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Crazy Horse - Crazy Horse

Publicado el Lunes 10 Marzo 2008

Crazy Horse
Crazy Horse
Reprise, Warner Bros. Records 1971

crazy-horse-crazy-horse-front.jpgCrazy Horse quedarán unidos para la posteridad, y con orgullo, al nombre de Neil Young. Pero como banda propia también han editado cinco discos, siendo este el primero de ellos.
Danny Whitten, Billy Talbot y Ralph Molina, los primeros Crazy Horse, coincidieron a principios de los ‘60, en Los Angeles, como integrantes del grupo vocal de Doo wop llamado Danny & The Memories (junto a Ben “Dino” Rocco). Como privilegiados espectadores de los cambios que la música en esos años estaba experimentando, un día tras escuchar a The Byrds se plantearon la decisión de incluir instrumentos y formar una banda de rock, empezando Molina a tocar la batería (ya la había tocado en la banda del colegio), Whitten se inclinó por la guitarra y Talbot por el bajo y piano. No sólo cambiaron de estilo, cambiaron también de nombre, pasando a llamarse The Rockets. Se completaba la formación con los hermanos Leon Whitsell y George Whitsell (guitarras y voces) junto a Bobby Notkoff (violín eléctrico), llegando a editar un disco en 1968 que vendió unas 5000 copias. Antes de esta grabación ya habían coincidido con Neil Young cuando aún estaba en Buffalo Springfield, pero no fue hasta después de escuchar este álbum cuando N. Young les propuso a Whitten, Talbot y Molina que tocasen con él para grabar la canción “Cinnamon girl”. N. Young había abandonado Buffalo Springfield, había grabado un buen disco en solitario que no acababa de cuajar y se encontraba en una fase en que buscaba un sonido diferente. La sesión de grabación funcionó tan bien que N. Young volvió a invitarlos para grabar “Cowgirl in the sand” y “Down by the river”, registrando seguidamente todo el disco “Everybody this is nowhere” en tan sólo dos semanas, apareciendo en él por primera vez el nombre con el que se convertirían en leyenda, Crazy Horse. Como un crítico musical dijo muy acertadamente (no recuerdo ahora su nombre): ’si Bob Dylan decía que la respuesta estaba en el viento, Neil Young la encontró en el huracán’, refiriéndose al sonido tan especial que caracterizaba a la banda. Todavía grabarían otro disco más con Neil Young, el clásico “After the gold rush”, antes de sacar bajo su nombre este LP, de título homónimo. Lo grabaron en un período en que N. Young formaba parte de Crosby, Stills, Nash and Young. Con este trabajo pretendían demostrar que tenían vida propia y que aspiraban a ser algo más que una poderosa banda de acompañamiento, que no sólo eran duros como la roca, también podían ser maleables como la arena. “Con Neil Young nuestro sonido es muy rústico”, comentaba Talbot “Danny, Ralph y yo teníamos nuestras propias ideas, y no eran exactamente las que desarrollábamos con Neil. No era sólo Crazy Horse aporreando tres acordes”. De los once temas que integran el disco, Whitten es el que participa en mayor número de composiciones (personalmente considero que las más inspiradas). De su autoría son “Look at all the things”, aires sureños con ligeros toques de psicodelia; “I don’t want to talk about it”, preciosa balada country-rock que unos años más tarde llegaría a las listas de éxito en la voz de Rod Stewart; “Downtown”, compuesta a medias con N. Young (aunque este dijo en una ocasión que la mayor parte fue