Leonard Cohen

Domingo 4 octubre 2015

De antepasados judios polacos emigrados a Canadá, nace un 21 de septiembre de 1934 en los alrededores de Montreal (Westmount), rodeado de contradicciones, judío en una población mayoritariamente cristiana, de habla inglesa en una comunidad mayoritariamente francófona, se dedicará toda su vida a la búsqueda del equilibrio.

Educado en una escuela judía, queda huerfano de padre muy joven, a los 9 años. A los 15 forma parte de un trío de country “The Bucksin Boys”. A los 16 ingresa en la universidad McGill donde estudia Literatura Inglesa. En 1956 publica el primer libro de poemas ‘Comparemos Mitologías’. En 1957 graba para el sello Folkways unos poemas dentro de un disco dedicado a seis poetas canadienses (‘Six Montreal Poets’).En 1961 se publica su segundo libro de poesía ‘La caja de especias de la tierra’. Gracias a la buena acogida de sus obras consigue una beca y decide viajar por Europa, recalando en Grecia, en la isla de Hydra, donde conoce a la musa de una de sus más conocidas canciones ´So long, Marianne’, con la que tiene un hijo (Alex) y convive ocho años (volviendo de vez en cuando a América para conseguir dinero, a Cuba durante el conflicto de Bahía de Cochinos…)
En este periodo escribió los dos siguientes libros de poemas ‘Flores para Hitler’ y ‘Parásitos del Paraíso’, y sus dos primeras novelas: ‘El Juego Favorito’ y ‘Los Hermosos Vencidos’ considerada por muchos como su mejor obra.
Si bien su intención era dedicarse a la literatura, a finales de los 60 comienza a ser reconocido internacionalmente como cantante (Judy Collins había dado a conocer su canción ‘Suzanne’, es invitado a participar en 1966 en el Newport Folk Festival, donde lo contrata el cazatalentos de la CBS John Hammond para grabar sus propias canciones…) , lo que le anima a seguir en la música, pues le proporciona mayores beneficios pecuniarios (“Tenía un verdadero problema económico, y como siempre había tocado la guitarra y había formado parte de grupos country, decidí intentarlo con la música”).

Su primer disco ‘The Songs Of Leonard Cohen‘ (1967) es sin duda un gran comienzo y ya se perciben claramente muchas de las constantes en su futura trayectoria. El amor y el adios, la santidad y el pecado, la vida y el suicidio, maestros y aprendices, la soledad en medio de los demás o la libertad entre rejas emocionales. En la música se aprecia ya la debilidad que tiene por los ritmos 3/4 y por la aparente sencillez en la instrumentación, nada debe destacar más de lo que le corresponda, conseguir la mayor efectividad con la mayor sencillez posible.
Empieza el disco con el clásico ‘Suzanne’: la música nos invita a dejarnos llevar por la corriente del río, los cantos corales de las sirenas buscan atraernos y conquistarnos, y el mensaje nos informa que nadie ha logrado resistirse a su atracción ( ni siquiera el propio Jesús -la religión siempre rondando sus letras-). Una invitación a no luchar contra el deseo.
Destacan también ‘Winter Lady’, ‘Sisters of Mercy’, ‘So long,Marianne’ todavía sigue siendo una de sus canciones más versioneadas, ‘Hey, that´s not way to say goodbye’ con unos coros pop simples pero encantadores, o ‘One of us cannot be wrong’ con un final que anuncia la primera canción del próximo disco pues recuerda a un borracho en un coro de medianoche.
En 1969 graba su segundo disco en Nashville, ‘Songs from a room‘, con ‘Bird on the wire’ como mayor éxito; Kris Kristofferson dijo de ella que le gustaría que en su lápida escribieran las primeras estrofas, y Joe Cocker hizo una versión que catapultó la canción y a su autor hacia otros paises. Tiene éxito también un hermoso tema que por primera vez no está compuesto por L.Cohen, ‘The Partisan’, con el que se adentra descaradamente en la temática política (“desarrollé la curiosa teoría de que la música acabó con los nazis”); está cantada la primera parte en inglés y la segunda en francés aumentando su fuerza expresiva con el acompañamiento del coro femenino y un sonido de acordeón que nos sitúa entre las tumbas del campo de batalla. Le sigue una de sus más tristes canciónes, ‘Seems so long ago, Nancy’, basada en el suicidio de una amiga. ‘The Butcher’ surgió tras una negra noche en su depresión. Y el resto del disco mantiene la calidad , intimidad y el nivel que de él se esperaba, aunque más crudo y con menos adornos instrumentales que el primero.
Empieza la década de los 70, deja de visitar regularmente Hydra, realiza su primera gira por Europa con la banda del segundo disco “The Army” (el ejército). En 1971 graba también en Nashville y con la misma banda ‘Songs of love and hate‘. En este disco se desnuda hasta límites insospechados. No hay pensamiento , interioridad o problema que se deje guardado. Contiene ‘Avalanche’; ‘Last year ‘s man’ con gran contenido religioso controvertido y un coro de niños al final que logra dulcificarla. ‘Dress rehearsal rag’, canción que se niega a cantar en directo (“A no ser que me encuentre extremadamente feliz. Puede acabar con la vida de cualquiera”). Alegra el disco con ritmo country ‘No diamonds in the mine’. ‘La melancólica ‘Famous blue raincoat’; la desgarradora ‘Sing another song boys’ grabada en directo unos años antes, o ‘Joan of Arc’ buscando el verdadero amor.

