Bright Eyes – Cassadaga

Lunes 1 agosto 2016

Bright Eyes
Cassadaga
Saddle Creek 2007

A sus 27 años, Conor Oberst puede presumir de tener ya una discografía ciertamente amplia y completa. Este “Cassadaga” es su sexto disco bajo el nombre de Bright Eyes, una formación que básicamente compone Oberst mas los amigos que se van sumando en cada ocasión.
Tras los lanzamientos simultáneos en 2005 de “I’m Wide Awake, It’s Morning” y “Digital Ass in A Digital Urn” se plantearon serias dudas sobre cual seria el siguiente paso a seguir por la banda, ya que se planteaba en el segundo disco un inédito acercamiento a la musica electrónica que dejaba varios interrogantes abiertos.
Afortunadamente para algunos, desgraciadamente para otros, este “Cassadaga” se puede considerar como una continuación del sonido clásico de la banda, aquel que parte del indie rock añadiendo puntuales elementos de folk y alt-country por el camino. La diferencia esta vez es que todo luce mas grande, mas orquestal, mas trabajado, mejor.
A Oberst siempre se le ha comparado con Bob Dylan y aunque las comparaciones de esta índole pocas veces son justificadas es cierto que ambos comparten varias cosas, empezando por una similar precocidad en ambos músicos y siguiendo por unos textos ricos y extensos que a menudo condicionan las propias canciones, y es que Conor Oberst puede ser considerado ya como uno de los mejores letristas de su generación y en “Cassadaga” encontramos unos cuantos argumentos mas para sostener esta afirmación.
En este disco encontramos otra colección de estupendas letras que siguen definiendo la personalidad confusa de un autor singular. Las temáticas son las mismas: el amor, la muerte, decepciones, frustraciones, la vida. Y las dudas, también las mismas de siempre. Incapaz de tomar partido, Oberst expone sus miedos en textos descriptivos que ha de valorar el oyente.
Aunque antes decíamos que Bright Eyes es apenas solo un nombre, el sonido de Cassadaga es el de una autentica banda, y es que nunca se habían visto tantos matices en unas composiciones repletas esta vez de sonoridades y elementos sorprendentes, dejando atrás ese sonido de baja fidelidad que arrastraba Oberst desde sus tiempos de Commander Venus.
Destacan la luminosidad y el optimismo que desprende la fantastica “Four Winds” que casi abre el disco o el dinamismo de temas como “Hot Knives”, “Classic cars” o “I Must Belong Somewhere”. También hay temas excepcionalmente delicados y hermosos como “Middleman”, “No One Would Riot For Less” o la magnifica “Make a Plan to Love Me”.
Siempre resulta gratificante acercarse a la musica de Bright Eyes, siempre hay un buen motivo para enfrentarse a la voz y a los acordes de Conor Oberst, siempre hay alguna historia por descubrir que quizás consiga emocionarte.

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Publicado por Luis / Archivado en:Discos

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