Canciones Perfectas (VI): Mother

Miércoles 1 abril 2015

Tras la separación de los Beatles en 1969, y tras algunos trabajos experimentales con su mujer Yoko Ono, John Lennon se embarcó en la grabación de los temas del que habría de ser su primer álbum en solitario, ese “John Lennon / Plastic Ono Band” que ya forma parte de la historia como uno de los discos mas estremecedores jamas grabados.
John Lennon arrastró toda su vida el trauma de la muerte de su madre Julia, atropellada por un policía borracho cuando el tenia 17 años, y en esta época, animado en parte por Yoko, inició una terapia psicológica con el doctor Arthur Janov. Una terapia llamada “Primal Therapy” consistente en llegar a la “realidad” del individuo a través de exteriorizar todos sus traumas, “desnudando” de esta forma al sujeto.

“Mother” es el estremecedor resultado de esa terapia, una canción donde John Lennon exorciza el peor de sus demonios: La muerte de su madre. El comienzo de la canción, con esa letanía de campanas, simboliza la disolución y muerte de su anterior banda y simboliza también la voluntad de romper definitivamente con el pasado. Lennon llegó a decir que su etapa con el doctor Janov era mas importante que todos los años pasados junto a los Beatles.
“Mother” se grabó en los estudios Abbey Road de Londres con Ringo Star a la batería y Klauss Voorman al bajo, se da la circunstancia de que Voorman, reconocido ilustrador, fue quien diseñó la portada del “Revolver” de los Beatles. El tema fue grabado de forma minimalista, con una instrumentación austera en la que destaca en un primer plano la voz de John Lennon desgranando esas desarmantes confesiones sobre la perdida de sus padres: “Madre, tu me tuviste, pero yo nunca te tuve a ti, te necesitaba pero tu nunca me necesitaste, así que tengo que decirte adiós”. La canción termina con esos estremecedores “Mama Don´t Go” que se van transformando en un grito desesperado hacia el final de la canción.

Conociendo el trasfondo psicológico y las circunstancias que rodearon esta grabación, “Mother” resulta aún mas impresionante en cuanto nos muestra a un hombre, desprovisto de cualquier disfraz o artificio, haciendo frente a sus monstruos.
Este “John Lennon / Plastic Ono Band” contenía aparte de este “Mother” otra buena colección de canciones en el mismo tono confesional y descarnado como “Isolation”, “Working Class Hero”, “Well Well Well” o “God”.
En definitiva, un tema que es una autentica obra maestra dentro de un disco ejemplar, el punto culminante de la carrera en solitario de John Lennon, una carrera cargada de altibajos.

Mother

(clock chiming)
Mother, you had me but I never had you,
I wanted you but you didn’t want me,
So I got to tell you,
Goodbye, goodbye.
Farther, you left me but I never left you,
I needed you but you didn’t need me,
So I got to tell you,
Goodbye, goodbye.
Children, don’t do what I have done,
I couldn’t walk and I tried to run,
So I got to tell you,
Goodbye, goodbye.
Mama don’t go,
Daddy come home.
Mama don’t go,
Daddy come home.
Mama don’t go,
Daddy come home.
Mama don’t go,
Daddy come home.
Mama don’t go,
Daddy come home.
Mama don’t go,
Daddy come home.
Mama don’t go,
Daddy come home…

