Bandini – The Sunny Album

Martes 24 enero 2017

Bandini
The Sunny Album
Junk Records 2007

The Sunny AlbumDecálogo de un gran debut

1. ¿Quién se ha puesto la máscara de Bandini? Un cuarteto de rock de guitarras de Madrid capaz de abarcar el realismo sucio y el intimismo descarnado. Bandini ponen la banda sonora perfecta para aquellos que en plena soledad son devorados por sus fantasmas interiores.

2. La portada de “The Sunny Album” (Junk Records, 2007) está diseñada por Pepe Hernández (Grupo Salvaje). No sé si es bonita o fea. Es inquietante. Esta niña rubia mira hacia adentro. Introspección. Algo que define a Bandini. El libreto acaba con una foto de la niña en cuestión sonriendo. Como el disco. O casi.

3. Doble álbum. Triple salto mortal artístico para debutar. Hace falta mucho coraje para presentarse ante el mundo con semejante discurso torrencial. Uno piensa en grandes discos dobles y le vienen a la mente “The White Album” de los Beatles, “Exile on Main Street” de los Rolling Stones, el “Blonde on Blonde” de Bob Dylan, “Quadrophenia” de los Who, “The River” de Bruce Springsteen, “London Calling” de los Clash, “Being There” de Wilco, los dos primeros discos de Tindersticks, el segundo de Red House Painters… Ahí es nada. El caso es que es harto complicado mantener un nivel cualitativo sin altibajos en un doble cd. Bandini salen airosos. No han hecho una genialidad del calibre del Álbum Blanco de los “Fab Four”, pero en su ópera prima no se observan grietas. Eso obedece a que esta banda madrileña ha tenido tiempo de sobra para cuidar cada uno de los detalles, para cincelar cada arreglo con el mimo de un escultor con ansia de trascender al primer intento.

4. ¿Qué define musicalmente a Bandini? La emoción. Las canciones escritas por Ricardo Ruiz están escritas con el corazón y las entrañas (como destacó Bukowski de la escritura de John Fante, creador de ese mito literario que es Arturo Bandini). Dentro de ese rock de alto voltaje emocional caben todo tipo de géneros y matices. A este grupo madrileño le gusta escarbar en el folk rock de clara ascendencia americana. Pero también encuentran sitio para explorar terrenos oscuros (rock al ralentí, meláncolico pop de cámara) o directamente negros (blues, soul e incluso gospel).

5. Cada cd contiene dos canciones-río. Esas cuatro composiciones que van más allá de los 7 minutos son el eje de “The Sunny Album”. En el primer disco se encuentran “Shooting Stars” y “Depression”. Es decir, la asunción de que uno carece de deseos que pedir a esas estrellas fugaces y la caída en la depresión cuando todo tu mundo se desmorona. Esa tensión es neutralizada en el segundo cd. “Autumn Song” y “Wait Until Spring” proclaman que aún queda el reducto de la esperanza. El gélido frío de Noruega (donde vivió Ricardo Ruiz durante un tiempo) no es eterno. La vida puede conducirte por caminos de infortunio o frustración, pero siempre habrá un resquicio por donde se cuele la luz. Sólo hay que esperar a que llegue el cálido aliento de la primavera. Esa excepción a la regla que es la felicidad aparece y justifica con sus chispazos la banalidad, la derrota sin paliativos, el doloroso aislamiento. Por otro lado, cabe reseñar que tres de las cuatro canciones están ornamentadas con arreglos de cuerda y todas ellas van creciendo hasta alcanzar al final de la composición un clímax catártico.

6. La temática del álbum abarca desde la frustración (“Did You Ever Have A Dream Like Mine?”), pasando por el desamor (“Together”), el sexo sin amor (“How Is Your Mind”) la desazón del “outsider” (“Something Goes Wrong”), la ambivalencia del que se odia a sí mismo, pero que a la vez proclama con orgullo que es feliz de ser como es (“Happy To Be Me”), la nostalgia que empaña esas ventanas que llamamos ojos (“Missing”, “The Sheet That Dreams Are Made Of”), la angustia del “loser” (“All The Pain”), la esperanza vestida de remordimiento (“One Day”) y la duda del que vive en la oscuridad y espera que luz alumbre la noche oscura del alma (“Shine”). El recorrido está claro. Uno sobrevive a duras penas. Busca el amor. Se refugia en el sexo. Agoniza en la soledad. Mira hacia a su alrededor y la sociedad le oprime. Está alienado. Escribe para vaciarse, para huir, para buscar un sentido. Y Bandini acaba encontrando la redención en el poder curativo de la música.

