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Dennis Wilson, “Farewell My Friend”

Publicado el Miércoles 10 junio 2015

Dennis Wilson (9-diciembre-1944) fue el más mujeriego, problemático y salvaje de los tres hermanos, la oveja negra en un clan familiar donde con el tiempo se vería que nínguna oveja era precisamente blanca. Sintió especial pasión por el mar, la pesca y el surf, atracciones que unidas a la música compaginó encantado con las chicas, los coches y las drogas. En una familia en que la música formaba parte de la vida cotidiana (su padre, tirano y frustrado compositor según todas las crónicas, tocaba el piano, su madre el órgano), no era raro ver a los hermanos Wilson interpretando canciones en fiestas del colegio o en reuniones familiares, sobre todo los viernes por la tarde. Su inquietud, aficiones y rebeldía hicieron que Dennis no mostrara tantas facultades ni interés como sus hermanos. Tuvo que interceder su madre para que lo aceptaran en la banda que pasaría a la historia como The Beach Boys. Además de participar en las voces, decidieron ofrecerle el puesto de batería, aunque no siempre fue él el que grabó el instrumento en los discos. Siendo el único que practicaba surf era lógico que fuera el más influenciado por toda la moda que surgió alrededor de este deporte: chicas, sol, vacaciones y música, con los instrumentales de Dick Dale y sus Deltones como punta de lanza. Comentó al grupo lo divertido que sería componer una canción sobre aquella moda juvenil, naciendo así el que sería primer éxito de la banda, “Surfin”. Con el tiempo, aunque con frecuencia metido en peleas y algún que otro accidente de coche, acabó convirtiéndose en un buen instrumentista, aprendió a tocar el piano y aunque seguramente era el más limitado de los hermanos para cantar, Dennis suplió las carencias de su voz con altas dosis de intimidad y una capacidad envidiable para lograr emocionar. Se estrenó como compositor cuando la fama de los Beach Boys cotizaba a la baja y la Invasión Británica al alza, era el final de la década de los ’60, el apogeo del hippismo y la psicodelia. La sombra de Brian Wilson se desdibujaba por momentos, aprovechando los demás componentes los resquicios para empezar a mostrar el brillo de sus luces. La primera canción compuesta por todos los Beach Boys sin la colaboración de Brian Wilson aparece en el disco de 1967 “Wild Honey” (se trata del tema “How She Boogalooed It”). En el siguiente disco, “Friends” (1968), Dennis Wilson firmó sus primeras composiciones sin la participación de sus hermanos, sencillas pero de gran calado emocional (“Little Bird” y “Be Still”, esta última sobrecoge tan sólo con voz y teclado), donde los excesos ya empezaban a notarse en sus cuerdas vocales. Amigo del riesgo, en esta época Dennis no hacía ascos a ninguna sustancia ni fiesta y si había mujeres por medio mucho mejor. Fueron precisamente dos amigas de Charles Manson las que le llevaron a entablar amistad con este lunático personaje, amistad que casi le cuesta la vida a él y a un hijo suyo (“soy el tipo más afortunado del mundo, porque salí de ésto perdiendo apenas algo de dinero”). Tanto su carrera como la de los Beach Boys quedaron muy tocadas tras el descubrimiento de su relación con este asesino.