escrita por Danny) y que Neil incluiría más tarde en el desgarrador disco “Tonight’s the night”(recuperando una versión registrada en vivo en el Fillmore East en 1970); “Dirty dirty”, suciedad, pesadez y distorsión, haciendo gala de su sonido más característico y reconocible; y “I’ll get by”, bella canción con ritmo y juegos de voces en la onda CSN&Y. Contaron para la grabación del álbum con la importante ayuda de músicos con los que habían coincidido en las sesiones de “After the gold rush”, como el pianista y productor (en esta obra junto a Bruce Botnick) Jack Nitzsche, autor e interprete del blues que cierra el disco “Crow Jane Lady”, así como compositor, en colaboración con Russ Titelman , de la canción que abre el álbum “Gone dead train” (canción ya grabada anteriormente por Randy Newman para la película “Performance”, de 1970), blues-rock pesado con riffs y voces que incitan a seguir el ritmo y mover la melena (da igual si no la tienes, la fuerza del tema te convence fácilmente de que te luce frondosa), y del pop-rock sin complicaciones pero efectivo “Carolay”. El resto de composiciones se las reparten entre el guitarrista Nils Lofgren (autor de “Beggars day”, con fraseos acerados y poderosos, en la que pone también la voz principal, y “Nobody”, con influencias funkys), y el amigo Neil Young, que les regala “Dance, dance, dance”, canción country-folk que ciertamente invita a bailar, animada por el violín de Gib Gilbou, e interpretada en la voz principal por el batería Ralph Molina (esta canción llegó a salir en algún single de N. Young, también la interpretó en directo en varias ocasiones, pero no llegó a editarse oficialmente en ningún disco. Le añadiría más tarde nuevas estrofas y la llamaría “Love Is A Rose”, cediéndosela a Linda Ronstadt. Saldría una versión suya en el triple LP “Decade”). También participa con su slide-guitar, en tres temas, Ry Cooder, con el que habían coincidido asimismo en las grabaciones con Neil Young.
El disco tuvo éxito de crítica, pero no comercial, debido en parte a las dificultades para realizar la gira, por el problema de drogadicción que arrastraba Danny Whitten, viéndose obligados a despedirlo de la banda, siendo reemplazado por otros guitarristas, entre ellos el compañero en The Rockets George Whitsell. El tema “The needle and the damage done”, que Neil Young incluyó en el disco “Harvest” estaba especialmente dedicado a Whitten, como aviso del peligroso camino por el que transitaba. Murió en 1972 por una sobredosis de heroína, después de que N. Young intentara, sin éxito, recuperarlo para el tour post-Harvest, que más tarde quedaría plasmado en la grabación “Time fades away”, no pasando la prueba de audición con el grupo que en ese momento acompañaba a Neil Young (The Stray Gators). Este le compró el billete de avión para que volviera a casa y le entregó cincuenta dólares. Al día siguiente recibía la noticia de su muerte. “Time fades away”, con una rosa solitaria en la portada, rezuma por todas sus notas las ideas obsesivas que inundaron la mente de Neil Young a raíz de este trágico acontecimiento. Ideas que explotarían, potenciadas por la muerte del ‘roadie’ de CSN&Y Bruce Berry en la catarsis y exorcización que representa el “Tonight’s the night”, oscura y amarga historia sobre la droga, la fama y la muerte, donde una foto interior muestra a la banda en el escenario con una zona lateral vacía en memoria de Whitten.