En esta época comienza a practicar los ritos del zen (“Siempre he sido muy dado a cosas por el estilo, desconectarme de todo, hacer ayunos sin razón aparente durante una semana… debe ser la parte religiosa que hay dentro de mi, esa parte que parece querer levantar el vuelo y despegarse de la tierra”).
En 1972 publica el libro de poemas ‘The energy of slaves’ (“un cáustico examen de la política y las guerras que había por todo el mundo”). También este año comienza una segunda gira por Europa con su banda de la que saldrán una película ‘Bird on the wire’ (Terry Palmer) y su disco ‘Live songs‘ (1973), coincidiendo con rumores de que abandona la carrera discográfica, problemas con las drogas, ruptura con su pareja (“Sentía que todo estaba contra mí, incluso los instrumentos y micrófonos se estropeaban. Me sentía cansado de todo”). El disco contiene buenas versiones en directo, los coros destacados de Donna Washburn y Jennifer Warren, y como temas no editados anteriormente el que comienza el disco ‘Minute prologue’ a solas con su guitarra española; ‘Passing through’ sobre el paso fugaz por la vida personificado en la figura de Jesucristo, a ritmo de country; el largo ‘Please don’t pass me bay’, en la que parece un predicador que va subiendo en intensidad hasta que acaba con la voz rota acompañado por las palmas del público; aparece también ‘Tonight will be fine’ grabada en su actuación en la Isla de Wight en 1970 a la que añade dos nuevas estrofas; y la última ‘Queen Victoria’ grabada en su casa en un estudio móvil.
En 1974 saca ‘New skin for the old ceremony‘, con cambios en su música gracias a la influencia del productor y arreglista John Lissauer y del violinista Lewis Furey, que aportan nuevas e interesantes ideas tanto a la hora de componer como de grabar. Contiene el famoso tema ‘Chelsea Hotel #2’ dedicado a Janis Joplin, ‘Lover lover, lover’ compuesta con la intención de hermanar arabes y judíos, o el también clásico y basado en una tradición religiosa ‘Who by fire’.

