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Van Morrison - It’s Too Late To Stop Now

Publicado el Martes 4 Marzo 2008

Van Morrison
It’s Too Late To Stop Now
Warner 1974

morrison.jpgCuesta encontrar discos en directo que sean realmente esenciales. Normalmente son grabaciones que aportan poco o nada a la discografía de todo artista que acude a ese socorrido recurso. Sin embargo, “It’s Too Late To Stop Now” (1974) es una gloriosa excepción a esa regla. Es más, en el caso de incurrir en el pecado de no poseer ningún álbum de Van Morrison (Belfast, 31-8-45) podría bastar con adquirir este doble cd para poder saborear al irlandés en la cumbre de su carrera. Este es un doble disco que funciona porque es una actuación magnífica que rezuma “feeling” en la que el irlandés estaba acompañado de la soberbia Caledonia Soul Orchestra y, además, porque en él están compilados buena parte de los mejores temas de la cúspide de su lóngeva trayectoria.

Las actuaciones pertenecen a unas actuaciones realizadas en verano de 1973 en Londres y Los Angeles. Van Morrison venía de haber enlazado media docena de discazos: “Astral Weeks” (68), “Moondance” (70), “His Band And Street Choir” (70), “Tupelo Honey” (71), “Saint Dominic’s Preview” (72) y “Hard Nose The Highway” (73). La mera enumeración quita el hipo… Todos estos discos están representados en “It’s Too Late To Stop Now” salvo “Tupelo Honey”. Habría sido todo un acierto que Van Morrison hubiera incluido el infalible “Wild Night” en este directo. Un fallo al que hay que sumar el hecho de que se le va un poco la mano con las versiones. Los homenajes a Sonny Boy Williamson, Sam Cooke, Ray Charles y Willie Dixon ponen de manifiesto la deuda contraída por el león de Belfast con la música negra (soul, jazz, blues, gospel), pero implican que hay menos espacio para temas de su propia factura que se echan de menos (”Sweet Thing”, “And It Stoned Me” o “Redwood Tree” por poner un ejemplo).

Del primer disco cabe destacar la sublime “Into The Mystic”, quintaesencia de lo que es capaz Van Morrison cuando está inspirado, y la dinámica “Domino”. En el segundo cd hay una traca realmente espectacular. Aparte de ese repaso a lo que fue su estancia en Them con “Here Comes The Night” y la mítica “Gloria”, el gruñón irlandés se reserva para la recta final temazos del calibre de “Caravan” o “Cyprus Avenue”. Todos ellos interpretados con la pasión y el acierto de un Van Morrison que en ese momento vivía un idilio con las musas.

En la reedición que ha salido en 2008 se incluye como bonus track el infalible “Brown Eyed Girl”. Una manera perfecta de cerrar uno de los mejores discos en directo de la historia del rock. Uno de los pocos imprescindibles. Ojalá uno hubiera podido estar allí.

25 discos en directo imprescindibles (en orden cronológico):
“Live At The Apollo” (63) James Brown
“Live At The Harlem Square” (63) Sam Cooke
“Kick Out The Jams” (68) MC5
“At Folsom Prison” (68) Johnny Cash
“At San Quentin” (69) Johnny Cash
“Live At Leeds” (70) The Who
“Get Yer Ya-Ya’s Out!” (70) The Rolling Stones
“At Fillmore East” (71) The Allman Brothers Band
“Live:1969″ (74) The Velvet Underground
“Rock And Roll Animal” (74) Lou Reed
“It’s Too Late To Stop Now” (74) Van Morrison
“The Last Waltz” (78) The Band
“It’s Alive” (79) The Ramones
“Live Rust” (79) Neil Young
“One For The Road” (80) The Kinks
“Dig The New Breed” (82) The Jam
“Ziggy Stardust: The Motion Picture” (82) David Bowie
“Live/1975-1985″ (86) Bruce Springsteen
“Live At Sin-é” (93) Jeff Buckley
“Unplugged In New York” (93) Nirvana
“Live 1966: The Royal Albert Hall Concert”(98) Bob Dylan
“How The West Was Won” (03) Led Zeppelin
“Kicking Television: Live In Chicago” (05) Wilco
“Hammersmith Odeon, London 75″ (06) Bruce Springsteen
“Live At Massey Hall 1971″ (07) Neil Young

Escucha: Van Morrison - Into The Mystic

Foros Computer Age:
Van Morrison - It’s Too Late To Stop Now

Publicado por J.L.Ruiz / Archivado en:Discos
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Van Morrison, Madrid (15/01/2006)

Publicado el Viernes 19 Mayo 2006

Van Morrison
Palacio de Congresos. Madrid.
Domingo 15 de Enero 2006.

