Azkena Rock Festival 2004

viernes 17 septiembre 2004

Jueves 9

Yo viví el año del diluvio en Benicassim y aquello me creó un trauma que arrastro cada vez que me acerco a un festival al aire libre. Cuando llegamos por la mañana a Vitoria el día se presentaba espléndido pero a media tarde ya llovía copiosamente, planteando serios interrogantes sobre la primera jornada del Azkena Rock Festival que a punto estuvieron de resolverse con la suspensión de los conciertos programados.
Afortunadamente la organizacion del festival reaccionó con solvencia trasladando las actuaciones de la fiesta de presentación, previstas en un primer momento en uno de los escenarios grandes a una carpa habilitada en principio solo para las sesiones de dj’s.

Una vez en marcha el asunto, los primeros que subieron a escena fueron unos Urge Overkill especialmente reunificados para la ocasión, el viernes tambien actuaban, previsiblemente en mejores circunstancias, por lo que no les presté toda la atención que sin duda merecen, el sonido pobre del improvisado escenario no les hizo justicia y diluyó los matices soul de sus temas mas elegantes, aún así fue un buen comienzo y una buena toma de contacto con lo que nos esperaba.

Tras el grupo de Roeser, Kato y compañía subieron Five Horse Johnson al escenario con unas indiscutibles ganas de agradar a un público entregado de antemano, el problema es que los recursos de la banda son muy limitados y abusan de ellos hasta el límite, las plomizas bases heredadas de Black Sabbath terminan por aburrir y los escasos registros vocales de Eric Oblander no ayudan a defender un set que sin duda tuvo algún buen momento propiciado por algun que otro riff acertado.

Uno de los grupos clásicos que acudían al festival eran The New York Dolls, con solo dos miembros originales en sus filas (David Johansen y Sylvain Sylvain) y muchas dudas sobre su estado de forma por mas que las críticas de anteriores conciertos hubiesen sido buenas, lo cierto es que fue un buen concierto, sobre todo considerando algunos otros que veriamos mas adelante, el grupo fue en todo momento al grano recreando con pulcritud la violencia de burdel que transmitían las canciones de sus discos, canciones como “Looking For a Kiss”, “Trash”, Vietnamese Baby” o “Personality Crisis” que sonaron rotundas y plenamente vigentes, aunque tambien sonó un tema como “Piece Of My Heart” popularizado por Janis Joplin que francamente no les pegaba mucho.
Sin duda The New York Dolls no son lo mismo sin Johnny Thunders pero aún asi completaron una actuación mas que digna, por momentos ciertamente brillante.

Viernes 10

Las lluvias del jueves fueron afortunadamente las últimas de todo el fin de semana y el resto de la programación se pudo cumplir casi sin problemas, y digo casi porque a la cancelación de 16 Horsepower se sumó a última hora la de The Soundtrack of Our Lives que demostraron ser un grupillo del tres al cuarto sin un mínimo de profesionalidad, estas circunstancias obligaron a retocar los horarios provocando un pequeño caos a la hora de planificarme las actuaciones que quería ver.

El viernes el primer concierto que vimos fue el de Mother Superior, llegamos cuando tocaban “Head Hanging Low”, para mi su mejor tema a pesar de las evidentes deudas que tiene con The Who, perjudicados por un sonido deficiente el grupo de Los Angeles se dedicó inexplicablemente a embarrar su repertorio alargando los temas hasta lo imposible, cayendo una y otra vez en los tópicos mas manidos del heavy de estadio y anulando sin solución la efectividad que ciertamente tienen algunos de sus temas, aburrido y lamentable concierto.

Tras el anterior baño de heavy metal el concierto de Josh Rouse resultó ser todo un balsamo, el músico de Nebraska está sin duda en su mejor momento y en su actuación consiguió alargar la estela soul que adorna sus canciones en un set verdaderamente brillante, basado principalmente en las canciones del magnifico “1972”, canciones sencillas, delicadas, honestas y vibrantes, folk y pop de altura interpretado con convicción y solvencia y una voz, la de Josh Rouse, que supera con nota la prueba de los grandes escenarios.

Urge Overkill
actuaron a continuación en el otro escenario, un escenario ahora si propicio para su elegante hard-rock de temas pegadizos y directos, el sonido superó notablemente el del día anterior pero aún así se notó que la banda de Chicago ha conocido mejores épocas, es incuestionable la calidad arrolladora de algunas de sus composiciones, pero sus directos han perdido mucha frescura y contundencia, destacaron los temas de “Saturation” y de “Exit the Dragon”, sus dos mejores álbumes aunque el resultado final fue bastante flojo, una lástima.