Dennis alcanzó la madurez compositiva coincidiendo con el cambio de década y de casa discográfica, demostrando todo su talento en el primer disco de los Beach Boys para la Warner, mucho más colectivo y con menor participación directa de Brian (aunque este siguió ofreciendo en él, como no, alguna de las mejores perlas del disco), el titulado “Sunflower” (1970), en el que merece mención especial la composición de Dennis “Forever”, emocionante balada con todos los ingredientes para convertirse en clásica, situándose a la altura de las mejores canciones del grupo. En 1971 se editó la película de carretera dirigida por Monte Hellman “Two-Lane Blacktop” (“Carretera asfaltada en dos direcciones”) en la que Dennis interpretó uno de los papeles protagonistas como “El Mecánico”. Ese mismo año en un accidente con una puerta de cristal se cortó varios tendones de la mano, lo que le impidió tocar la batería durante cinco años. Vuelve a aparecer en los créditos como compositor y productor en el álbum “Carl And The Passions – So Tough”, editado en 1972 (“Carl & The Passions” fue uno de los nombres del grupo antes de llamarse Beach Boys), con dos canciones que elevan el disco de las sucias aguas por las que navega la mayor parte del tiempo: “Make It Good” y sobre todo la que cierra el álbum “Cuddle Up”, íntima, desgarradora por momentos, obra maestra que no desentonaría en el posterior disco en solitario “Pacific Ocean Blue”. Encontramos otra joya para colocar en el altar de las mejores baladas en el disco “Holland” (1973), “Only With You”, esta vez cantada por su hermano Carl. En 1974 colaboró con Billy Preston en la composición de la canción “You Are So Beautiful”, que haría famosa Joe Cocker y que Dennis cantaría en numerosos conciertos como homenaje a sus fans.
No debemos olvidar que el punk y la nueva ola se imponían entre las noticias de las revistas y emisoras musicales en 1977, cuando se editó el primer disco en solitario de un miembro de los Beach Boys, el “Pacific Ocean Blue” de Dennis Wilson, que aunque tuvo buenas críticas, fue aceptable pero escasa la respuesta del público. No era música de moda, incluso se la podía ver en muchos aspectos como una revisión de estilos ya desarrollados anteriormente. Pero, como suele pasar con las cosas en las que uno lo entrega todo, el tiempo se encargó de hacer relucir cada vez con mayor intensidad toda la personalidad, talento y emoción que sus surcos contenían. Se convirtió en disco de culto y hoy ya no es raro verlo en las listas de los mejores discos del rock. Dennis se implicó al máximo en todo el proceso encargándose de la composición, arreglos, producción, voz, teclados y batería (con la colaboración destacada de Gregg Jakobson, familiares y abundantes músicos en vientos, coros, bajo y guitarra). En este trabajo entregó su alma, en medio del caos en que se había convertido su vida logró encontrar el espíritu palpitante de unas flores destruídas años atrás. Nos habla de deseos en la grandiosa “River Song”, de su amor por el rock and roll en “What’s Wrong” y en “Friday Night” (esta con una introducción que recuerda claramente al “Shine On You Crazy diamond” de Pink Floyd, grupo que personalmente opino que flota en canciones y ambientes de este disco), de amor y soledad en las desgarradoras “Thoughts Of You” y “Time” (Randy Newman, nacido también en Los Angeles, viene inevitablemente a mi cabeza también en varias canciones de esta obra), de ecología en “Pacific Ocean Blue”, de color y esperanza en “Rainbows”, de despedidas inevitables en la atmosférica y genial “Farewell My Friend”, de sueños y realidad en “Dreamer” o en la que cierra el disco “End Of The Show”, con una voz conmovedoramente rota. Abrazado por una suntuosa producción y exquisitos arreglos el corazón que late es el de un disco de sombras y soledad, alejado del sol y la alegría, donde las únicas luces que brillan son las de la luna y la esperanza.