Death of a ladies’ man‘ (1977): Un disco que en principio produce rechazos y saca a la luz una desastrosa relación entre dos personas que eran el agua y el aceite; Phil Spector con su muro de sonido consigue hacer olvidar por completo ese halo de intimidad que siempre arrastraban las grabaciones de L. Cohen.
Sin embargo con el tiempo acaba siendo reconocido como un disco diferente en su carrera pero con sus méritos, como pueden ser el atreverse a cambiar y no quedar anclado en un sonido, el no ceder ni un ápice en la sinceridad y crudeza de sus letras, o porque no, las melodías y estribillos que quizás en otras voces podrían haber sido mayor éxito.
Otra gran contradicción, que sea precisamente un productor de gran éxito en canciones para teen-agers quien mezcle este disco que se basa mayormente en el reconocimiento de la decadencia y declive que la edad causa en el amor y la sexualidad.
Como curiosidad cuenta con la participación de Bob Dylan y Allen Ginsberg en los coros de ‘Don’t go home with your hard-on’.
Recent songs‘ (1979) representa la vuelta a la tranquilidad, con incursión en nuevos sonidos gracias al violín armenio de Raffi Hakopian, el laud eslavo de John Bilekizjian y al grupo tejano de fussion Passenger ampliando los horizontes del country. El ritmo de vals destaca todavía más que en otros discos, comenzando con la preciosa ‘The guests’ y los magistrales coros de Jennifer Warnes; una versión de ‘Un canadien errant’ a ritmo de mariachi; otro precioso vals ‘The traitor’; el lado gitano por el que L.Cohen siente debilidad desde que de joven leyera a Federico García Lorca queda reflejado en ‘The gypsy’s wife’, acompañándole con gran protagonismo un violin al mismo tiempo bello, triste y estremecedor.
Tras la grabación inicia una gira por Europa y Australia con los músicos del disco (“por primera vez me sentía seguro en el escenario… incluso me arriesgué a interpretar un tema de los Bee Gees”). Tiene problemas con la compañia de discos cuando quieren sacar otro recopilatorio de la gira, él se niega por no considerarlo necesario.
De lo que si queda satisfecho es de una película para TV de media hora, ideada y escrita por él y Barrie Wexler, ‘I am a hotel’, con cinco historias de amor basadas en cinco canciones suyas y él aparece como la figura unificadora de todas. Con ella gana en 1984 el primer premio del Festival Internacional de Televisión de Montreaux-Suiza.
Publica un nuevo libro ‘Book of Mercy’ (una colección de salmos), y tras cinco añós de silencio discográfico ve la luz ‘Various positions‘ (1984) con otro pequeño cambio en el sonido, la introducción moderada de teclados caseros a los que se había aficionado y cajas de ritmo. Por primera vez se hace un video-clip para promocinar el disco, la canción elegida es ‘Dance me to the end of love’ y lo realiza Dominique Isserman, quien se convertiría en su compañera sentimental. Jennifer Warnes en los coros suena cada vez mejor. De nuevo mezcla religión y sexualidad consiguiendo otra gran canción ‘Hallelujah’. Y para demostrar en tiempos de pérdida de valores que el plano humano-religioso lo considera fundamental termina con una bella oración muy personal ‘If it be your will’.

Al mismo tiempo que grababa este disco colaboraba con Lewis Furey (músico que participó en el álbum ‘New skin for the old ceremony’), escribiendo las letras de una ópera-pop cuya música había compuesto Furay: Night Magic. Uno de los temas saldría también en ‘Various positions’, la nana ‘Hunter’s lullaby’. La película se estrenó en 1985 y pasó desapercibida, aunque llevó un premio en Canadá: el Premio Juno a la mejor banda sonora.
Leonard Cohen pasa por un buen momento de su vida, disminuyen las tensiones y aumenta el reconocimiemto de su obra. Llega a aparecer en un capítulo de ‘Corrupción en Miami’, recibe un Globo de Cristal por vender más de cinco millones de discos fuera de E.E.U.U., pero su madurez le sirve para seguir con los pies en la tierra y ser más crítico y transparente que nunca (“creo que la poesía es necesaria para el corazón de la persona, pero no creo que con ella o con la canción como arma se pueda cambiar el mundo… El mundo sólo cambia desde dentro de cada uno”).
Participa en una recopilación española dedicada al cincuenta aniversario de la muerte de Federico García Lorca (su admiración por este poeta le llevo a poner el nombre de Lorca a una hija suya), con la canción ‘Take this waltz’, basada en ‘Pequeño vals vienés’, y que acabó siendo la canción más famosa del disco.

