Sun Kill Moon – Ghosts Of The Great Highway

Jueves 20 noviembre 2014

Sun Kil Moon
Ghosts of The Great Highway
Jet Set (2003)

Sun Kil Moon es el nombre del nuevo proyecto de Mark Kocelek, el que fuese lider de Red House Painters ha sido siempre un compositor muy prolífico, tanto con su antigua banda como en solitario, aunque no siempre ha sabido encontrar el balance apropiado entre la autoimpuesta introspección de su música y la emoción que siempre debería inundar sus composiciones, a menudo Kocelek se dejaba llevar en demasía por ambientes desolados y con pocos matices donde su innegable talento no resultaba suficiente para arrastrar al oyente lejos de la apatia, en particular “Old Ramon” y sus incursiones en solitario resultaban ejercicios huecos, artificiales, impropios del autor de algunas de las canciones mas estremecedoras de la pasada década.
Afortunadamente, para regocijo lúbugre de almas atormentadas, “Ghosts of The Great Highway” vuelve a situar a Mark Kocelek en la senda de los grandes compositores atormentados, con American Music Club como referente ineludible, no es casual que Tim Mooney, bateria original de la oscura banda de San Francisco participe en el proyecto.
“Ghosts of the great Highway” es un disco que puede llegar a mucha gente, es un disco accesible y luminoso, con las lineas bien marcadas y definidas, un disco con sólidas raices en el folk y el rock norteamericano, las canciones son menos herméticas, menos crípticas que en Red House Painters, pero no por ello mas optimistas, Kocelek sigue componiendo canciones terriblemente melancólicas, como de costumbre, inundadas siempre de recuerdos y anhelos sentimentales.
En Sun Kil Moon la belleza, el resultado final, está por encima de cualquier otra consideración, “Glenn Tipton”, el tema que abre el disco, es un ejemplo inmejorable, una delicada guitarra acústica que da paso a una preciosa melodia que fluye limpia y serena, “Last Tide” y “Floating”, dos temas que se encadenan, discurren por parametros similares, entre suaves guitarras folk, con un Mark Kozelek que, ahora si, tiene la posibilidad de demostrar sus increibles cualidades como cantante, sin caer nunca en estrepitosas experimentaciones, sin apartarse de los canones.
El disco tambien tiene canciones mas ruidosas, canciones que recuperan el tono de aquellos impulsos épicos de “Songs for a Blue Guitar”, inspiradas en el Zuma de Neil Young, canciones como “Salvador Sanchez”, que cuenta la tragica historia de un boxeador que muere a los 23 años, con una nueva versión en acustico al final del álbum (“Pancho Villa”).
Hay también preciosos temas instrumentales como “Si Paloma” llenos de matices, matices que aparecen también en la largísima “Duk Koo Kim” sin llegar a caer nunca en la repeticion ni en la autocomplacencia.
Los discos de Red House Painters, aunque siempre de una excepcional belleza, tenían para el oyente un aspecto muy árido que los hacía dificiles de escuchar, un cripticismo y una densidad que realmente intimidaba, las canciones de “Ghosts of the Great Highway” en cambio son muy agradables y faciles de escuchar, sin perder su fuerza emotiva, ésta es sin duda la mayor baza de este disco, el acierto de un autor que con estas nuevas canciones se sitúa definitivamente como uno de los mas grandes compositores de los últimos años, uno de los pocos que aún pueden conmover y agitar el espíritu; American Music Club están grabando un nuevo disco con lo que nos esperan aún mas emociones.