P.D.(Sé que por esta página hay auténticos expertos en la carrera de Neil Young y Crazy Horse, así que si encuentran errores de información, les agradezco de antemano las correcciones que puedan aportar).

Escucha: Crazy Horse - Gone Dead Train

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Neil Young - Prairie Wind

Publicado el Sábado 29 Octubre 2005

Neil Young
Prairie Wind
Reprise 2005

Aunque Neil Young ha navegado por diversos géneros a lo largo de su ya largisima trayectoria, dos facetas han destacado siempre por encima de las demás, el Neil Young eléctrico, salvaje, indomable, (casi) siempre al lado de sus Crazy Horse y el Neil Young acústico, poético y delicado de discos como “Harvest”, “Comes a Time”, “Silver and Gold” y tantos otros, estas dos facetas son sin duda las mas conocidas y apreciadas por los millones de fans del canadiense que se reparten por todo el mundo, tras “Greendale”, su último disco eléctrico, todo apuntaba a un giro acústico en su próximo trabajo como efectivamente así ha sido, despejando felizmente de paso las terribles dudas que surgieron tras su enfermedad del año pasado, afortunadamente tenemos Neil Young para rato, y ya tenemos disponible su nuevo y esperado disco, “Prairie Wind”, un gran álbum que ya podemos decir que se sitúa entre los mejores de su última etapa.
Como ya hiciese en “Harvest Moon” en 1992, Neil Young se vuelve a inspirar en la atmósfera de aquel mítico “Harvest” (1972) para sus nuevas creaciones, y varios de los músicos de aquellas sesiones vuelven a acompañar al canadiense, destaca la insustituible presencia de Emilou Harris en los coros y de Ben Keith en el pedal steel y el slide, proporcionando esos sonidos de raiz country tan reconocibles en varios de los mejores cortes del álbum.
“The Painter”, el magnífico tema que abre el disco es un corte tranquilo, sosegado, embriagador, en el que la cada vez mas tenue voz de Young suena tranquila y sincera, describiendo un relato sencillo y evocador sobre el paso del tiempo, y es que éste parece ser el tema recurrente en este disco, Neil Young se sabe ya en la recta final de su vida y reflexiona de forma serena sobre esa larga carretera: “There´s a long road behind me, there´s a long road ahead”.
Aunque algunos temas, el caso de “Far From Home” o “Prairie Wind” por ejemplo quedan un poco lastrados por una producción un tanto recargada y por unos arreglos innecesarios, el grueso del álbum es practicamente una sosegada y tranquila sesión de amigos, tal como fue la mágica atmosfera donde se gestó “harvest”, generando un buen puñado de temas sensacionales, ademas del ya comentado “The Painter”, merece la pena destacar temas como “No Wonder”, “It’s A Dream” o la magnifica “Here For You”.
A Neil Young no le queda ya nada que demostrar, su figura está ya ligada permanentemente al mejor Rock que se ha hecho en los últimos años, aún así, como dice en “This Old Guitar”, sigue agarrado a su guitarra entregándonos aún muestras de su talento y de su indomable caracter, desde aquí solo nos queda desear al gran bufalo canadiense muchos mas años de vida y muchas mas canciones como estas que encierra “Prairie Wind”.

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Neil Young & Crazy Horse

Publicado el Martes 2 Septiembre 2003

Si hay una persona que pueda condensar todo lo que ha dado de si el Rock norteamericano de los últimos 30 años, ese es Neil Young, su trascendencia es de la misma importancia que la de Elvis o Bob Dylan pero con una diferencia fundamental, el ha sabido mantenerse en activo y en plena forma durante todos los momentos de una carrera que llega ya a los 40 años.
Neil Young ha abordado todos los estilos musicales: Folk, Country, Soul, Rockabilly, Psicodelia, Techno, Heavy, y de todos ellos ha sacado resultados provechosos, algunas veces discutidos, pero siempre interesantes.
Gran parte de la leyenda de Neil Young, no obstante, es mérito de su banda, una banda que le ha acompañado siempre en sus momentos mas ruidosos, en sus obras mas épicas, en sus discos eléctricos: The Crazy Horse.
Billy Talbot, Ralph Molina y Danny Whitten , ya reunidos con el nombre de “The Rockets” era una banda que ofrecía vigorosos conciertos en el área de Chicago allá por 1968, destacaba la fuerza que conseguían arrancar a sus guitarras y sus composiciones llenas de energía.
Neil Young acababa de iniciar su carrera en solitario tras la disolución de Buffalo Springfield y andaba un tanto desorientado respecto al rumbo que debían llevar sus composiciones, como demuestra el difuso “Neil Young” de 1968.

Young y los Crazy Horse se conocieron en un club de Chicago donde estos últimos actuaban y les propuso ser su banda de acompañamiento para una serie de Shows, la cosa funciono enseguida, el grupo ofrecía a Young potentes entramados rítmicos para que el canadiense pudiese desfogarse a gusto con su guitarra y sus composiciones.
La relación cuajo en un primer disco, “Everybody Knows this is Nowhere” (1969), que ya sentaría la base del sonido eléctrico de Young, caracterizado por bases rítmicas pétreas, desarrollos largisimos, y una aparente suciedad de sonido, una cierta imperfección en la ejecución muy característica. Temas como “Down By the river” o “Cowgirl in the Sand” superan los 8 minutos, pero podrían durar media hora cada uno y el oyente seguiría sin percibir el paso del tiempo, son canciones cautivadoras, épicas, alucinantes, es imposible permanecer impasible ante la sensación de escuchar a cuatro músicos dando todo lo que llevan dentro.
El disco contiene otro gran clásico: “Cinnamon Girl”, una de las mejores y mas evocadoras composiciones de Young, con reminiscencias a su etapa Buffalo Springfield aunque pasada ya por el tamiz Crazy Horse.