Jennifer Warnes saca un disco ‘Famous blue raincoat’ con canciones ya conocidas de L. Cohen y una que es primicia y que este grabará también en su siguiente obra: ‘First we take Manhattan’.
Su estado personal se refleja como siempre en el próximo disco ‘I’m your man‘ (1988) (“el título del álbum no va dedicado a nadie en concreto. Yo soy de quien me acepte”). Esta obra va a representar un gran paso en su carrera y gracias a ella va a ser reconocido y aceptado por las nuevas generaciones . Desaparecen casi por completo las guitarras para dar paso a los teclados, con los que había compuesto sus últimas canciones. La voz y coros adquieren nuevos matices en esta música más maquinal. Es un disco con canciones que acaban siendo éxito la mayoría de ellas: ‘First we take Manhattan’, ‘Ain’t no cure for love’, ‘Everybody Knows’, I’m your man’, ”Take this waltz’, ‘I can’t forget’, ‘Tower of song’.
Dos años más tarde sale un disco homenaje ‘I’m your fan’, con nombres como Pixies, Ian mcCulloch, REM, Nick Cave, John Cale… rindiendo tributo al maestro con versiones, la mayoría de ellas, acertadas.
El próximo disco ‘The future‘ (1992) (“A mi parsimonia habitual se añadieron otras circunstancias, algunas de ellas dramáticas, como el accidente de mi hijo Adam…”) llama la atención por la gran cantidad de gente que aparece en los créditos. El sonido es una mezcla de todos los anteriores, vuelven a aparecer cuerdas, guitarras y vientos, aparte de los teclados.
Tiene menos repercusión, pero también aporta buenas canciones. La que da título al disco; ‘Waiting for the miracle’ compuesta en colaboración con Sharon Robinson; una buena versión del tema soul ‘Be For Real’ de Frederick Knight; el éxito ‘Closing Time’; ‘Anthem’, producida por la famosa actriz Rebeca de Mornay (“Es una buena compositora y su oído es excelente… decidí contar con su opinión para rematar detalles del disco, en cuanto a los arreglos y las melodías”); Democracy (“creo que la democracia es la religión del mundo occidental”).
En 1994 sale una nueva grabación ‘Cohen live in concert‘ con 13 canciones en directo, todas editadas anteriormente en sus discos, procedentes de dos diferentes giras, 1988 y 1993, y con el aliciente de las variaciones con que el autor las interpreta en sus conciertos. Como curiosidad la canción ‘One of us cannot be wrong’ fue grabada el 20 mayo 1988 en su actuación en el Velódromo Anoeta de San Sebastián.

