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Depression

Publicado el Viernes 15 Febrero 2008

Os presento un vídeo destinado a convertirse en una pieza de colección, y si no al tiempo. Se trata de la formación original de Bandini, es decir Richard Ruiz, Jose Guinea, Manuel Cabezalí y Charli Bautista (ambos militando hoy en Havalina Blue), interpretando la escalofriante “Depression” en la edición 2005 del Bilborock.

Este tema (Uno de los primeros éxitos de la formación) terminaría incluyendose en The Sunny Album, aunque bastante modificada. En este video podréis escuchar la versión original, bastante mas agresiva y ruda, con el escalofriante ebow de la guitarra de Manuel Cabezali que crea una atmósfera inigualable

Bandini estarán teloneando a American Music Club el dia 21 de Febrero en la sala Caracol de Madrid. Una buena ocasión para escuchar en directo los temas que compondrán su segundo álbum que está ya casi listo.

Si queréis bajaros este video y otros de la misma época, junto a algunos primitivos temas, podéis pasaros por el sitio oficioso de Bandini: http://bandini.computer-age.net

En este otro enlace supuestamente hay un concierto de Bandini mas reciente, concretamente el ofrecido en el Café de La Palma de Madrid el año pasado, pero yo no he sido capaz de ver nada (problemas de codecs supongo)

Publicado por Luis / Archivado en:Weblog
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Kaplan - Foam

Publicado el Lunes 9 Julio 2007

Kaplan
Foam
2000

FoamNingún disco maldito nace con vocación de serlo. Son las circunstancias, muchas veces las propias casualidades las que condenan a un álbum al ostracismo de las masas y al tiempo, a la ciega admiración de unos pocos.
En realidad “Foam”, el disco de debut de Kaplan fue concebido para ser el principio de todo, el punto de partida para una carrera que se intuía larga y brillante, pero terminó siendo el testamento de una de las bandas mas personales e interesantes de los últimos años.
Kaplan se formaron en Madrid a mediados de los 90, alrededor de la personalidad de tres hermanos, fanáticos todos ellos del rock mas autentico que pronto se organizarían para articular su primera banda, Dirty Pond, solo con Fernando y Jose Luis y mas tarde Kaplan, donde ya se uniría el hermano mas joven, Ricardo Ruiz.
Los intereses musicales de los hermanos se centran en los grandes clásicos inculcados a temprana edad por su padre (Kinks, Beatles, Stones) y por los sonidos con los que van educando su oido a medida que van creciendo (Rock Americano, Springsteen, Buffalo Tom, Bettie Servert) por lo que no es extraño que las primeras canciones conocidas de Kaplan, las reunidas en el primer E.P “Solitude” (1998) resulte una amalgama de todas esas influencias, una mezcla con sorprendente sentido y criterio como lo demuestran temas, a la postre clásicos de la banda como “Blueprint For A Breakdown”, “Letter For An Unknown Man” o “Stone Bird”.
Tras el éxito de este primer EP y su arrollador paso por algunos de los mejores festivales de nuestro país (Barcelona, Benicassim, Festimad) era el momento de plasmar su sonido en un disco, un disco que recibiría el nombre de “Foam” y que nunca llegaría a publicarse.
“Foam” es la confirmación de que Kaplan eran algo mas que un grupo con un puñado de canciones pegadizas. En realidad en este disco (arduo y difícil), no hay apenas canciones comerciales y si, en cambio, una intensidad, una emoción y una majestuosidad verdaderamente fascinante, y es que, de alguna manera, Kaplan supieron que estas canciones habrían de ser las ultimas que tocasen juntos, de manera que se encargaron, en esas memorables sesiones de plasmar lo mejor posible su particular universo.
“Choose Me” con esa reconocible intro acústica es el tema que abre el disco, un tema dinámico y poderoso que figura entre lo mejor del álbum. Kaplan, cuando grabaron estas canciones llevaban ya varios años juntos y llevaban también a sus espaldas una buena cantidad de conciertos juntos por lo que no es extraño que buscasen plasmar parte de su fuerza en directo en estas nuevas canciones. “Solitude Park” también se puede situar en ese lado mas luminoso del álbum, un tema con un instinto melódico insuperable que demuestra hasta donde podían llegar Kaplan con las melodías. Otro tremendo tema pop es “Self-Portrait” con esas guitarras potentes a lo Buffalo Tom dibujando figuras imposibles de gran belleza.
El núcleo de “Foam” no obstante lo componen canciones bastante mas introspectivas, de mayor peso emocional. Así podemos hablar de la bellisima “There Is A Distance That Never Changes” con esa estremecedora letra, o de la tremenda y desoladora “Reckless As The Break Of Dawn”. No podemos dejar de mencionar tampoco “A Lump In My Troat” cantada por Richard y que supone un claro antecedente de la oscuridad que habría de venir mas tarde con Bandini.
Completando un debut que se me antoja insuperable encontramos temas extraños y mas experimentales como “Please Listen”, “Timing” o la tremenda “You’re So Frail” que quizás adelantasen futuras direcciones e inquietudes de la banda.
Tras grabar este disco, y después de buscar algún tiempo sin éxito una compañía que se hiciese cargo de la publicación del álbum, Kaplan decidieron disolverse. Entre los motivos que llevaron a esta situación podemos adivinar cierto tedio, compromisos laborales y situaciones personales insuperables, aunque la verdadera razón que llevo a la desaparición de Kaplan permanece como un secreto en el corazón de sus protagonistas, y quizás así sea lo mejor.
A nosotros, como siempre en estos casos, nos seguirán quedando las canciones.