Quien si está en su mejor momento es un Mark Lanegan que en Vitoria volvió a dejar constancia de su oscuro y profundo talento, a estas alturas se acaban los calificativos para definir una voz que supera cualquier comparación, los problemas de sonido empañaron en parte los temas mas energéticos de su último álbum “Bubblegum”, pero en los registros mas blues y oscuros su arrolladora personalidad se volvió a manifestar sobre el escenario, demostrando en temas como “I’ll Take Care Of You”, “When Your Number Is Up” o “One Way Street” que su talento aún no conoce límites. Dio a veces la sensación de que la banda que acompaña a Lanegan actualmente se le queda pequeña, veremos que pasa en el futuro pero yo le veo en solitario sobre el escenario, francamente no necesita mas.

Tras un descanso durante la actuación de Fun Lovin’ Criminals que no me interesaba demasiado llegó el turno de un Ryan Adams envuelto siempre en la polémica, sus recientes actuaciones no habían sido muy alentadoras y la provocadora foto del cuadernillo del festival no propiciaba precisamente un buen clima entre el público que acudió con una indisimulada desconfianza, aunque mas allá de su discutible caracter lo que la gente suele olvidar es que Ryan Adams escribe buenas canciones, algunas realmente buenas y unas pocas simplemente excepcionales.
En su actuación de Vitoria salió a la luz lo peor y lo mejor del músico norteamericano, mostrando una actitud desafiante y altiva que no logró eclipsar la rotundidad de un set magnifico interpretado junto a su banda con actitud y entrega, arrancando con “To Be Young” del magnifico “Heartbreaker” y encadenando sus mejores temas, (“Love is Hell”, “New York, New York”) sin especulaciones ni reservas, “I See Monsters” tocada en solitario con su guitarra fue sin duda de lo mejor de todo el festival y su actuación ciertamente muy especial.

Llegaba el momento de comprobar lo que podía dar de si esa reunificación artificial de los MC5 que se presentaba quizás como el plato mas fuerte del festival, a los tres miembros supervivientes de la banda (Michael Davis, Wayne Kramer y Dennis Thompson) se les unieron en escena una pleyade de colaboradores que acabaron por convertir aquello en un auténtico circo, difuminando la pegada de los temas clásicos de la banda en incomprensibles e irritantes excesos instrumentales, únicamente el entusiasmo de Mark Arm (Mudhoney) consiguió levantar algunos temas como “Call Me Animal” o “Teenage Lust” pero el concierto resultó ciertamente decepcionante y por momentos hasta patético y es que un tema en clave blues con solos infumables por encima de los 10 minutos no es lo que entiendo yo por punk.

La mejor actuación de los grupos clásicos de todo el festival terminaría siendo a la postre la de Radio Birdman, y es que el grupo de Deniz Tek y Rob Younger defendió unos temas que datan de 1978 como si hubiesen sido escritos ayer mismo, con una fiereza y contundencia que se suponía a muchos otros pero que nadie hasta ese momento supo demostrar, superando con valentía el peso de la edad, demostrando que el revival es para quien no tiene presente ni futuro y que la actitud es a veces mas importante que las buenas canciones, temas como “Murder City Nights”, “New Race” o “Aloha Steve and Danno”, muy influenciadas curiosamente por Stooges y MC5 sonaron salvajemente furiosas, dejando en evidencia a sus propios maestros. Como alguien dijo una vez, no pesan los años, pesan los kilos.

Sabado 11

Tras el auténtico maratón de conciertos de la jornada precedente el sábado se presentaba a priori bastante mas tranquilo, con muchas bandas Hard-Rock que se salían de mis preferencias y que no comentaré para no herir sensibilidades.
Nuestra primera e ineludible cita nos llevó hasta un Matthew Sweet verdaderamente dotado de un talento inigualable para combinar el rock mas clásico y de mejor factura con unas excepcionales melodías, venía presentado su nuevo álbum “Living Things” con nada menos que The Velvet Crush como banda de acompañamiento y completó la actuación mas rotunda de todo el festival, tocando temas del calibre de “Sick Of Myself”, “Someone To Pull The Trigger” o “I’ve Been Waiting” entre lo mas novedoso de su repertorio tambien magnífico, permitiendo hasta que Paul Chastain tomase el mando para atacar un par de temas de Velvet Crush. Sensacional.

Nuestro siguiente paso nos llevó hasta la actuación de Screamin’ Cheetah Wheelies que a tenor de lo leído en los foros del festival era una de las citas mas esperadas y una de las bandas mas admiradas, yo perdí el rastro a la banda tras su primer disco, que aún hoy me sigue pareciendo una notable combinacion de hard-rock y americana pero el concierto me pareció bastante flojo se mire por donde se mire, a los innumerables problemas de sonido (llegaron a parar el concierto) se unió una actitud un tanto forzada y artificial sobre el escenario y la constatación de que al menos en directo, la banda de Mike Farris se decanta abiertamente por el rock duro dejando de lado su faceta country y folk que ciertamente me parece la mejor. Aún con todo es innegable que temas como “Shakin’ The Blues” resultan muy disfrutables en directo.