Facebook Twitter

Publicado por Luis / Archivado en:Discos
Hacer un comentario

The Stooges – Fun House

Miércoles 19 noviembre 2014

The Stooges
Fun House
Elektra/Warner 1970

Detroit a finales de los 60 era una ciudad peligrosa, la ciudad del motor albergaba una de las mayores tasas de delincuencia del país y las pandillas urbanas de todo tipo, introducidas de lleno en las mafias de la prostitución y de la droga dominaban los barrios bajos, ejércitos de yonkis vagaban por las calles en busca de su dosis y se respiraba delincuencia en cada rincón de la ciudad, precisamente uno de aquellos yonkis, un adolescente atormentado y desquiciado, un producto del submundo urbano, se convertiría en el mejor cronista de aquella ciudad y de aquel tiempo, escribiendo de paso con letras mayusculas una de las mas grandes páginas de la historia del rock, estamos hablando de James Jewel Osterberg, Iggy Pop.
Los inicios de The Stooges son confusos incluso para los propios miembros del grupo, el hecho es que a finales de 1968 Iggy coincidió con los hermanos Asheton en un concierto de The Doors y decidieron formar un grupo de Rock and Roll, ninguno de ellos dominaba ningun instrumento pero eso no fue ningún impedimento para empezar a ofrecer shows en el area de Detroit con los que se ganaron una cierta reputación, aquellos eran conciertos caóticos, al límite, conciertos que a menudo terminaban en peleas y en los que se ponía en juego tanto la integridad del público como la del grupo mismo.
Un manager de la Warner que había ido a Detroit a ver a MC5 se fijo en la banda y les ofreció un contrato discográfico, el primer disco que grabaron, titulado simplemente “The Stooges” fue un fracaso de crítica y ventas, en un mercado dominado por la Psicodelia y el Folk-Rock de la costa oeste.
“Fun House”, su segundo álbum, fue publicado en 1970, en él llevaron la formula de sus conciertos y de sus primeras grabaciones hasta las últimas consecuencias; The Stooges tocaban basicamente un Blues rock primitivo y crudo, influidos por el garage americano, una música sucia y bastarda, extraña y peligrosa, con un Iggy Pop ejerciendo como lider y maestro de ceremonias. “Fun House” comienza con dos temas brutales, de una contundencia extrema, “Down On The Street” y “Loose”, cortes que intentaban recrear la crudeza del directo de la banda, unos temas con una pegada demoledora, luego el disco entraba en terrenos de experimentación mas extraña, con temas de desarrollos largos y estructuras mas complejas, pero sin perder ni un ápice de su fuerza y crudeza salvaje, “TV Eye” y “1970” empiezan con riffs incendiarios a cargo de Ron Asheton a la medida para que Iggy escupa sus historias esquizoides de amor y sexo, de alcohol y drogas, son temas largos, repetitivos, sucios, ruidosos, subyugantes, mientras que en “Dirt” y “Funhouse” la música adoptaba un tono mas pausado, mas turbio, mas inquietante.
“Fun House” es un disco clave, es un disco Punk publicado diez años antes de la explosión Punk, un disco y una banda que ha influido directamente a miles de bandas de todas las épocas y estilos, tras aquello la banda se desintegró e Iggy volvio a sumergirse en los callejones de la droga, luego vendría Bowie, un tercer disco de la banda (“Raw Power”) y la carrera en solitario de Iggy, pero eso ya es otra historia.

