Blade Runner

miércoles 10 agosto 2016

Blade Runner (1982)
Director: Ridley Scott
Intérpretes: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos, M. Emmet Walsh, Daryl Hannah

En el cine existen muchas películas que, por los motivos que sean, no fueron recibidas como merecían por la crítica y / o el público en el momento de estrenarse, aunque la Historia ha terminado colocándolas en su lugar. Luego están aquellas películas igualmente recibidas con tibieza que, con el transcurrir del tiempo, han terminado por convertirse en iconos sin que se sepa muy bien a santo de qué, aunque en estos casos suele adivinarse una “mano negra” en forma de movimiento de marketing y manipulación de masas que ríanse ustedes de Joseph Goebbels.

Admito que Blade Runner nunca ha sido santo de mi devoción. Cuando se estrenó la película, en 1982, y pese a ser ya por entonces un cinéfago en ciernes, no quise acompañar a mi hermano mayor (gran aficionado a la ciencia ficción) para verla en el cine, experiencia de la que por cierto, y como si se tratase de un aviso para mí, salió bastante decepcionado. En los 90, empero, las cosas habían cambiado y Blade Runner se había convertido en un fenómeno de culto, que no de masas, y ante la expectación suscitada por el estreno del “montaje del director” me decidí por fin a verla. Y me faltó poco para quedarme dormido, algo que sólo me ha sucedido hasta hora viendo Antes que anochezca y Las Dos Torres, y miren que me he tragado bodrios infumables en el cine…

Los años han seguido pasando, y en 2008 el fenómeno Blade Runner se ha convertido en un sacacuartos en toda regla, como atestiguan los sucesivos “montajes del director” sacados a la palestra por Ridley Scott bajo cualquier excusa que esconda sus verdaderas y aviesas intenciones, actuando al más puro estilo George Lucas: exprimir la gallina de los huevos de oro a costa de los millones de pajilleros que idolatran la cinta por todo el orbe. Consciente de que, por muy listo que uno se crea, la vida no se percibe igual a los 17 años que a los 34, me decidí hace poco a concederle una nueva oportunidad al filme. Total, que en la biblioteca de mi barrio tuve la suerte de encontrar disponible lo que el Sr. Scott denomina pomposamente como “el montaje definitivo” (permitan que me ría) y me lo llevé a casa, por la gorra y para dos semanas y media en lugar de la semana habitual, pues el edificio se cerraba por reforma. Esperaba saber si hubo “algo” que me impidió comprender la película y juzgarla como merece, tal y como afirman muchos de mis conocidos y amigos.

Si existe una palabra para calificar Blade Runner esa es “tostón”. Porque lo es. Cierto que, como buen thriller con tintes “noir”, es de esperar que tenga un ritmo lento; pero esto sinceramente es demasiado. Una buena película del género ha de tener escenas encargadas de dar ritmo (además cuando conviene dárselo) a una historia amarrada por un guión sólido, capaz de mantener tenso en todo momento al espectador, a la expectativa ante cualquier sorpresa. En Blade Runner todo es artificio para esconder una trama cansina, aburrida y previsible, en las que las escenas de acción casi parecen estar “de relleno”, pues aparte de estar deficientemente resueltas en más de una ocasión, apenas añaden nada interesante a la trama que no sea el hecho de dar al espectador una palmada en la cara, como para avisarle de que “¡eh tío, espabila, que por fin ocurre algo!” y de que “ánimo, ya queda menos para que se acabe este coñazo” cada vez que Harrison Ford despacha al Replicante de turno. Ni siquiera el enfrentamiento final se salva: hay capítulos de Heidi que transmiten más tensión que esa parte final, y detalles a los que se podría sacar jugo de verdad para asentar el interés de la trama (como el de si Deckard es o no un Replicante) están tristemente desperdiciados. Aunque ya para entonces estamos tan aburridos que casi nos importa un pito que el protagonista sea humano, extraterrestre o militante del PP. Lo único que verdaderamente merece la pena es la parcela técnica, y en particular los sobresalientes efectos especiales obra del mejor técnico en la materia que ha dado toda la historia del cine: Douglas Trumbull. Su trabajo es, en buena parte, culpable de la inigualable e inolvidable estética del filme.

