Esta no es la vida privada de Javier Krahe

Jueves 26 noviembre 2015

El cantautor Javier Krahe se ha convertido por méritos propios en uno de los músicos más admirados, queridos y respetados del panorama español. Aunque no es conocido por el gran público, ha logrado ganarse una legión de seguidores, que aumenta cada día con nuevos adeptos, y que no vacila en acudir a sus conciertos y agotar las entradas prácticamente desde el momento en que se ponen a la venta. De ademán parsimonioso, aunque dotado de una aureola de enorme carisma, el esmirriado Krahe consigue que sus conciertos, celebrados generalmente en locales pequeños, se conviertan casi en una fiesta familiar en la que Krahe, con sus mordaces comentarios y divertidas canciones, acaba indefectiblemente por ganarse a quien acude a verle, aunque sea alguien que le desconozca por completo hasta ese momento.

Javier, que ya es mayorcito, ha entrado en lo que podríamos llamar “el tiempo de los homenajes”, ese en el que de repente a todo el mundo le da por acordarse de tí y darte palmaditas en la espalda loando a los cuatro vientos lo cojonudo que eres, aunque la mayoría de los aduladores ni siquiera sepan a qué te dedicas; y uno de esos homenajes a Javier llega ahora en forma de documental titulado, con ese fino tinte de humor que distingue a su protagonista, como “Esta no es la vida privada de Javier Krahe”. A lo largo de poco más de una hora y media seremos testigos de un recorrido por la vida del cantautor narrada, además de por él mismo, por sus compañeros de la banda que le sigue a todas partes desde hace años, por conocidos y amigos como Gran Wyoming, Sabina o Pablo Carbonell. Todo ello utilizando algunas de sus canciones más renombradas, e incluso filmaciones inéditas hasta el momento, como nexo de unión del conjunto. Krahe, infatigable pateador de carreteras, nos cuenta sus cosas en el camino que va de un concierto a otro lo que, como bien reza la publicidad de la cinta, hace que ésta adquiera cierto tono de “docu-road movie”. Entre todos nos ayudarán a conocer mejor algunas de las facetas más íntimas y controvertidas de la vida y la personalidad de este genial músico, como su ferviente vena anticlerical (cristalizada, entre otras formas, en un polémico corto rodado junto con un amigo de la infancia en el que daban una receta para cocinar un cristo) o su activismo en pro de la legalización de la marihuana.

Rodada en video, “Esta no es la vida de Javier Krahe” muestra a veces una factura tirando a casera, algo chusca. Tengo la impresión de que yo mismo armado con una cámara de video podría haber hecho algo muy parecido a este documental, e incluso haberlo mejorado siendo más incisivo en las entrevistas a personajes como Joaquín Sabina, considerado por muchos fans de Krahe como un traidor a su maestro. Está claro que “Esta…” no pretende ganar un Oscar al mejor documental, si no entretener y hacer justicia, en la medida de lo posible, con un personaje injustamente marginado por los “mass media” de este país, sobre todo a partir de la enorme polémica que generó su canción “Cuervo ingénuo”, un brutal alegato escrito contra Felipe González a raiz de su promesa incumplida de no meter a España en la OTAN, que incluso fue prohibido por el gobierno socialista de la época.

Sin ser ninguna maravilla de la ciencia “Esta no es la vida de Javier Krahe” cumple el expediente: encantará a los fans de Krahe (entre los que me encuentro) porque les mostrará a su ídolo en toda su salsa, incluyendo grabaciones nunca exhibidas de momentos míticos de su carrera, como su paso por La Mandrágora junto a Sabina y Alberto Pérez y una interpretación de “Cuervo ingénuo” junto al ya citado Sabina, con ambos vestidos de indio (pluma en la cabeza incluida). De paso podrán disfrutar con fragmentos de actuaciones en directo pertenecientes a la gira durante la cual se grabó el documental, que es donde Javier y el grupo que le acompaña demuestran lo que valen. Los “no fans”, a quienes también se les puede recomendar perfectamente este curioso estofado, tienen aquí una buena oportunidad para descubrir a un personaje único y disfrutar de su faceta iconoclasta, darse cuenta de que como letrista no tiene rival, y reirse con algunas de sus canciones más famosas y divertidas como la legendaria “Marieta”, “Mi mano en pena”, “¿Dónde se habrá metido esta mujer?” o “No todo va a ser follar”. Si tuvieramos que ponerle un verdadero “pero” al documental, éste sería la inclusión de Alejandrito Sanz entre los entrevistados. ¿Qué demonios pinta aquí este oligofrénico terminal, que con cada palabra que suelta demuestra no tener ni idea de lo que dice?. Supongo que los directores lo harían para añadir más risas y divertimento a su obra: las carcajadas de quienes veíamos la película eran unánimes cuando en pantalla aparecía este elemento.

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Publicado por Leo / Archivado en:Cine

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