Tras esa primera y provechosa colaboración Young volvió con renovadas fuerzas a su carrera en solitario, mas centrada en el Country y en el Folk, en su guitarra acústica y en ambientes mas tranquilos, simultáneamente Danny Whitten empezaba a tener problemas con la heroína, Neil Young le haría en “Harvest” (1972) una estremecedora advertencia: “The Neddle and the Damage Done”.
Whitten fallecería de sobredosis meses mas tarde, cuando Young preparaba una gira junto a Crazy Horse, esa muerte marcara definitivamente la carrera del canadiense, que firmara algunos de los discos mas estremecedores y oscuros de su trayectoria: “Times fades away”, “On the beach” y sobre todo “tonight’s the night” una especie de exorcismo bañado en alcohol junto a los Crazy Horse supervivientes y músicos llamados para la ocasión, el roadie Bruce Berry murió también de sobredosis en esa época, a el esta dedicada la canción que abre y cierra el disco: “Tonight’s the Night”.

“Tonight’s the night” era la terapia que necesitaba Young y su banda para enterrar definitivamente el pasado y mirar hacia delante, en 1975, Frank “Poncho” Sampedro entra en Crazy Horse como segundo guitarrista, con una formación ya fija el grupo entra en el estudio para las sesiones de lo que seria otro disco inolvidable: “Zuma”, un torbellino de electricidad que ofrece mil y un matices distintos al oyente, temas que van del Country-Rock de “Looking for a love” a breves piezas de Rock enérgico y potente como “Don’t cry no tears”, pero es en los temas largos donde el grupo vuelve a demostrar todo su potencial, cruces inverosímiles de guitarras, melodías densas e hipnóticas, “Danger Bird” y “Cortez the Killer”. Para muchos el mejor disco de Neil Young.

“American Stars and Bars”, el disco de 1977 fue un extraño experimento, con recortes y temas de diversas épocas, destaca sobre todo por contener un absoluto clásico de la banda: “Like a Hurricane”.
En 1978 Neil Young publico otro disco, “Comes a time”, esta vez se trataba de una vuelta a los tiempos del “Harvest”, medios tiempos entre el folk y el country con grandes canciones como la propia “Comes a Time” o “look out for my love”. Algunos medios en EE.UU. y en Inglaterra dieron a Young por acabado tras este disco, en plena ebullición punk, “comes a time” resultaba un disco demasiado comercial, demasiado acomodado, Young no tardaría en ofrecerles un buena respuesta….

La respuesta fue “Rust Never Sleeps” un disco monumental, como monumentales son los instrumentos que aparecen en la portada, un compendio de toda su trayectoria y además una ruptura con el pasado, un paso adelante, adoptando el punk en su lenguaje, añadiendo mil matices nunca antes vistos, mostrando una energía y una vitalidad que le situaba ya a años luz de los compañeros de su generación y que dejaba en evidencia la “supuesta” transgresión punk. Dos caras, una acústica, con temas como “Trasher”, “Pocahontas”, “Ride my Llama, y otra eléctrica, con canciones como “Powderfinger”, o“Welfare Brothers”. Abriendo y cerrando el disco, “hey, hey, my, my” en acústico y en eléctrico. Sin palabras.
A “Rust Never Sleeps” le siguió un disco en directo, “Live Rust” necesario para dejar constancia de los directos de aquella época.

“Hawks and Doves” (1980) fue un disco de transición, una obra menor, con una banda de circunstancias, a punto de dejar su compañía para fichar con Geffen, con Crazy Horse grabaría en 1981 el extraño “Re-Ac-Tor” recientemente editado en CD y ya no volvería a contar con ellos hasta años mas tarde, pasada ya su etapa experimental en Geffen donde grabó su disco tecno “Trans” (1982), una rareza en clave Rocabilly: “Everybody’s Rockin´” (1983), un disco Country: “Old Ways” (1985) y el vanguardista y extraño “Landing on Water” (1986)