Facebook Twitter

Publicado por Luis / Archivado en:Discos
Hacer un comentario

My Bloody Valentine – Loveless

Martes 18 noviembre 2014

My Bloody Valentine
Loveless
WEA 1991

Recuerdo la primera vez que escuché este disco, alguien hace muchos años me lo grabó en una cassete y me lo puse en mi walkman, cuando empezó a sonar “Only Shallow” pensé que, o bien me había quedado sin pilas o bien se había comido la cinta el walkman, solo mas tarde comprendí que no había ningún error ni fallo mecánico, Loveless sonaba así, por increible que pudiese parecer.
“Isn’t Anything”, el primer disco de My Bloody Valentine sirvió por si solo para instaurar todo un nuevo movimiento en la escena musical británica de finales de los 80, un movimiento que la prensa inglesa bautizó como “Shoegazing”, caracterizado por melodías etéreas, músicas delicadas y voluptuosas y una actitud distante y fría por parte de los músicos, que en las actuaciones aparecían quietos y silenciosos, como mirándose los zapatos, de ahí su nombre, Lush, Cocteau Twins, o Slowdive fueron algunos de estos grupos, casi todos grabando bajo el manto de 4AD.
Kevin Shields, no obstante, quiso llegar mas allá y se encerró en el estudio para gestar lo que vendría a ser la obra maestra del grupo de Londres, cuentan las crónicas que aquellas sesiones fueron un auténtico infierno, con un Shields enloquecido, al borde del colapso regrabando y superponiendo pistas una y otra vez y añadiendo cada vez mas y mas efectos, sonidos, samples y loops de todo tipo; Creation, la compañía que financió el proyecto entró en bancarrota poco despues de la publicación de un disco que desbordó todas las previsiones posibles durante su grabación.
“Loveless” se situó inmediatamente como referente básico del pop de fin de siglo, ejerciendo de contrapunto a la revolución noise que empezaba a venir de los EE.UU con grupos como Sonic Youth o Dinosaur Jr., estableciendo una nueva definición, una nueva perspectiva del uso del ruido y la distorsión en la cancion pop, buscando la belleza en el caos, buscando la perfección en la locura.
El esqueleto de Loveless lo componen melodías ya esbozadas en “Isn’t Anything”, melodías cristalinas y accesibles, cubiertas por capas y capas de ruido, hasta el punto de desfigurar completamente las canciones transformándolas en estampas alucinadas de deseo y locura, alcanzando un climax lisérgico de una belleza insana, terrible.
Influidos por el “White-Noise” de The Jesus & Mary Chain y por la oscuridad abisal de Joy Division, My Bloody Valentine asestaron con Loveless un golpe definitivo al inmovilismo británico , anclado aún en las glorias y los recuerdos del pasado.
En Loveless hay un lado decididamente pop, luminoso, con canciones como “To Here Knows When” o “When you Sleep” con la voz de Bilinda Butcher a la deriva entre torrentes de distorsión salvaje, y tambien hay un lado mucho mas oscuro, donde Kevin Shields da salida a todos sus fantasmas, canciones como “Only Shallow”, “Come in Alone” o “Sometimes” (el tema elegido por Sofia Coppola para ilustrar el caos de Tokio en “Lost In Translation”) atrapan e hipnotizan de una forma brutal, dibujando paisajes extraños, densos, con muros construidos con mil guitarras superpuestas.
Loveless no tuvo continuación y el grupo entró en punto muerto, desde 1992 se ha venido especulando periodicamente sobre una supuesta reunificación de My Bloody Valentine, aunque los rumores siempre han acabado en nada, de todas formas es impensable que Kevin Shields fuese capaz de elaborar otro disco como este, nadie estaría tan loco como para pasar otra vez por aquel infierno.

Facebook Twitter

Publicado por Luis / Archivado en:Discos
2 Comentarios

Pixies – Surfer Rosa

Lunes 17 noviembre 2014

Pixies
Surfer Rosa
4AD 1988

Ahora que los Pixies vuelven a estar de actualidad por su próxima reunion, merece la pena volver un poco la vista atrás para tratar de comprender lo que la banda de Boston supuso en su momento, para hacerlo, nada mejor que hablar de su primer disco, para muchos el que mejor resume lo que fueron los Pixies: “Surfer Rosa”.
En un tiempo éste saturado de propuestas de todo tipo esta bien recordar que a finales de los 80 no había nada, nada en absoluto, los manejos de la industria, de la moda y no se cuantos mas entramados ocultos habían reducido el panorama musical a la nada mas lamentable, si, habia bandas que hacían buena música, pero eran tan minoritarias y marginales que casi nadie las conocia, las emisoras de radio, las revistas y las televisiones estaban tomadas por medianias acarameladas que ofrecían lo mas infame de su repertorio, en fin, hacía falta alguien que recuperase para el gran público la esencia de la musica de los 60 y de los 70, la fiereza y naturalidad del punk, la autenticidad del pop y la magia del rock, muy a su pesar, los Pixies se convirtieron en esa banda que el mundo necesitaba. Aunque no se puede cerrar este párrafo sin citar, aunque solo sea de pasada a otros que tambien pusieron su grano de arena, como R.E.M, Husker Du, Replacements, Stiff Little Fingers, Sonic Youth o Minor Threat.
“Come On Pilgrin” el debut de Pixies para 4AD en formato E.P supuso un inmejorable comienzo, allí ya aparecian bien definidas las lineas que definirían la carrera del grupo de Boston: unas estructuras imposibles, unos textos surrealistas entre el esperpento y la demencia, una contundencia Hard-Core, un instinto melodico irrefrenable, una originalidad insultante y un talento incontestable, puede resultar una exageración, pero los Pixies en 1988 parecían una banda de otro planeta, de hecho, alcanzaron la popularidad tiempo despues de su separación, en aquel momento la realidad es que el mundo simplemente no estaba preparado para su música.
Tras aquel primer E.P grabado con algo de precipitación, los Pixies se encerraron en el estudio para gestar lo que sería su primera obra maestra, piedra angular del rock nortamericano, en muchos sentidos, el primer disco “moderno” de rock.
Steve Albini, por aquel entonces tocando aún en Big Black fue el elegido para producir el disco, no es casualidad que años mas tarde Nirvana reclamasen sus servicios, basicamente el proceso consistió en grabar lo mejor posible el material que ya tenían, un material tremendamente versatil que iba desde canciones de una fiereza aterradora como “Something Against You” o “I’m Amazed” a auténticas delicias pop como “Gigantic” o “Where’s my mind”, pasando por canciones como “Oh My Golly”, “Broken Face”, “Tony’s Theme” o “Vamos”, una auténtica amalgama de sonidos y referencias distintas. Temas marcados por la insustituible presencia de un Black Francis brutal vociferando como un poseido letras sobre sexo, superheroes, extraterrestres, sueños y pesadillas, y con un Joey Santiago sacando de su guitarra unos sonidos imposibles, balanceandose sobre las tremendas bases rítmicas creadas por David Lovering y Mrs John Murphy (Kim Deal), los Pixies eran quizás limitados técnicamente, pero su convicción y su personalidad les hacía sonar de una forma que aún hoy sigue resultando sorprendente.
Tras “Surfer Rosa”, el mundo del rock ya no volvería a ser nunca igual, los Pixies demostraron que con convicción, originalidad y talento aún se podía crear rock emocionante, y miles de grupos desde entonces copiaron su ejemplo para mostrarnos a todos que no se equivocaban.