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M. Ward – Transistor Radio

Martes 31 marzo 2015

M. Ward
Transistor radio
Merge 2005

En España es aún desconocido. Muy poco se le nombra por acá y quizá no mucho en los USA. Uno de los grandes autores norteamericanos de los últimos años, muy arraigado en la tradición musical de su país, su aportación más relevante es la de ser un perfecto ejemplo de creación musical de nivel más allá de cualquier tipo de innovación aparte de crear canciones atemporales. El arte de la canción en sí, tal como ha sido trabajado durante décadas. Inicialmente apadrinado por Howe Gelb, firma con el sello Merge a partir de su anterior disco. Podeis coger cualquiera de sus 3 albumes, excelentes. De estilo country-folk, con tintes blues a veces, pop en un sentido amplio. Versionea por igual a Beach Boys, Bowie o Bach siendo M. Ward el resultado siempre. Con apego por el sonido de discos antiguos y el calor de la música de la radio, crea un espacio acústico propio. Trabaja las canciones a través de paisajes sonoros evocadores y cálidos, empleando para ello a veces efectos y montajes de estudio que sutilmente consiguen el efecto de preparar gratamente el oído para las canciones. Abre un instrumental, You still believe in me ( Pet sounds ), preparando tranquilamente lo que vendrá a continuación. One life away es una deliciosa canción salida como de otra época, mimando al máximo el oído del oyente mediante un logrado sonido vintage y una redonda melodía que transmite una sensación de equilibrio y estatismo, de presente absoluto. Cogiendo impulso, Sweet hearts on parade introduce el ritmo y la presencia de la banda tocando lo justo, una guitarra que suena en el horizonte, escobillas, sonido de clave y efecto de eco en la voz que siguen manteniendo la sensación de estar en un terreno suave y etéreo. Fuel for fire es otra de las grandes canciones, perfectamente desarrollada, introduciendo en la mitad un breve piano que dibuja muy pocas notas, sueltas, casi como si fuese un guiño o un sampler, coros lejanos y cuerdas introducidas levemente, como si proviniesen de una radio no del todo bien sintonizada. Menos es más. La melodía vocal es una verdadera maravilla. Todo cambia con Four hours in Washigton, con mayor presencia del grupo, ritmo creciente de tren y desgarro en la voz. Logrados arreglos de cuerda y acertado acompañamiento baterístico para una tensa canción que tiene continuidad en el instrumental siguiente, Regeneration nº1, punto en el que la máxima intensidad del disco es alcanzada por el combo, en estupendas cadencias con cortes latinos.Triste y rabiosa. Big boat es la canción más alegre, rítmica, sobre un patrón de r´n´r clásico y un juguetón piano que ejerce de puente, proporcionado un aire dinámico y ferial. Vuelve a la calma con Paul´s song, que ya no abandonará. Otra de las mejores composiciones, con un slide tradicional que proporciona la calidez precisa. El resto discurre por este terreno. Todas son buenas, cerrándose con una versión del Clave bien temperado, que parece suya.
En cuanto al estilo vocal de Ward, se trata de un cantante con una voz ligeramente quebrada, de amplio registro y que se sitúa normalmente en lo grave. Suena masculino y maduro, sin vacilar al ampliar a los agudos o al falsete, sin florituras ni impostación alguna. Auténtico y puro. Cálido como pocos. Suele doblar la voz y emplear a veces coros femeninos muy country. Su voz es su mejor atributo, totalmente inconfundible. Predomina lo acústico, las escobillas y los platos con cola, el slide, el piano, siempre discreto. Una coherencia instrumental realmente lograda. La calma domina el conjunto y la melancolía es su estado natural, sin afectación. Quizá siendo un disco más corto lograría la perfección, siendo sin duda uno de los mejores discos del pasado año, ajeno a las listas, por otra parte. Muy prometedor. Probablemente uno de los grandes para el futuro, aunque con esto ha dicho ya mucho. Muy recomendable para los afines a esta página.