Antes de editarse el disco en directo ya había decidido retirarse a un monasterio ‘zen’ en Los Angeles (California) donde es ordenado monje “Dharma de Jikan” (el silencioso). Aquí sigue una vida austera de orden y disciplina, trabajando en el mantenimiento del monasterio, como cocinero, secretario y chofer en las giras del maestro Roshi. Pero sigue escribiendo poesia y componiendo con el ordenador y teclado en su habitación. El monasterio Mount Baldy tiene su propia página web, donde los monjes hablan de sus vidas y experiencias, venden un CD con grabaciones en el monasterio ‘Daily Sutras’ y, como no, Jikan expone algún poema escrito durante su estancia.
Mientras tanto la compañía de discos quiere rentabilizar su espera y saca un recopilatorio de sus tres últimos discos ‘More best of‘ (1997), con dos temas nuevos ‘Never any good’ y ‘The great event’ que saben a poco a sus fans. Y un directo de su gira en 1979 ‘Field Commander Cohen: Tour of 1979‘ (2001), (en memoria de John Wood, técnico de ‘Passenger’, la banda que le acompañó en esta gira). Ningún tema nuevo. Buenas versiones de una buena época.
Tras seis años de reclusión decide regresar al mundanal ruido y vuelve con un disco ‘Ten new songs‘ (2001), diez canciones nuevas (nueve años habían pasado desde su último disco en estudio). Todas ellas compuestas en colaboración con Sharon Robinson, quien se encarga de los arreglos y la mayor parte de la instrumentación. Vuelve a la sencillez en la instrumentación, colchones de teclado y sencillas percusiones, pero en general todo muy previsible. Es un disco menos personal, cede protagonismo a los acompañantes, de él nos queda su voz cada vez más profunda y al mismo tiempo más débil, pasa a ser más poeta y menos músico. Las letras son más simples y al mismo tiempo más universales, más humanas. ‘In my secret life’, ‘Here it is’, ‘Love Itself’, ‘The land of plenty’ y la mayoría de ellas son canciones bellas y agradables de escuchar pero sin riesgo. En su vida asegura sentirse por fin a gusto consigo mismo, y lo que nos ofrece es precisamente eso, tranquilidad y sosiego. Sinceridad es lo que lo sigue caracterizando.
Similares características pueden aplicarse a su siguiente disco de estudio ‘Dear Heather‘ (2004). En este destaca la aportación de una antigua colaboradora, Anjani Thomas, una voz femenina que encaja a las mil maravillas con la de L.cohen y ayuda asimismo en alguna composición. Hay mayor variedad de estilos e instrumentación y hace que el disco artísticamente sea más rico y se sitúe por encima del anterior. Empieza con un tema escrito por Lord Byron ‘Go no more a-roving’; ‘The letters’ la utilizará Win Wenders en su película ‘Land of Plenty’; opina a su manera sobre el 11 septiembre en ‘On that day’; sorprende en ‘Dear Heather’ por la curiosa instrumentación y modo de cantarla deletreando a ratos; en ‘Nightingale’ vuelve al country-folk en una bella canción dedicada a un íntimo compañero de Anjani Thomas muerto ese año; y finaliza con una versión en directo de un clásico del country-western, ‘Tennesee waltz’, de la gira de 1985, al que le había añadido algunos versos.
Leonard Cohen va envejeciendo con gran dignidad, ha dejado de ser alumno y se ha convertido en maestro, para decirnos que no hay maestros ni alumnos, sólo vida, y todos formamos parte de ella hasta que la muerte llegue.

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Publicado por jose / Archivado en:Revisiones

Comentarios

  1. Publicado por Leo @ 12 Mar 2006 23:41  

    Bonito artículo. Reconozco que Leonard Cohen no es santo de mi devoción, aunque sea tocayo mío ;-). Pero también hay que reconocerle sus méritos y la calidad de su música y de su poesía. Eso es innegable.

    Un buen artículo para un gran artista, sin duda.

  2. Publicado por jose @ 13 Mar 2006 0:51  

    Gracias por tu comentario Leo.
    Reconozco que no es un artista fácil, pero como todo en esta vida a veces se dan situaciones, momentos y coincidencias que te llevan a apreciar de modo muy especial a determinado autor. A mi me sucedió con tu tocayo L.Cohen.
    un saludo

  3. Publicado por Oscar Salvaje @ 22 Mar 2006 14:03  

    Enhorabuena por el artículo, tanto la labor de documentación como de redacción es de un nivel altísimo. Gracias, gracias y gracias.
    Aprovecho también para sugerirle a Leo que indague en su tocayo, es conveniente y hasta imprescindible en estos tiempos donde vivimos continuamente entre el tren y el tunel, entre el muñeco de nieve y la lluvia, entre el molino y el grano…

  4. Publicado por joaquin @ 25 May 2006 20:51  

    a mi leonard me ha hecho pasar horas muy intensas dentro de mi gran soledad.gracias maestro.