Otro de los grupos clásicos convocados en este festival eran los Violent Femmes, el grupo liderado por Gordon Gano se ganó a principios de los 80 una merecida fama con su original combinación de folk acústico y fiereza punk, aunque con el tiempo se fueron diluyendo en trabajos desiguales y mas convencionales. Su último trabajo “Freak Magnet” se publicó en el 2000 y desde entonces nada se sabía de ellos por lo que su concierto era toda una incógnita, por suerte su directo sencillo, entregado y vibrante terminó convenciendo a practicamente todo el mundo, sonaron brillantes cuando tocaron sus mejores temas (“Kiss Off”, “Blister In The Sun”, “Add It Up”) y convincentes cuando tocaron los menos buenos, ofreciendo un sonido potente y vibrante y con una puesta en escena sorprendente (bajo acustico, caja y guitarra). Una de las sorpresas mas agradables del festival.

Si sorprendente fue la solvencia de Violent Femmes, no menos sorprendente fue la auténtica chapuza en la que se convirtió la actuación de The Flamin’ Groovies, aunque quizas ésta era la crónica de una muerte anunciada considerando que el único groovie sobre el escenario era un Cyril Jordan bastante desmejorado que no supo estar a la altura de la leyenda de su grupo. Pusimos la mejor intención para intentar descifrar tras el pastiche de punk-rock de pueblo alguno de los temas míticos de la banda, pero todos los esfuerzos resultaron baldíos.
Los Flamin’ Groovies se convirtieron en una caricatura de si mismos arrastrando por el barro temas del calibre de “Shake Some Action” y entregándose sin recato a fusilar canciones de los Rolling Stones que cualquiera habrá visto mejor tocadas por cualquier grupo de barrio, tan lamentable que me tuve que retirar bien lejos para no empezar a llorar, curiosamente en la carpa pusieron el “Shake Some Action” original y pudimos comprobar casi en directo la abismal diferencia. Un concierto para olvidar.

Domingo 12

El último día del festival estaba dedicado a honrar la memoria de Johnny Cash en el primer aniversario de su fallecimiento, para ello se organizaron una serie de actuaciones en formato acústico en la carpa convocadas a un horario intempestivo considerando que los conciertos del día anterior terminaron casi a las cinco de la madrugada, de esta forma solo llegamos al recinto cuando Mike Farris comenzaba su actuación, el lider de los Screamin’ Cheetah Wheelies, acompañado tan solo de su guitarra acústica se despojó oportunamente de la pesada carga hard que lastra a su banda y ofreció un set bastante destacable.
Farris esta dotado de una voz ciertamente notable aunque limitada, que ofrece muy buenos registros en temas blues y country, vistiendo sus interpretaciones de una sensibilidad y emoción que se echo en falta en la actuación de su grupo el día anterior.
Sonaron canciones de Farris junto a clásicos de country incluidos varios temas de Johnny Cash en una actuación practicamente impecable a pesar de algunos molestos tics de superestrella.

Quien si es realmente una superestrella es el gran Roger McGuinn, cantante, compositor y guitarrista de uno de los mas grandes grupos de toda la historia: The Byrds, un grupo básico para entender todas las corrientes actuales de la música americana, un grupo cargado de talentos de otra galaxia por el que pasaron Gene Clark, Gram Parsons, David Crosby o Chris Hillman.
McGuinn repasó sin reparos toda la discografía de los Byrds, no en vano fue el único miembro fundador que completó toda la trayectoria del grupo. El músico norteamericano tocó acompañado solamente por una Martin de 12 cuerdas y por su mítica Rickenbaker, en plena forma, simpático y comunicativo intercaló auténticos clásicos de la banda como “Turn! Turn! Turn!”, “Mr Spaceman” o “I’ll Feel A Whole Lot Better” con inmaculadas versiones de Bob Dylan como “Mr Tambourine Man”, “You Ain’t Going Nowhere” o “My Back Pages”, al tiempo que presentaba los temas con jugosas anecdotas de su relación con Gram Parson o con el propio Dylan.
Sorprendió la increible técnica de McGuinn a la guitarra, recreando a la perfección temas de la complejidad de “Eight Miles High” y su cálida y hermosa voz. Un auténtico mito viviente.

Y eso fue todo lo que dió de si el festival, un festival con un cartel inmejorable que a pesar de las sonadas decepciones comentadas consiguió mantener el nivel de calidad gracias a la multitud de grandes bandas presentadas.
Tras esta edición el Azkena Rock Festival se consolida como uno de los mas grandes festivales de nuestro país, acercándose al nivel del FIB o del Primavera Sound, aunque aún se observan problemas de organización e infraestructura que sin duda habrá que mejorar en el futuro.

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Publicado por Luis / Archivado en:Conciertos

Comentario

  1. Publicado por Azkena Rock Festival 2008 - Computer Age @ 07 Ago 2008 7:40  

    […] Por cuestiones de fechas, no he podido acudir a este festival tanto como hubiese querido, pero aun recuerdo la memorable edición del 2004 que ya comentamos aqui […]


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