Van Morrison ha vuelto a actuar en la ciudad trayendo un repertorio centrado en su excelente disco del pasado año, con algún adelanto de lo que será su nuevo material, de inminente publicación. Pese al desagradable coste de las entradas, el concierto del cantante registró un lleno casi total. El público venía a ser una mezcla de edades con tendencia a la franja de entre los 30 y los 50 años, lo cual resulta natural, dada la edad del cantante, que no por ello decae en cuanto a la cantidad y el nivel de su producción en estudio y su puesta en escena en vivo. Al igual que otros artistas clásicos que también han publicado buenos discos en 2005, como Neil Young, Paul Mcartey o John Cale, trae un conjunto de canciones más que digno y apetecible de ser escuchado en vivo, sin tener que echar mano por necesidad de éxitos pasados, como así resultó ser, siendo en resumen una concierto centrado en Magic time y bien equilibrado en cuanto a la inclusión de temas de discos anteriores.
El recital tuvo como apertura una introducción instrumental a cargo de la banda, formada por un núcleo básico de guitarra (dirección musical), bajo, piano y batería, a los que se suman los vientos y una dinámica y ecléctica percusionista. El inicio ya daba una de las claves del concierto en cuanto al funcionamiento interno de la formación, ya que siendo adecuada, dado que la elección del instrumental de apertura fue acertada ( un rythm´n´ blues muy clásico en el que los diferentes solista se dan el pase en breves intervenciones solistas que pretenden calentar el ambiente ), falló precisamente en esto, en cuanto a lo dubitativo o temeroso de su salida, pues realmente no parecieron estar suficientemente sueltos como para conseguir el efecto deseado. Se intuía sin duda el alto nivel de los músicos, mas se notó enormemente la falta de fuerza y decisión al abordar un tema de estas características, e incluso por momentos pudieron parecer una especie de alumnos aventajados de una escuela de música que ofrecen un recital para padres y amigos. Careció de calor y del carácter necesario. Es un tipo de introducción clásica en este tipo de artistas, no tan osada como puede hacerlo un James Brown incluso al dia de hoy, pero si con esa misma función, en el que se debe de dejar ver lo que se va a ofrecer a continuación, a la vez que los músicos deben de mostrar sus recursos expresivos y el porqué de que la figura los lleve consigo, lo cual no era fácil de imaginar por la timidez con la que comenzaron. Un simple ejercicio que rápidamente fue olvidado tras la irrupción del cantante.
El concierto comenzó, como viene siendo habitual en esta gira, con Keep mediocrity at bay, del último disco, un blues al estilo Chicago, en el que Morrison toca la armónica y que sirve de excelente entrada. Un verdadero ejercicio de estilo con ritmo y punch, dejando claro dónde está una buena parte de sus raices. El estilo de la música interpretada está completamente centrado en el sonido de las últimas producciones del cantante, que prácticamente se está situando como un auténtico reducto y fortín del rhythm´n´ blues clásico, interpretado tal como los músicos de jazz lo hacen. Aunque no deja de tocar algún que otro clásico, como Moondance (especialmente ovacionado), el concierto discurrió felizmente por la interpretación de la mayoría de las canciones de su último disco, que verdaderamente sonaron impecables y emotivas durante toda la sesión. La estructura básica de los temas resultaba ser prácticamente idéntica: presentación del tema cantado, ronda de solos a modo de banda de jazz, vuelta al tema y final. Los solistas dejaron clara su valía, destacando especialmente el saxo, que fue el que más hizo vibrar al público con sus intervenciones, dejando entrever que lleva betún en las venas, manejando tanto el tenor como el barítono y encargándose de crear los momentos instrumentales más hot de la noche, así como el trompetista, que también tocó la flauta en Celtic New Year. El pianista mostró su formación y gustos en un discurso más jazzístico que soul. A su vez, la talla de Morrison como instrumentista quedaba más que clara cuando hacía sección con su saxo uniéndose a los vientos, sobre todo al interpretar las canciones jump al estilo Louis Jordan. Lo comentado arriba sobre lo revelador de la introducción fue confirmado durante todo el bolo. Sin duda debe de existir alguna clase de amedrentamiento entre los músicos que Van Morrison contrata, ya que casi nunca esta noche acababan de arrancar y tocar a placer, exceptuando quizás al saxo. Parece que la personalidad del cantante domina por completo a la banda, lo cual es lógico, pero parece ser excesivo en la práctica. Todo resultaba estar demasiado estudiado y poco suelto, muy acorde con las expectativas que un recinto como el Palacio de Congresos puede despertar. Es música negra, pero a veces en exceso domada. Todo muy correcto, demasiado casi siempre. Se debe de marcar una diferencia entre las canciones del disco y su representación en vivo. Aquí se hizo, pero echando mano de una estructuración de las mismas basada en rondas cerradas que no dejaban huecos a lo inesperado. Pero bueno, ese es el resultado de la voluntad del jefe, cuya actuación fue sin duda exquisita y emotiva en todo momento. Abre la boca y no hay más que decir. Eso si, sin dirigirse jamás al público: ni hola ni thank you ni hasta otra ( 90 minutos de reloj ), lo cual no importa tampoco tanto, pero sin duda no contribuye a la relajación y mayor goce del respetable. Hubo un calculado bis en el que Morrison interpretó a Sonny Boy ( Help me ), como viene haciendo desde hace más de 30 años y que sonó excelentemente. Punto y final.
El público disfrutó cuanto pudo del recital. Se notó la típica falta de familiaridad con el nuevo repertorio y un exceso de ganas de justificar el pago de la entrada, aplaudiendo sin ton ni son a la menor oportunidad, tras cada solo y especialmente cuando sonaba algún clásico añejo. No fue tanto el ruido respecto a las nuevas composiciones, que sin duda ya forman parte de su mejor legado. Ello es más que normal.
Pese a todo lo dicho, un muy buen concierto de alguien que seguramente no podría salir a un escenario si no diese, al menos, lo que esa noche ofreció.

Publicado por Jose Gutierrez / Archivado en:Conciertos
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