Lamentándolo mucho por mis conocidos y amigos, sigo sin entender la razón de tanta idolatría pagana alrededor de lo que no deja de parecerme un bodriete. No me sorprende que el público de 1982, sin duda más exigente y mucho mejor surtido de cine que el actual, le diera la espalda; ni tampoco me sorprenden los cambios a la desesperada hechos por la productora para tratar de salvar los muebles ante la que se avecinaba (los pases previos al estreno fueron poco menos que desastrosos). Mi falta de sintonía con la película es absoluta; ya no es una simple cuestión de gustos, porque a mí este tipo de cine me gusta de verdad, y la sensación de “gran idea fatalmente desaprovechada” no deja de acudir a mi cabeza. Como ocurre con otros muchos fenómenos mediáticos de nuestro tiempo (Bola de Dragón en TV, El sopor de los Anillos en literatura…) Blade Runner es un globo hinchado en exceso, y esconde tras de sí más “encantamiento de serpientes” que otra cosa. Me recuerda un poco a la historia del nuevo traje del Emperador, donde sólo unas pocas personas sin miedo a ir en contra de las masas pastoreadas se atreven a ver el bosque más allá de los árboles. Yo, desde luego, si tengo que elegir prefiero algo como Starship Troopers (cuyos extras en DVD son la mar de jugosos por cierto), filme mucho más honesto en sus pretensiones, mucho más entretenido y con una lectura entre líneas cargada de mala baba. Quede claro que Blade Runner me parece un muermo claramente muy sobrevalorado, pero no es ni mucho menos un truño, aun con sus defectos. No hay que negarle sus méritos (que desde luego los tiene) ni su enorme influencia en el cine moderno. Ocurre simplemente que una cosa es eso y otra muy distinta es pretender blanquear una pared haciéndose pajas con la película. Pero para opiniones culos y para gustos colores, oigan.

Y ahora lapídenme sin piedad, venga.

Facebook Twitter




Publicado por Leo / Archivado en:Cine

Comentarios

  1. Publicado por Luis @ 24 Abr 2008 15:26  

    Valiente articulo sin duda Leo, Blade Runner es una de las películas de culto mas intocable, aunque no voy a ser yo quien empiece a echarte trastos a la cabeza ya que la cinta no me parece para nada ninguna obra maestra, tiene sin duda detalles brillantisimos y tiene una importancia indudable para entender el cine de los últimos 20 años pero para mi es bastante mas brillante Alien, la cinta que dirigió Ridley Scott apenas 3 años antes.

  2. Publicado por Leo @ 24 Abr 2008 16:31  

    En eso estamos de acuerdo, y reitero lo que dejo ver en el artículo, aunque seguramente me pasará como cuando le meto cera a El Sopor: se han dado casos de amigos que dejaron de hablarme y todo :p. Así de talibán es el personal, y así de aborregado está.

    Lo siento mucho pero yo con esta peli no puedo, y mira que lo he intentado, sobre todo tras leer el artículo de Rafa Martín que linqueo en el texto. Lo cierto es que, siendo como soy habitual de Las Horas Perdidas, y teniendo en cuenta las opiniones (generalmente muy bien razonadas) de Rafa, siento curiosidad por conocer lo que él pueda opinar ante semejante andanada contra este “totem” (?).

    Alien es un películón, sin duda muy superior a Blade Runner. Pero cada vez estoy más de acuerdo con mi amigo Iván Reguera en que a Ridley Scott, Alien “se la hicieron sus primos” (principalmente Gigier y Moebius). Y si uno de ve el (estupendo) documental que viene en el DVD verá que no le falta razón…

  3. Publicado por José Luis @ 24 Abr 2008 20:43  

    Hay que reconocer que tiene mérito defender una opinión tan contraria a un filme que entusiasma tanto a la crítica, sesuda o convencional. A mí “Blade Runner” me gusta, pero no la sitúo a la altura de obras maestras indiscutibles como “El Padrino”, “El Apartamento”, “El Buscavidas”, “Casablanca” o “Encadenados”… Eso sí cuenta con cosas valiosas. La estética que ha pasado a la posteridad, la música de Vangelis, el carisma de Harrison Ford, la escena de las lágrimas y una historia con un claro poso filosófico. En cuanto a lo del montaje del director y tal (como diría el inefable Luis Aragonés) creo que es una burda engañifa para vendernos el mismo producto otra vez. Y lo cierto es que salvo contadas excepciones el montaje del director suele caer en la autoindulgencia. Y, por último, a mí también me gusta más “Alien”. Una película magnífica (con una buena secuela) que ha ganado con el paso del tiempo. “Alien” demuestra que lo importante es tener una buena historia. Tanto efecto especial toca los cojones y suele servir para disimular la falta de un guión en condiciones.