Facebook Twitter

Publicado por Luis / Archivado en:Discos
1 Comentario

Lost In Translation

Domingo 16 noviembre 2014

Lost In Translation (2003)

Director: Sofia Coppola
Interpretes: Bill Murray, Scarlett Johansson

Lost in Translation, la segunda película de ofía Coppola ha despertado gran expectación e inmejorables críticas por parte de un gran sector de los medios especializados, “las virgenes suicidas”, el primer film de la hija de francis Ford Coppola ya puso en evidencia que no nos encontrabamos simplemente ante la hija de un director famoso.
Basada en un guion de la propia Sofía Coppola, Lost in Translation es la historia de un encuentro, un encuentro casual entre dos personas perdidas y desorientadas en medio del caos de una ciudad como Tokio, Bill Murray es Bob Harris, un actor que ha viajado a Japón para rodar unos anuncios de Whisky, Charlotte (Scarlett Johansson) es la joven mujer de un fotógrafo demasiado ocupado para pasar tiempo con ella, Bob y Charlotte, aunque son personas muy distintas comparten la sensación de soledad acrecentada por el ambiente tan peculiar de Tokio y tambien comparten un momento de duda en sus vidas, ambos, en la soledad de sus habitaciones, alejados de todo lo que para ellos importa analizan su propia existencia y se plantean interrogantes de difícil solución. Al conocerse en el hotel donde ambos se alojan se irá creando entre ellos un vinculo que les ayudará a superar sus crisis personales.
Lost in Translation no aborda grandes dramas, ni grandes tragedias, su gran acierto es convertir un suceso casual, casi cotidiano en un verdadero milagro, en un reencuentro con la vida, con la amistad con la camaradería, demostrando que la vida a veces no es tan complicada como la vemos, que la esencia misma de la felicidad se puede encontrar en pequeños y breves encuentros.
Coppola traza una historia sencilla, directa, muy humana, bien construida y bien argumentada, aprovechando las cualidades de Bill Murray que firma una de sus mejores interpretaciones, demostrando que es mucho mas que un actor de comedias taquilleras, Murray aporta el tono simpático a la película con algunos momentos realmente memorables como el rodaje del anuncio de whisky o su sesión de karaoke (se recomienda verlo en version original), mientras que la joven Scarlett Johansson (Ghost world, The Man Who Wasn’t There) ofrece el contrapunto perfecto, la joven casi adolescente que no sabe aún su papel en la vida. En realidad ellos dos soportan practicamente todo el peso de la película, Tokio y sus habitantes apenas son un simple decorado, un decorado extraño y desconcertante, casi como un paisaje lunar para los dos protagonistas que se ven envueltos en situaciones desconcertantes.
La unica objección que se le podría poner al film es un final quizás un tanto tópico y previsible que aún así no desmerece el resultado final, Lost In Translation es una película con una frescura muy dificil de ver hoy en día, alejada de recursos artificiosos y de excesos, divertida, simpática, profunda y brillante.
Por ultimo, cabe citar tambien la magnifica banda sonora, con canciones de Kevin Shields, My Bloody Valantine o The Jesus & Mary Chain, un magnifico complemento a una pelicula redonda.

Facebook Twitter

Publicado por Luis / Archivado en:Cine
1 Comentario

2003-2014 Computer Age. Blog powered by Wordpress