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Gene Clark – No Other

Lunes 30 marzo 2015

Gene Clark
No Other
Collector’s Choice Music 1974

A mediados de los 60 Bob Dylan estaba mas que habituado a escuchar sus canciones interpretadas por otros, aunque la fantástica versión de “Mr Tambourine Man” con la que se presentaron The Byrds en 1965 fue capaz de sorprenderle incluso a él. En aquella primera formación de los Byrds, junto a Roger McGuinn, David Crosby, Chris Hillman y Michael Clarke figuraba un jovencísimo músico llamado Gene Clark que ya componía y cantaba sus propias canciones para la banda, originariamente incluidas como cara B de los singles de versiones que era lo que ocupaba gran parte de la actividad del grupo en esa primera época.
Tras los dos primeros discos de la banda, los brillantísimos “Mr. Tambourine Man” y “Turn, Turn, Turn”, en los que había aportado gran cantidad de canciones, Gene Clark dejó la formación en 1966, oficialmente por su miedo insuperable a volar en avión; comenzaba en ese mismo instante la carrera en solitario de un Gene Clark que nunca dejaría de componer pero que vería invariablemente eclipsados sus trabajos por la tremenda notoriedad que alcanzarían los Byrds en años sucesivos.
En sus primeros discos en solitario Gene Clark desarrollaba un primitivo country-rock de excelente factura similar en concepción al que, casi al mismo tiempo desarrollaba un futuro Byrd como Gram Parsons en su International Submarine Band.
El disco que nos ocupa, “No Other”, fue publicado en 1974 y era ya su octavo disco en solitario, en este disco Gene Clark muestra una madurez y una capacidad compositiva realmente apabullante, sus fuertes fundamentos basados en la música tradicional americana ofrecen espacio aquí a sonidos de diferentes procedencias que se añaden con naturalidad a su espectro sonoro, no en vano se conoce este disco como “El Sgt. Peppers de Gene Clark”, los temas tienen un tratamiento y unos arreglos ciertamente variados y sugerentes, sobre los que destaca como siempre la profunda y poderosa voz de Clark.
Abundan los temas largos, con cierto tono épico, como los magníficos “Strenght Of Strings” o “Some Misunderstanding”, con largos desarrollos dominados por tremendas guitarras y bases de piano, también hay espacio para temas de marcado acento country como “Life’s Greatest Fool” o “The True One” donde la presencia del pedal-steel es mas que notable; el lado mas experimental habría que buscarlo en la enorme “No Other” marcada por hipnóticas y extrañas guitarras, o en “Lady Of The North” donde el “wah” de la guitarra, el piano y los violines consiguen crear una atmósfera verdaderamente extraordinaria.
“No Other” implicó un importante esfuerzo financiero para Gene Clark que vio como su disco mas arriesgado volvía a fracasar a nivel comercial a pesar de que sin duda estaba al mismo nivel de excelencia que otros discos clásicos de los 70 de similares pretensiones como “Northern Lights, Southern Cross” de The Band o “Zuma” de Neil Young & Crazy Horse.
Este revés comercial no desanimó a Gene Clark que siguió trabajando y publicando excelentes discos; no obstante, su fuerte adicción al alcohol terminó por acarrearle graves problemas de salud hasta que murió en 1991 a la edad de 47 años cuando estaba a punto de finalizar su segundo trabajo junto a Carla Olson.
“No Other” es sin duda un buen comienzo para acercarse a la obra de uno de los grandes de la música americana, uno de los mas desconocidos y fascinantes.

Foros Computer Age
-Gene Clark – No Other

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Carole King – Tapestry

Domingo 29 marzo 2015

Carole Kinkg
Tapestry
Ode 1971

tapestry.jpgCuando La Calidad Es Comercial

“Tapestry” fue un álbum que obtuvo a principios de los 70 un tremendo éxito. Vendió millones de discos, estuvo quince semanas en el número 1, duró más de seis años en las listas y ganó 4 premios grammy. Además, impuso el punto de vista femenino en un universo masculino como era el de la música pop (y sigue siéndolo, aunque en menor medida). Las mujeres se pudieron identificar con unas canciones tan honestas como sencillas que estaban escritas y cantadas con el corazón. La temática era universal: nostalgia, amistad, esperanza, amor/desamor… Carole King hizo fácil lo difícil. Logró conectar con la gente a través de canciones sinceras y que transmitían lo que sentimos con respecto a las cosas que (más) nos importan. Y no sólo en el aspecto lírico radicaba la clave del “boom” que supuso en 1971 la públicación de “Tapestry”. Músicalmente era rico por la variedad que ofrecía (soul blanco, folk, pop, aromas jazzísticos…). Era cálido y sonaba directo, sin vanos artificios. Tenía una funcional producción de Lou Adler. La personal voz de Carole King se hacía con el mando. Te confiaba pensamientos íntimos. Y lo hacía sin tapujos. Sonaba a verdad. Era su verdad emocional.