  4. Publicado por george_best @ 25 Abr 2008 12:13  

    Leo, sé tu nombre, sé donde vives y voy a por ti. Una blasfemia de este calibre no puede quedar impune.

    Bueno, ahora en serio. La verdad es que no estoy de acuerdo en absoluto con el texto. A mi Blade Runner sí me parece una gran película. Posiblemente no a la altura que cita José Luis (que por cierto ha citado cinco de mis películas favoritas de todos los tiempos), que son palabras mayores. Pero en los últimos treinta años se me ocurren pocas películas mejores que Blade Runner.

    Respecto a las sucesivas versiones, y a falta de ver la última y – por ahora, nunca se sabe – definitiva, me quedo con la original. La voz en off sirve para darle fuerza al personaje, y a mi me recuerda a las pelis de cine negro de los años 30 y 40, que utilizaban mucho ese recurso. Por ejemplo, Perdición (esta sí que es una obra maestra indiscutible, ¿o no, Leo?).

    Y no, a mi no me parece mejor Alien. Me parece una gran película, pero un punto por debajo de Blade Runner. Estoy de acuerdo en que alguien le hizo esas dos películas a Ridley Scott porque desde entonces no ha hecho nada en condiciones. Bueno, la última, American Ganster no está mal. Pero lejos de las dos citadas.

  5. Publicado por Luis @ 25 Abr 2008 12:27  

    Bueno, de Ridley Scott también se suele citar a “Los Duelistas” como una de sus mejores obras, una película notable que, recordemos, ya comento el propio Leo en estas paginas:

    http://www.computer-age.net/cine/los-duelistas

    Del resto de su filmografia, la verdad es que personalmente no salvo casi nada, por no decir nada. Thelma y Louise no es mala película pero no me acaba de rematar. Y creo que ha envejecido malamente…

  6. Publicado por Leo @ 25 Abr 2008 13:17  

    GEORGE: Estoy de acuerdo contigo en lo de “Perdición”, cinta que por cierto hace mucho tiempo que no reviso. Otra más para apuntar en la biblioteca ;-).

    Respecto a “Tostón Runner” (ya le hemos puesto mote, faltaría plus) estoy contigo en lo de la voz en off, recurso que la productora obligó a introducir en la versión de 1982 a pesar de los berrinches de Scott, y que desaparece en el Final Cut (curiosamente no en el “remontaje” de 1992, que fue el que yo ví originalmente). A ese respecto, comparar las dos versiones sirve para darse cuenta de que la productora, mal que le pese al amigo Ridley, sabía lo que se hacía y por qué. Sin esa voz la peli es más confusa (más todavía) y pierde buena parte de ese tinte “noir” que citas.

    Respecto a Ridley Scott en particular, cada vez estoy más convencido de que a este hombre se le ha subido demasiado alto en el pedestal. Tuvo un arranque interesante (“Los Duelistas”), un par de chispazos de genio (más de sus “primos” que propios) y a partir de ahí mucho cuento y poca chicha, sobre todo cuando no hay “primos” de por medio que guíen (véase toda la morralla que ha venido pariendo en los últimos 10 – 15 años). Por lo que a mí respecta, valoro cada vez más Black Rain (producida… y casi dirigida por Michael Douglas) que muchos de los productos de Scott usados por más de uno para fortalecer las manos. Incluyendo Thelma y Louise, cinta que a mí me sigue gustando bastante (perdona Iván) pero que, efectivamente, no está pasando con garantías la prueba definitiva: la del tiempo.


Deja un comentario

Nombre (required)
Mail (No sera publicado) (required)
Website

2003-2014 Computer Age. Blog powered by Wordpress