En 1987 Young reúne a los Crazy Horse para una extensa gira, para después grabar el que sería su último disco para Geffen: “Life”, un disco irregular y un tanto decepcionante, mezclando la experimentación de sus álbumes anteriores con el sonido clásico de su banda, un disco muy marcado por sus problemas con su compañía y muy politizado, en plena era “Reagan” Young se mostro muy crítico en este disco con la política belicista de los EE.UU. un disco de transición.
“This note´s for you”, publicado en 1988 junto a The Bluenotes, fue otro paréntesis interesante en su carrera, una valiente aproximación al Blues y al Soul que tendría su continuación años mas tarde, no participan los Crazy Horse pero desde entonces será habitual encontrar a Frank “Poncho” Sampedro secundando a Young en sus experimentos y escapadas.
En 1989 llega “Freedom”, un gran disco eclipsado por lo que vendría después, con un himno del calibre de “Rockin´in the free world” y grandes canciones como “The ways of love”, “No more” o la hipnotica y extraña “Crime in the city”.

1990, de la mano de Husker Du, Pixies, Sonic Youth y otras tantas bandas, el rock norteamericano parece entrar en una nueva época dorada, la distorsión, el ruido, el humo y las melenas empiezan a invadir la MTV, de nuevo Young se halla en una situación incomoda, sus experimentos son considerados excentricidades de estrella caduca, de nuevo se tendrán que tragar sus palabras…
“Ragged Glory” es Neil Young & Crazy Horse al 100%, aquí no hay experimentos con el Soul, no hay sintetizadores, no hay guitarras acústicas, ni banjos, ni violines, lo que hay son cuatro tipos, que entre todos suman mas de 200 años, tocando Rock al limite, guitarras a un volumen infernal, temas de mas de nueve minutos, intensidad y emoción sin límites, sin ningún tipo de concesión o complacencia, “Country Home”, “Love to burn”, “Over and Over” o “Fuckin´up” entran sin problemas, entre lo mejor y lo mas enérgico de su repertorio, de este disco procede su apodo de “padrino” del Grunge, de nuevo Young se convirtió en el espejo de miles de jóvenes músicos.
Inevitablemente, como ya paso con “Rust Never Sleeps” a este disco le seguiría un directo: “Weld” (1991), Sonic Youth entraron en escena y mezclaron lo que seria “Arc” con fragmentos de distorsiones y acoples de guitarras, el conjunto se llamaria “Arc-Weld”.
Tras la tempestad llega la calma, tiempo de revisitar los parajes de “Harvest”, con los mismos músicos Young grabo en 1992 “Harvest Moon” otro delicioso disco que alargaba aun mas la sombra del canadiense.

El suicidio de Kurt Kobain, y la frase “It´s better to burn out than to fade away” (de “Hey, hey, my, my”) incluida en su nota de suicidio, marco profundamente a Neil Young, “Sleeps With Angels” (1994) es su homenaje al músico muerto, de nuevo junto a Crazy Horse, Young entrega un disco oscuro, tétrico, temas como “Change your mind” o “Piece of crap” brillan a gran altura.
1995, Pearl Jam, grandes fans de Neil Young, coinciden con él en varios conciertos y le proponen grabar un disco juntos, ante su sorpresa el canadiense acepta, “Mirrorball” (1995) intenta sonar como “Ragged Glory” pero resulta evidente que Pearl Jam no eran Crazy Horse. Un disco menor para Young, la experiencia de sus vidas para Pearl Jam.
“Broken Arrow” (1996) de nuevo junto a los Horse muestra evidentes síntomas de agotamiento, se repite la fórmula de “Ragged Glory” y de “Sleeps with Angels” pero con resultados notablemente mas pobres, era tiempo para Young de volver a sus parajes acústicos y a sus experimentos.
Antes, a raíz del imprescindible documental “Year of the horse” de Jim Jarmush, saldría publicado un nuevo directo, que constataba una vez mas el estado de forma, casi inhumano, de la banda en vivo.
Después, el notable “Silver And Gold” (2000) en solitario, y el irregular “Are you passionate?”(2002) junto a los Bluenotes.
El tiempo dirá si este articulo necesita una segunda parte, “Greendale” marca el retorno a la actualidad de Neil Young & Crazy Horse y el futuro esta aún por salir de la guitarra de Young.

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