La nueva edición del disco, publicada este año, está realizada con esmero y cariño. Además de la excelente presentación, fotos e información, aporta abundante material inédito, con especial dedicación a las canciones del álbum que estaba preparando antes de morir, “Bambu” (antes de las investigaciones para esta reedición se conocía como “Bamboo”). Se trata de temas en general menos oscuros y personalmente me parecen de menor intensidad emocional, siendo la sensación que me dejan la que frecuentemente acompaña a este tipo de reediciones: resultan interesantes, emocionantes incluso en ocasiones, que sacian la ilusión y el afán completista, pero que en ningún momento superan lo ya escuchado (por el momento me quedo con “Love Remember Me”, “Wild Situation”, “Album Tag Song”, y sobre todo los bonus “Tug Of Love” y la versión interpretada esta vez por él del “Only With You”).
La publicación del disco en solitario no significó que dejara de pertenecer a los Beach Boys, siguió como miembro de la banda con sus altibajos por problemas derivados de la drogadicción, con expulsiones y reconciliaciones, entregando dos buenas composiciones para el álbum de los Beach Boys “L.A. Light Album” de 1979, que tenía previstas para “Bambu”: “Love Surrounds Me” y “Baby Blue”.
En 2007 se puso a la venta el DVD documental “Dennis Wilson Forever”, un repaso a su vida a traves de entrevistas a gente que lo conoció muy de cerca, producido y dirigido por su cuñado Billy Hinsche, componente del grupo Dino, Desi & Billy, además de acompañar como multiinstrumentista a los Beach Boys y otras formaciones (todavía no he tenido la oportunidad de verlo).
Rebelde y carismático, cinco matrimonios con sus correspondientes divorcios (entre ellos con Christine McVie, de los Fleetwood Mac), cinco hijos, amistades peligrosas, varios intentos de rehabilitación sin éxito, una fortuna gastada sin control llegando a perder una de sus pertenencias más queridas: el velero “Harmony”, expulsiones varias de la banda llegando a las manos con su primo Mike Love, quien decidió contratar guardaespaldas para que no se le acercara, especialmente cuando estuviera bebiendo “zumo de naranja” (solía usarlo para mezclar el vodka). Cumplíó a rajatabla los lemas “Vive rápido, muere joven y tendrás un cadáver bonito” o “Sexo, Drogas y Rock and Roll” acompañándolos de fuertes dosis de generosidad autodestructiva. La gente que lo conocía sabía que no estaba hecho para durar, por lo que la noticia de su muerte el 28 de diciembre de 1983 más que sorpresa era algo esperado. En una de sus inmersiones en Marina del Rey no salió a flote. Si bien los conflictos todavía seguirían. Los familiares discutieron sobre el lugar donde enterrarlo, si junto a su padre o en el mar; ganaron los que opinaban que deseaba hacerlo en el océano Pacífico, aunque para ello necesitaran la intercesión de Ronald Reagan para conseguir el permiso. Tampoco lograron ponerse de acuerdo en la canción de despedida ni en quien leería un relato de la biblia, mientras su hijo Michael tendría pesadillas con el entierro durante años.
En fin, una familia con sus problemas y conflictos que será recordada por componer una banda sonora muy especial tanto para su película como para la nuestra.