Publicado por Luis / Archivado en:Discos
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Bandini - The Sunny Album

Publicado el Lunes 9 Julio 2007

Bandini
The Sunny Album
Junk Records 2007

The Sunny AlbumDecálogo de un gran debut

1. ¿Quién se ha puesto la máscara de Bandini? Un cuarteto de rock de guitarras de Madrid capaz de abarcar el realismo sucio y el intimismo descarnado. Bandini ponen la banda sonora perfecta para aquellos que en plena soledad son devorados por sus fantasmas interiores.

2. La portada de “The Sunny Album” (Junk Records, 2007) está diseñada por Pepe Hernández (Grupo Salvaje). No sé si es bonita o fea. Es inquietante. Esta niña rubia mira hacia adentro. Introspección. Algo que define a Bandini. El libreto acaba con una foto de la niña en cuestión sonriendo. Como el disco. O casi.

3. Doble álbum. Triple salto mortal artístico para debutar. Hace falta mucho coraje para presentarse ante el mundo con semejante discurso torrencial. Uno piensa en grandes discos dobles y le vienen a la mente “The White Album” de los Beatles, “Exile on Main Street” de los Rolling Stones, el “Blonde on Blonde” de Bob Dylan, “Quadrophenia” de los Who, “The River” de Bruce Springsteen, “London Calling” de los Clash, “Being There” de Wilco, los dos primeros discos de Tindersticks, el segundo de Red House Painters… Ahí es nada. El caso es que es harto complicado mantener un nivel cualitativo sin altibajos en un doble cd. Bandini salen airosos. No han hecho una genialidad del calibre del Álbum Blanco de los “Fab Four”, pero en su ópera prima no se observan grietas. Eso obedece a que esta banda madrileña ha tenido tiempo de sobra para cuidar cada uno de los detalles, para cincelar cada arreglo con el mimo de un escultor con ansia de trascender al primer intento.

4. ¿Qué define musicalmente a Bandini? La emoción. Las canciones escritas por Ricardo Ruiz están escritas con el corazón y las entrañas (como destacó Bukowski de la escritura de John Fante, creador de ese mito literario que es Arturo Bandini). Dentro de ese rock de alto voltaje emocional caben todo tipo de géneros y matices. A este grupo madrileño le gusta escarbar en el folk rock de clara ascendencia americana. Pero también encuentran sitio para explorar terrenos oscuros (rock al ralentí, meláncolico pop de cámara) o directamente negros (blues, soul e incluso gospel).