  5. Publicado por Anónimo @ 20 Jul 2006 13:20  

    Tengo 15 años, y a la gente de mi edad, no suele gustarle esta música, pero a mi Leonard me transmite en sus canciones una serenidad y una tranquilidad que ningún otro cantante ha conseguido llegar. Eres un gran artista.

  6. Publicado por Juan A. Caravaca @ 21 Jul 2006 9:19  

    Yo tengo 28 años y llevo ya mas de 5 disfrutando con el gran genio. Me siento totalmente enamorado musicalmente hablando de Leonard Cohen y en momentos de tristeza y profunda depresion siento un gran alivio espiritual escuchando sus melodias. Por fin el año que viene le podre ver cuando venga de gira. Me morire tranquilo. Gracias.

  7. Publicado por toni @ 21 Feb 2007 13:02  

    quisiera encontrar el trabajo para tv de “I am a hotel”

  8. Publicado por 25 Discos Que Te Romperan El Corazon | Computer Age @ 06 Ago 2007 22:23  

    […] The Wee Small Hours (1955) -Billie Holiday: Lady In Satin (1958) -Tim Hardin: Tim Hardin I (1966) -Leonard Cohen: Songs Of Leonard Cohen (1968) -Scott Walker: Scott 3 (1969) -John Lennon: Plastic Ono Band (1970) […]

  9. Publicado por Anónimo @ 06 Ago 2008 17:04  

    Para mi, uno de los más y mejores poetas del momento. Artistas así no deberían cumplir años con el fin de transmitir a las futuras generaciones su intensa poesia y belleza en su voz.

  10. Publicado por Anónimo @ 06 Ago 2008 17:08  

    Buenas tardes, me gustaria saber como puedo hacerme con las letras en español de toda su discografia con el fin de escuchar su voz y traducirla al tiempo de oir su música. Me llamo Miguel y mi correo es; trankilon888@hotmail.com gracias de antemano…

  11. Publicado por josé @ 07 Ago 2008 1:59  

    trankilon888: tienes las letras traducidas de L. Cohen en la página que JTOMASDO le ha dedicado a este artista (quiero aprovechar para darle las gracias por el esfuerzo y felicitarle por el gran trabajo que lleva a cabo): http://club.idecnet.com/~jtomasdo/leocdisc.htm

  12. Publicado por Luis @ 01 Oct 2008 11:11  

    Reescuchando a Leonard Cohen me he vuelto a encontrar con este articulo, sin duda uno de los tipos mas inteligentes y sensibles que se han subido a un escenario. El otro día discutía con mis amigos frente a unas cervezas quien era el mejor letrista de la historia, Leonard Cohen gano a los puntos frente a Bob Dylan y Ray Davies.

  13. Publicado por Pilar @ 10 Dic 2008 21:38  

    Este señor de la canción es el genio más grande que ha dado el Planeta Tierra, junto con Freddie Mercury, la única salvedad es que uno ya no puede deleitarnos con sus grandiosas creaciones, y Leonard, sigue siendo ese enigma de la vida interior, ese ser extraordinario al que admiro profundamente, y al que escucho con toda la inquietud de aprender más acerca de su profundo interior.
    Sus canciones así como su poesia me impulsan a mi en mi infimo trabajo de escribir,´y cantar, que es cuando me siento viva realmente.
    Me encantaría que algún día pudiera tropezarmelo en Montreal, y mirarle a los ojos, y decirle sin palabras, cuanto le admiro.

    Pilar Rodriguez Las Palmas de Gran Canaria


  14. […] de la canción y su significado. Simplemente no me apetece:  Las solucion siempre es sencilla Conocer más de Leonard Me gusta:Me gustaSe el primero en decir que te gusta. Esta entrada fue publicada en emoseries, […]


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