7. John Fante es la referencia literaria más obvia, pero hay otros guiños a lo largo de “The Sunny Album”. Si uno escarba, encuentra citas a Paul Auster, Emily Bronte, Nietzsche y Kant. También un homenaje explícito al seminal western “The Searchers” (John Ford) en “Missing”.

8. La expresividad de la voz de Ricardo Ruiz es vital. Pero también son los arreglos de un grupo fundamentalmente de guitarras. El teclado no sólo sirve de colchón, sino que conduce algunos pasajes hacia la visión de bellos paisajes. Y la base rítmica sostiene con majestuosidad todo el andamiaje. Sólo hay que esperar que en posteriores entregas Bandini amplíen horizontes a la hora de estructurar las canciones.

9. Más allá de sesudos análisis, lo que queda es la verdad de un puñado de canciones nacidas para perdurar. Bandini exigen del oyente un esfuerzo. Sus canciones no entran a la primera. Aunque bien es cierto que cuentan con algo parecido a un “hit” (ese himno pop que es “Happy To Be Me”, su canción con más potencial comercial). Cuentan con el aval de algún que otro tema correoso (“All The Pain”) y, por encima de todo, saben dar en la diana cuando explotan su vena lírica (sirvan de ejemplo “The Sheet That Dreams Are Made Of”, “Autumn Song”, “One Day” o “Together”).

10. Y llegamos al espinoso asunto de las influencias. Antes que nada se antoja difícil ubicarles en algún lado en la escena nacional. Sus referentes son otros. Sacian su sed en el abrevadero en el que se refrescaron otros alquimistas de la talla de Nick Drake, John Lennon, Elliott Smith, Leonard Cohen, Neil Young, Lou Reed, Mark Eitzel, Mark Kozelek, Stuart Staples, Jeff Tweedy o Nick Cave. Pero que quede claro, Bandini no es un grupo revisionista. Se inspiran como los citados en momentos de crisis y tienen el valor de hacer un “striptease” emocional desarmante. Cuentan su derrota con la valentía del que lo ha perdido todo, pero aún sigue luchando.

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Publicado por J.L.Ruiz / Archivado en:Discos

Comentarios

  1. Publicado por jose @ 10 Jul 2007 14:41  

    1.La portada del disco me parece muy bonita
    2.El artículo es excepcional.
    3.Lo peor: a medida que iba leyendo me preguntaba: ¿vale la pena que yo siga escribiendo sobre música, habiendo gente que lo hace muchísimo mejor? ´(
    4.Bienvenido y un saludo J.L.Ruiz. Te animo a que sigas deleitándonos y sorprendiéndonos con tus próximas reseñas.

  2. Publicado por Leo @ 11 Jul 2007 10:55  

    Un artículo muy serio y concienzudo el del amigo J.L. Realmente bueno.

    Coincido con todo lo expuesto con Jose, salvo en el hecho de que no debe replantearse lo de la escritura ;-). Y sí, la portada del disco está, a mi juicio, muy conseguida.

    Ahora solo resta que a Bandini le salga bien esta arriesgada apuesta. La música de calidad cuenta cada vez con menos adeptos, por desgracia, y en un mundo como el nuestro, saturado de mierdas cuyos nombres no merece la pena nombrar aquí, se agradece que alguien se acuerde de hacer música de verdad. Alea jacta est, nenes :-).

  3. Publicado por Depression - Computer Age @ 15 Feb 2008 10:21  

    […] tema (Uno de los primeros éxitos de la formación) terminaría incluyendose en The Sunny Album, aunque bastante modificada. En este video podréis escuchar la versión original, bastante mas […]


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