Carole King (09-02-42, Brooklyn, New York) no era precisamente una “songwriter” novel cuando dio a luz a “Tapestry”, su segundo álbum en estudio. En los 60 había formado un tándem infalible con el por aquel entonces su marido Gerry Goffin. En el contexto del famoso Brill Building, este dúo compuso temazos del calibre de “Will You Love Me Tomorrow”, “The Locomotion”, “One Fine Day” o “Up On The Roof”. Desde los Beatles pasando por Aretha Franklin, un sinfín de artistas grabaron sus canciones.

Con el tiempo intentó montarse una carrera en solitario. Y al final salió adelante. Carole King, que curiosamente era la protagonista del “Oh! Carol” de Neil Sedaka, alcanzó el estatus de superestrella buceando en su interior, creando un disco confesional en el que demostraba que dominaba con maestría el arte de componer grandes canciones. Porque “Tapestry” carece de puntos débiles. Para empezar recupera tres gloriosas perlas de su propio pasado: “You’ve Got A Friend” (que fue un “hit” para James Taylor, presente en el disco y apoyo emocional de Carole), “Will You Love Me Tomorrow?” (The Shirelles la bordaban) y “(You Make Me Feel Like) A Natural Woman” (Aretha Franklin la convirtió en pieza clave de su seminal “Lady Soul”). Y lo cierto es que la lectura que hace la compositora neoyorquina de ese trío de partituras es conmovedora.

Incombustibles son también los “hits” de nuevo cuño: “I Feel The Earth Move” y “It’s Too Late”. Y el resto del disco tampoco tiene desperdicio (“So Far Away”, “Where You Lead”, “Beautiful”…). En definitiva, representaba la quintaesencia de esa clase de discos que escuchas del tirón porque merece la pena de arriba abajo. Han pasado muchos años y sigue siendo un álbum imprescindible. “Tapestry” dignifica el concepto de comercial. Este disco se vendió y continúa vendiéndose porque contiene canciones inmortales. Es obvio que en multitud de ocasiones la calidad no tiene nada que ver con la comercialidad. Este es un caso en el que ambos términos casan. La clave radica en una colección de grandes partituras con un mensaje sincero y sencillo.

Lista de 25 discos esenciales de artistas femeninas:

Billie Holiday: The Quintessential Billie Holiday Volume 3 (1936)
Ella Fitzgerald: Sings The George And Ira Gershwin Song Book (59)
Patsy Cline: Showcase (61)
Nina Simone: Wild Is The Wind (66)
Nico: Chelsea Girl (67)
Aretha Franklin: Lady Soul (68)
Françoise Hardy: Comment Te Dire Adieu (68)
Margo Guryan: Take A Picture (68)
Dusty Springfield: Dusty In Memphis (69)
Janis Joplin: Pearl (71)
Carole King: Tapestry (71)
Joni Mitchell: Court And Spark (74)
Patti Smith: Horses (75)
Emmylou Harris: Pieces Of The Sky (75)
Rickie Lee Jones: Pirates (81)
Mary Margaret O Hara: Miss America (88)
PJ Harvey: Rid Of Me (93)
Bjork: Debut (93)
Kristin Hersh: Hips And Makers (94)
Lucinda Williams: Car Wheels On A Gravel Road (98)
Aimee Mann: Bachelor Nº 2 (00)
Sandy Denny: No More Sad Refrains (00)
Laura Cantrell: Not The Tremblin’ Kind (00)
Neko Case: Blacklisted (02)
Cat Power: You Are Free (03)

Escucha: Carole King – Beautiful

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Articulos relacionados:
-Review de “Tapestry” en El Trastero
-Otra revision en Hazme Gritar

