Fitzcarraldo

domingo 18 febrero 2018

Fitzcarraldo (1982)
Director: Werner Herzog
Intérpretes: Klaus Kinski, Claudia Cardinale, José Lewgoy, Miguel Ángel Fuentes, Paul Hittscher

Basta una simple ojeada a la biografía de Werner Herzog (Munich, Alemania, 1942) para entender por qué es imposible imaginar sus películas firmadas por cualquier otro director. Más de uno podrá recordar a algún realizador famoso por su carácter excéntrico o por una personalidad “peculiar” en general. Sin embargo Werner Herzog está chalao, así directamente. Sólo de esa forma puede explicarse que rodase cinco películas con un tipo al que detestaba (Klaus Kinski, que por cierto también le detestaba a él y tampoco estaba muy en sus cabales) o que no le importase una mierda el sufrimiento de sus subordinados, haciéndoles jugarse el cuello de ser preciso con tal de obtener una filmación realista. A lo largo de su ya extensa carrera, Herzog se ha especializado en retratar a toda suerte de tarados del más diverso pelaje, tal que el protagonista de la película que ahora nos ocupa. Como diría un castizo en estos casos “Dios los cría y ellos se juntan”.

Tomando como base la historia real de Carlos Fermín Fitzcarrald, un magnate peruano del caucho que vivió a finales del siglo XIX, el realizador alemán retrata aquí a un fanático de la ópera (apodado Fitzcarraldo por los nativos) que un buen día decide construir un auditorio en un villorrio perdido en plena selva amazónica, para lo que no vacila en atravesarla con su barco. Literalmente, incluso acarreándolo por una montaña de ser preciso.

Semejante chifladura de argumento sólo se le podría haber ocurrido a Herzog. Y si tenemos en cuenta su particular querencia por el realismo prácticamente documental de su cine, carente casi en su totalidad de artificios, los que se imaginen un rodaje con una utilización relativamente profusa de decorados, maquetas, efectos especiales y esas cosas, sencillamente se equivocan de medio a medio. Basta decir que dicho rodaje se llevó a cabo en auténticos parajes de la selva peruana, con dos enormes barcos construidos ex profeso para la ocasión. Las durísimas condiciones de trabajo motivaron que primero su protagonista (Jason Robbards, que enfermó gravemente de disentería) y luego su coprotagonista (Mick Jagger, que utilizó la inminencia de una gira de los Rolling como “excusa” para salir de allí por patas) abandonasen el proyecto cuando éste se encontraba medio acabado. Para solucionar la papeleta, Werner Herzog recurrió… a Klaus Kinski, con el que, tras reescribir el guión para adaptarlo a la nueva situación planteada, comenzó a rodar otra vez partiendo de cero. El resto es una historia de continuos enfrentamientos entre los dos (a veces a puñetazo limpio), amenazas de muerte a las que, en alguna ocasión, les faltó poco para consumarse (Kinski llegó a apuntar a Herzog con una pistola cargada), gustosos ofrecimientos de los nativos a Herzog para liquidar a un Kinski al que odiaban, huelga decir, a muerte… y un premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes, junto con la consideración por parte de muchos fans de que este es, sin duda, el mejor trabajo del realizador alemán, por encima incluso de las más conocidas Aguirre, la Cólera de Dios y Nosferatu, fantasma de la noche.

“Es un individuo miserable, se me pega como una mosca cojonera, rencoroso, envidioso, apestoso, ambicioso, codicioso, maligno, sádico, traidor, chantajista, cobarde y un farsante de la cabeza a los pies. Su supuesto “talento” consiste únicamente en torturar criaturas indefensas y, si hace falta, matarlas de cansancio o asesinarlas. Nadie ni nada le interesa, a excepción de su penosa carrera de supuesto cineasta. Impulsado por un ansia patológica de causar sensación, provoca él mismo las más absurdas dificultades y peligros y pone en juego la seguridad e incluso la vida de otros, sólo para después poder decir que él, Herzog, ha dominado fuerzas aparentemente insuperables. No tiene la menor idea de cómo se hace una película. Hace tiempo que ha renunciado a preguntarme si estoy dispuesto a llevar a cabo sus aburridas chorradas, ya que le tengo prohibido hablarme.” (Klaus Kinski, Wikipedia mediante).

Le gustase a o no al pobre Kinski (ya fallecido), Herzog tiene un talento innato para meterse en las situaciones más complicadas y salir airoso de ellas, sacando de paso unos réditos como mínimo aceptables, y lo demostró en el filme que nos ocupa. Que lograse terminarlo y exhibirlo como si tal cosa resulta sorprendente, todo un ejemplo de perseverancia y tenacidad al alcance de muy pocos. Pero sorprende aun más que nada de lo expuesto anteriormente trascienda cuando se está viendo la película. De alguna forma, el amigo Werner se las arregló para canalizar todo el “mal karma” del rodaje, logrando incluso una interpretación bastante buena por parte de Kinski, más comedida de lo que en él era habitual (siempre teniendo en cuenta las características del alocado personaje en el que se mete). En Fitzcarraldo, la extraña relación amor – odio que ambos tenían llegó a su cima indiscutible, y el retrato de la chaladura del protagonista resulta fascinante; aunque en su contra hay que indicar, como ocurre con otras cintas del director, que el excesivo metraje y los altibajos que acarrea echan por tierra una película que, pese a no carecer de interés, ni mucho menos llega a resultar redonda.

