Ghost Dog: el camino del samurai
Ghost Dog: the way of the samurai (1999)
Director: Jim Jarmusch
Intérpretes: Forest Whitaker, John Tormey, Cliff Gorman, Dennis Liu, Frank Minucci, Henry Silva, Richard Portnow
Reconozco que el cine de Jim Jarmusch nunca me ha entusiasmado, principalmente porque ambos tenemos formas diametralmente opuestas de entender lo que es el cine y lo que ha de considerarse como “una buena película”. Para mí el cine es ante todo un entretenimiento que puede empujarte a reflexionar sobre un tema, y que a veces, sólo a veces, da lugar a la creación de verdaderas obras de arte. Y de este modo, a mí lo que me gusta es entretenerme viendo una película, lo que no significa que me guste ser tratado como un subnormal, ojo. Jarmusch (y otros muchos como él) entienden que el cine ha de ser considerado directamente como un arte, al más puro estilo de los gafapastas. Que entretenga es lo de menos, que eso es para niños y seres mentalmente prepúberes en general. Lo importante es que se te ponga tiesa como un garrote con una sucesión de planos cargados de “profundo significado”, y ya sabemos que a muchos gafapastas e intelectuales de carnet eso les pone más que el sexo, y dado que muchos no lo catan ni en sueños, con algo hay que sustituirlo después de todo.
Aun recuerdo mi última experiencia Jarmuschiana, motivada por la buena acogida que la cinta tuvo incluso entre el público no talifán de este señor, lo que me animó a vencer mis reticencias iniciales y me llevó incluso a convencer a mi novia (igualmente poco entusiasta del tito Jim) para que me acompañase a ver el invento en los Cines Princesa de Madrid, en rigurosa V.O. oigan. El resultado fue que mi novia se pasó toda la semana mirándome raro tras haberse quedado completamente roque a mitad de la proyección, mientras que yo salí de la sala con un sentimiento entre el aturdimiento por no haber comprendido del todo lo que acababa de presenciar, el cabreo por haber tirado el dinero en algo que me había decepcionado, y la risa por imaginarme al gran Bill Murray narcotizado durante todo el rodaje para lograr esa fabulosa “interpretación” suya.
“El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”, dicen, así que hace poco me empeñé en volver a arriesgarme con una nueva experiencia Jarmuschiana, huelga decir que esta vez sin pagar. Aunque cueste creerlo hacía tiempo que tenía muchas ganas de ver Ghost Dog. El protagonista es Forest Whitaker, un tío que me cae especialmente simpático y que además es un actor competente; quieras que no la película tiene buena pinta, pero la razón principal era la buena opinión que de ella tienen algunos amigos míos, de confianza en estos asuntos del cine. A uno de ellos llegó a gustarle tanto que se grabó el audio completo de la película en una cinta de casette para escucharla en el coche. Muchos fines de semana, mientras la borregada se paseaba en sus ataúdes rodantes envuelta en un infecto sudario de bakalao y reaggetón, él “contraatacaba” haciendo sonar aquella casette a todo volumen. Y antes de que, llegados a este punto, el lector se empiece a descojonar de risa, le invito a detener su impulso un segundo y pensar quiénes son los auténticos tarados en esta historia.
Ghost Dog puede pasar como uno de los trabajos más “convencionales” del realizador de Ohio, aunque no deja completamente de lado señas de identidad como las escenas largas (centrándose muchas veces en detalles en apariencia irrelevantes y sin utilidad argumental), el ritmo pausado (muuuy pausado) y muchas reflexiones sobre la vida y el mundo que nos rodea, vistos una vez más a través de los ojos de uno de esos personajes “tirados” y marginales que tanto le molan a Jarmusch: un asesino a sueldo que sigue rígidamente los dictados del código samurai japonés. Así durante dos horas, que por sorprendente que pueda parecer no se hacen demasiado pesadas. Buena parte de culpa de que esto sea así la tiene el bueno de Forest Whitaker, que sujeta la peli con los dientes si es necesario gracias a su buen trabajo, lo cual no implica que la película sea mala. Ocurre simplemente que el hilo narrativo está demasiado estirado (muy al estilo de Jarmusch, por otra parte) pero en esta ocasión la presencia de Whitaker ayuda, y mucho, a enmascarar cualquier carencia. Y además la banda sonora está bastante bien y pone su granito de arena para hacer más llevadera la película.