5. Cada cd contiene dos canciones-río. Esas cuatro composiciones que van más allá de los 7 minutos son el eje de “The Sunny Album”. En el primer disco se encuentran “Shooting Stars” y “Depression”. Es decir, la asunción de que uno carece de deseos que pedir a esas estrellas fugaces y la caída en la depresión cuando todo tu mundo se desmorona. Esa tensión es neutralizada en el segundo cd. “Autumn Song” y “Wait Until Spring” proclaman que aún queda el reducto de la esperanza. El gélido frío de Noruega (donde vivió Ricardo Ruiz durante un tiempo) no es eterno. La vida puede conducirte por caminos de infortunio o frustración, pero siempre habrá un resquicio por donde se cuele la luz. Sólo hay que esperar a que llegue el cálido aliento de la primavera. Esa excepción a la regla que es la felicidad aparece y justifica con sus chispazos la banalidad, la derrota sin paliativos, el doloroso aislamiento. Por otro lado, cabe reseñar que tres de las cuatro canciones están ornamentadas con arreglos de cuerda y todas ellas van creciendo hasta alcanzar al final de la composición un clímax catártico.

6. La temática del álbum abarca desde la frustración (”Did You Ever Have A Dream Like Mine?”), pasando por el desamor (”Together”), el sexo sin amor (”How Is Your Mind”) la desazón del “outsider” (”Something Goes Wrong”), la ambivalencia del que se odia a sí mismo, pero que a la vez proclama con orgullo que es feliz de ser como es (”Happy To Be Me”), la nostalgia que empaña esas ventanas que llamamos ojos (”Missing”, “The Sheet That Dreams Are Made Of”), la angustia del “loser” (”All The Pain”), la esperanza vestida de remordimiento (”One Day”) y la duda del que vive en la oscuridad y espera que luz alumbre la noche oscura del alma (”Shine”). El recorrido está claro. Uno sobrevive a duras penas. Busca el amor. Se refugia en el sexo. Agoniza en la soledad. Mira hacia a su alrededor y la sociedad le oprime. Está alienado. Escribe para vaciarse, para huir, para buscar un sentido. Y Bandini acaba encontrando la redención en el poder curativo de la música.

7. John Fante es la referencia literaria más obvia, pero hay otros guiños a lo largo de “The Sunny Album”. Si uno escarba, encuentra citas a Paul Auster, Emily Bronte, Nietzsche y Kant. También un homenaje explícito al seminal western “The Searchers” (John Ford) en “Missing”.

8. La expresividad de la voz de Ricardo Ruiz es vital. Pero también son los arreglos de un grupo fundamentalmente de guitarras. El teclado no sólo sirve de colchón, sino que conduce algunos pasajes hacia la visión de bellos paisajes. Y la base rítmica sostiene con majestuosidad todo el andamiaje. Sólo hay que esperar que en posteriores entregas Bandini amplíen horizontes a la hora de estructurar las canciones.

9. Más allá de sesudos análisis, lo que queda es la verdad de un puñado de canciones nacidas para perdurar. Bandini exigen del oyente un esfuerzo. Sus canciones no entran a la primera. Aunque bien es cierto que cuentan con algo parecido a un “hit” (ese himno pop que es “Happy To Be Me”, su canción con más potencial comercial). Cuentan con el aval de algún que otro tema correoso (”All The Pain”) y, por encima de todo, saben dar en la diana cuando explotan su vena lírica (sirvan de ejemplo “The Sheet That Dreams Are Made Of”, “Autumn Song”, “One Day” o “Together”).

10. Y llegamos al espinoso asunto de las influencias. Antes que nada se antoja difícil ubicarles en algún lado en la escena nacional. Sus referentes son otros. Sacian su sed en el abrevadero en el que se refrescaron otros alquimistas de la talla de Nick Drake, John Lennon, Elliott Smith, Leonard Cohen, Neil Young, Lou Reed, Mark Eitzel, Mark Kozelek, Stuart Staples, Jeff Tweedy o Nick Cave. Pero que quede claro, Bandini no es un grupo revisionista. Se inspiran como los citados en momentos de crisis y tienen el valor de hacer un “striptease” emocional desarmante. Cuentan su derrota con la valentía del que lo ha perdido todo, pero aún sigue luchando.

Publicado por J.L.Ruiz / Archivado en:Discos
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