Foros Computer Age:
-Carol King – Tapestry

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Led Zeppelin – Coda

Sábado 28 marzo 2015

Led Zeppelin
Coda
Swan Song 1982

El 25 de septiembre de 1980 es una de las fechas marcadas en rojo en la historia del rock, John Bonham moría y con él desaparecía uno de los grupos más importantes de la historia del rock.
Aun así, en 1982, Jimmy Page sorprendía publicando una recopilación de 8 temas ineditos, grabados desde enero de 1970 hasta finales de noviembre de 1978 bajo el sugestivo, musical y relevante nombre de Coda. Dependiendo de a quien se pregunte este disco es considerado bien la obra menor de Led Zeppelin, bien una simple recopilación. Lo que ciertamente puede considerarse a ciencia cierta es la recuperación del carácter blues-rock de la banda, muy alejado de los planteamientos místicos, celtas y de experimentación que marcaron su discografía desde el mítico cuarto álbum. Coda esta más cercano al Led Zeppelin II de 1969 que al “In Through the out Door” de 10 anos después.
Esta compuesto por temas que no encajaban en sus anteriores trabajos y a los que se podía dar salida aprovechando el tirón de la banda. A pesar de la diferencia de tiempo entre las grabaciones el álbum mantiene una increíble coherencia, haciéndose difícil ubicar temporalmente estas grabaciones. El sonido Zeppelin, misticismos aparte se mantiene de principio a fin, incluso en las dos canciones no compuestas por ellos.
“We’re Gonna Groove” abre el disco, y lo primero que queda patente es la presencia que va a tener Bonham tanto en esta pista como en el resto del disco. Los redobles imposibles y los trucos de caja enmarcan el fantástico trabajo guitarristico de Page demostrando el porque del título de la canción.
“Poor Tom” abre de la misma forma, simplemente Bonzo y Plant hasta que Page se les une tras el doceavo compás de una forma minimalista. La canción solo se complica con la entrada de la armónica de Plant, dándole un precioso toque blues.
La tercera pista “I can’t Quit You Baby” es otra confirmación de los orígenes blues de la banda y sorprende comprobar que fue grabada en una prueba de sonido antes de un concierto en el Royal Albert Hall de Londres, dando idea de la calidad musical en directo del grupo.
“Walker’s Walk” es posiblemente la pista mas roquera del disco, notándose especialmente en el poco detallista pero efectista solo de guitarra de Page. La apisonadora sigue con la repetitiva “Ozone Baby” donde las guitarras, al igual que en la pista anterior sientan las bases en las que se educaran las nuevas generaciones del hard rock moderno especialmente del genero “stoner rock”.
“Darlene” es más inclasificable que las anteriores pistas, es blues, es rock y se convierte en swing por la deliciosa e inesperada pista de piano de John Paul Jones en la única oportunidad que le da Page de lucirse.
La siguiente canción es toda una demostración de John Bonham sobre como se toca la batería. “Bonzo’s Montreux” son cuatro minutos cargados de fuerza y dinámica. Bonzo no solo golpeaba con fuerza los parches sino que sabía usar las dinámicas y los desplazamientos rítmicos a la perfección. Solo por esta canción este disco se hace imprescindible para todo batería.
El disco termina con “Wearing and Tearing” gran titulo para finalizar, más que un disco, toda una época. Coda fue de las últimas bocanadas que pudo dar el rock setentero. Despues de 1982, y hasta el fin de la década, el relevo del rock lo tomarían las bandas de Hair-metal y las nuevas formaciones de grupos establecidos que acabarian vendiendo su alma al EMO por el vil metal. Jimmy Page es una de esas personas que dan gracias a por haber podido sacar el máximo provecho económico de su carrera antes del advenimiento de Internet y Napster, y la tacañeria que demuestra al poner solo ocho temas ineditos en un album de este tipo es la razón por la que la gente se baja canciones de Internet.

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