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Publicado por Leo / Archivado en:Cine
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Pillars

sábado 17 febrero 2018

Sunny Day Real State ha sido siempre uno de mis grupos de cabecera. Siempre me ha llamado muchísimo la atención esa particular forma de unir fuerza y sensibilidad en una misma canción.

Aquí tenéis un vídeo de una actuación en directo de 1999, interpretando “Pillars”, una de las canciones del, para mi, su mejor disco: “How It Feels To Be Something On”

Un saludo

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Publicado por Luis / Archivado en:Canciones
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Versiones de Katy Song

viernes 16 febrero 2018

He descubierto, perdiendo el tiempo por You Tube, unas cuantas versiones interesantes de “Katy Song”, el mas triste de los temas de la mas triste de las bandas: Red House Painters.

Espero que os gusten:

-Andy Vought:

-Meg Clarck

Feliz 2010!!!

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Publicado por Luis / Archivado en:Canciones
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Luna de Cosecha

jueves 15 febrero 2018

Ven un poco mas cerca
Escucha lo que tengo que decirte
Tal como niños durmiendo
Podemos soñar toda esta noche

Pero hay una luna llena que asoma
Bailemos en la luz
Sabemos donde suena la música
Salgamos y sintamos la noche

Porque aun estoy enamorado de ti
Quiero verte bailar otra vez
Porque aun estoy enamorado de ti
En esta luna de cosecha

Cuando eramos extraños
Te miraba desde lejos
Cuando fuimos amantes
Te quise con todo mi corazón

Pero ahora se hace tarde
Y la luna esta muy alta
Quiero celebrar
Verla brillar en tus ojos

Porque aun estoy enamorado de ti
Quiero verte bailar otra vez
Porque aun estoy enamorado de ti
En esta luna de cosecha

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Publicado por Luis / Archivado en:Letras
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Sonic Youth – Sonic Nurse

miércoles 14 febrero 2018

Sonic Youth
Sonic Nurse
Geffen 2004

El (creo no equivocarme) decimocuarto disco de estudio de Sonic Youth ahonda en la senda abierta con “Murray Street” a raiz de la entrada de Jim O’Rourke en la banda, una senda que les llevó a depurar su caracteristico sonido eliminando los excesos experimentales en los que la banda se venia enredando en sus últimas grabaciones.
Sorprende en primer lugar la determinación y la frescura que demuestran Sonic Youth en este disco, cosa que no debe resultar facil para una banda con su longeva trayectoria, sin nada ya que demostrar, inmunes a esa absurda corriente de opinión actual que tiende a menospreciarles, siendo en muchos casos esas voces las mismas que les “reivindicaban” en los 90 cuando ser fan de Sonic Youth era lo mas cool; quizas ahora ya no sea muy cool ser fan de Sonic Youth, pero sin duda sigue siendo algo muy sensato y agradecido.
Centrandonos en este “Sonic Nurse” lo que primero destaca es la mayor presencia compositiva de Kim Gordon, un tanto difuminada en los últimos discos de la banda, ella firma algunos de los temas mas potentes del disco, como la inicial “Pattern Recognicion” que recuerda poderosamente el sonido que exhibía la banda en aquel “Goo” (1991) por la crudeza y contundencia de las guitarras o la tambien contundente y extraña “Maria Carey + Arthur Clarke”, piezas que contrastan con temas mas serenos y delicados como “Dude Ranch Nurse” o “I Love Golden Blue” en los que Gordon pasa del chillido esquizoide y demente a registros de una delicadeza narcótica, sin duda ella es la principal protagonista de este disco.
El resto de cortes, los firmados por Moore y Ranaldo buscan profundizar en ese sonido de guitarras cristalinas que tan buen resultado dio en Murray Street aunque cuando da mejores frutos es cuando se fusiona con sus habituales y míticas tormentas sónicas como en “Stones” quizás el mejor tema del disco, un disco exigente y variado, cargado de textos crípticos y oscuros que revelan el incansable incorformismo y el decidido espiritu provocador de la banda.
Mas allá de otro tipo de cambios, donde verdaderamente se nota la presencia de Jim O’Rourke es en la producción, él es responsable directo en la depuración y rehabilitación del ya vetusto lenguaje sónico de la banda, aportando a los cortes una frescura realmente interesante, imprimiendo una sonoridad cruda, directa, cercana en ocasiones a las de bandas post-hardcore como The New Year o Karate.
En los 90 se contaban a millares los grupos que aporreaban sus guitarras buscando extraer de sus instrumentos el ruido que sacaban Sonic Youth, hoy apenas nadie ya lo intenta, aunque la fórmula sigue demostrando su validez en manos expertas como las de ellos, unos jovenes sonicos que rebasan ya los cuarenta años pero que demuestran seguir teniendo ideas perfectamente válidas.

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Publicado por Luis / Archivado en:Discos
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