¿Se puede recomendar Ghost Dog?. Yo creo que sí, pero atención, porque sigue siendo una cinta poco convencional para espectadores poco convencionales, aunque en absoluto equiparables a los que gustan del Jarmusch más “indie”. Desde luego, el que espere ver a un negraco de dos por dos repartiendo estopa por las calles a katanazo limpio lo lleva claro. Vaya esto por delante antes de que alguien se alquile la cinta con toda su ilusión y la deje a medio metraje mientras se acuerda de mi madre. No me vengan luego con que no se lo advertí.




Jim Jarmusch realizo en su día uno de los mejores documentales de rock de la historia: Year Of The Horse, centrado en mi adorado Neil Young, y solo por eso su figura me despierta respeto y admiración.
No obstante, esta película que comentas en concreto me pareció particularmente floja al lado de otras que si me han llegado como “Down By Law” (1986)(Tremendo Tom Waits), “Mystery Train” (1989) o las mas recientes “Dead Man” (1995) (Con banda sonora de Neil Young) o “Coffe And Cigarettes” (2003).
Si, Jarmusch es un poco progafapastil, pero le va el rock, y eso para mi disculpa muchas de sus deficiencias
No es la primera vez que se hace referencia por aquí a “Year of the horse”. Ya me picaste la curiosidad hace tiempo así que la tengo solicitada en la biblioteca para verla. Ya comentaremos algo si tercia…
Del resto de la “filmo” de este buen hombre hay cosas como “Coffe and cigarretes” que atesoran momentos muy brillantes, aunque en general Jarmusch me parece un cineasta excesivamente sobrevalorado (huelga decir por qué clase de público). En general, lo que he visto hasta hoy (no absolutamente todo, lo admito), cuando no actúa directamente como somnífero resiste mal un segundo visionado. Y eso, en un cineasta de supuesto postín como Tito Jim, es mortal. Ghost Dog se considera por muchos como uno de sus trabajos más flojos, pero como decía el gran Carlos Bollero, tal vez por eso es de los más soportables xD.
Yo la vi en su estreno en Sanse y me aburrí como una mona.
IVÁN: Jajajajajaja. Lo que me extraña es que no te quedases dormido. Admitámoslo: el cine de Jarmusch no parece hecho para exhibirse en salas de cine, a oscuras, en silencio y todo eso: a poco que se entre “predispuesto” a quedarse sopa, el atorramiento en la butaca está garantizado ;-). El caso es que sigo estando con el bueno de Boyero y conmigo mismo: Ghost Dog es de lo que más se deja ver de JJ, siempre que tengas en cuenta las peculiares características de su cine. Eso no quire decir que merezca la pena verla dos veces…
PD: Casualmente, el otro día pusieron “Flores Rotas” en La 2. Y no me duró ni media hora. Un coñazo, de verdad.
Vaya…. a mi me parece un director realmente interesante y aunque es justo reconocer que a veces es demasiado lento contando las cosas a mi su estilo me agarra y a la vez me entretiene.
Ghost Dog es una de mis preferidas aunque me quedo de largo con Down by law y sobre todo con Year of the Horse.
Hace unos meses me lo encontré haciendo fotos por mi barrio (Lavapiés) y me dijo que estaba buscando localizaciones para su proxima peli (con Bill Murray de nuevo. Le recomendé uno de mis bares favoritos en Ave María (La Mina) y algún que otro enclave castizo.
Coincido en lo de Flores Rotas aunque solamente en parte…. hay momentos muy muertos pero la peli tiene un buen reparto que amortigua todo. Igual con Coffe and cigarretes…. a veces lo interesante es también anecdótico y lo bueno si breve..
aqui un fanático del chambara.Tengo todo lo que se puede tener de tematica samurai, y este titulo es el ultimo qe adquirí.No me llamaba ni el titulo ni los personajes, me lei la sinopsis, y amigo, la cosa cambio. La pelicula es lenta pero la idea es buenisima, enfrentar un codigo etico estricto con otro mas endeble, el de la mafia italiana que apunta segun sopla el viento. Lenta? si, pero tiene momentazos.Forest esta inmenso, como siempre, que le da igual si le pegan 7 tiros que si mata a tres victimas, eso si, que no le toquen las palomas de su atico que se lia la de dios, en clara referencia al respeto budista por los seres vivos. Aqui tambien se hace una comparativa de culturas, porque los malos buscando al heroe se cargan un palomar de un americano nativo, y este los llama blancos estupidos, que razon tiene…en fin larga pero completa me ha gustado mucho, y ha sido un descubrimiento, que recomiendo a todos los amantes del cine samurai, que no por necesidad ha de incorporar escenas de katanas a todas horas como siempre nos recuerda kobayashi con sus mitoicas pelis de critica al estamento samurai.