Enlaces interesantes:
En este enlace tenéis una página muy completa sobre Dennis y los demás miembros de los Beach Boys (en castellano)
Aquí una buena crónica sobre todo lo que rodeó su muerte (en ingles)
Aquí una entrevista realizada en 1976 (en inglés)
En este otro de youtube una corta entrevista en TV al grupo en 1980, con Dennis… un tanto “perdido”, no es de buena calidad pero vale la pena. Fijaros en el saludo: “good morning”… todavía es por la mañana…

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Publicado por jose / Archivado en:Revisiones
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Roky Erickson y The 13th Floor Elevators

Publicado el Sábado 30 mayo 2015

Roky Erickson y The 13th Floor Elevators
Ojos Estrellados

roky1.jpgLa historia de Roky Erickson (Roger Kynard Erickson 15/07/1947, Dallas, Texas) es una de esas raras páginas de penalidades y superación personal que de vez en cuando nos deja la historia del Rock and Roll. La historia del éxito, la caída a los abismos de la locura y la resurrección de un nombre clave para entender la música del siglo XX.
Roky Erickon es bien conocido como líder y miembro fundador de The 13th Floor Elevators, grupo surgido en Texas en 1965 y que en su efímera carrera marco varios hitos importantes, como ser el primero en utilizar el término “psicodelia” aplicado al mundo de la música, inaugurando así una de las corrientes mas importantes de los 60. Fue en el titulo de su primer disco, “The Psychedelic Sounds Of The 12th Floor Elevators” (1966) un disco que incluía el tema “You’re Gonna Miss Me”, un auténtico bombazo comercial en la época y que aun hoy permanece como su tema mas reconocible.
El sonido de The 13th Floor Elevators, a pesar de lo que pueda parecer, no tenía demasiado que ver con la corriente de grupos psicodelicos que surgieron en EE.UU (en especial en la costa Oeste) a mediados de los 60. Mientras estos partían de unos sonidos folk al que añadían instrumentaciones inéditas para lograr ese característico sonido “amigable”, los Elevators partieron de unos principios mucho mas salvajes y guitarreros, muy influenciados por el blues-rock hasta el punto que algunas fuentes señala a la banda como precedente mas o menos remoto del Punk norteamericano.
El sonido de la banda se caracterizaba, a parte de por las estridentes guitarras y la peculiar voz nasal de Roky Erickson por el instrumento llamado Electric-Jug que sin duda fue su marca de estilo mas característica. La “Jarra Eléctrica” era simplemente una jarra con un micrófono acoplado al fondo y con el que se obtenía soplando ese peculiar sonido.
Pero ese primer disco, a parte del que fue su gran éxito, contenía una buena cantidad de temas memorables como “Splash1″, “Don’t Fall Down” o “Fire Engine” que hacen de ese debut un punto de referencia mas que prometedor para la banda.
El segundo disco de The 13th Floor Elevators, “Eastern Everywhere” es considerado unánimemente por la crítica como su mejor trabajo. Con una producción mas cuidada y una mayor variedad de registros este álbum contiene algunas de las mejores canciones compuestas por Roky Ericson para la banda. Hay espacio para enérgicos e hipnóticos temas como “Slip Inside This House”, “Slide Machine” o “Somebody To Love” pero también para canciones mas introspectivas, de una indudable belleza como “Dust”, “I Have To Tell You” o “It’s All Over Now, Baby Blue”, cover de Bob Dylan.
“Eastern Everywhere” (1967) no tiene un hit claro como “You’re Gonna Miss Me” y aunque la acogida de la crítica fue favorable, la recepción comercial no lo fue tanto, y empezaron a surgir las primeras diferencias en el seno de la banda, al tiempo que Roky Erickson comenzaba a refugiarse en el consumo desmedido de todo tipo de substancias estupefacientes.
“Bull On The Wood” (1968), el tercer disco de estudio de la formación no hace sino confirmar la caída en picado de la banda y del propio Erickson, muy mermado ya de sus facultades mentales, hasta el punto que la mayoría de composiciones son del guitarrista Stacy Sutherland. Ni que decir tiene que la calidad de este trabajo se vio muy mermada por todas estas circunstancias.
Justo en esta época Roky Erickson comienza a cometer pequeños delitos para costearse sus numerosas adiciones y finalmente en 1969 es detenido y enviado a un psiquiátrico. Termina aquí la historia de una banda y comienza el descenso a los infiernos de una persona reducida a la mínima expresión de la condición humana. Una estrella del pop adolescente convertido en un desheredado condenado a una vida de locura.

roky2.jpgTras la disolución de The 13th Floor Elevators los detalles sobre la biografía de Roky Erickson se vuelven confusos e incluso contradictorios entre las diversas fuentes. Parece claro que el periodo que va de 1969 a 1972 Roky lo pasa internado en un psiquiátrico, algunas versiones sostienen que allí se le somete a fuertes terapias de electroshock y medicamentos para tratar su esquizofrenia, aunque lo que esta claro es que a su salida del centro, en 1972, Roky Erickson ya no era el mismo.
No es lugar este para profundizar en unos problemas mentales y una situación personal que sin duda debió ser difícil. Lo que si nos compete es hablar de la carrera musical de Roky Erickson a partir de este punto. Una carrera mucho mas desconocida y que tiene momentos verdaderamente brillantes.
En algún punto de esta etapa Roky forma una nueva banda, Bleib Alien, con un sonido mucho mas duro que el de los Elevators y con unas temáticas centradas en la ciencia ficción y el cine de terror. Con esta nueva banda comienza a dar conciertos en garitos locales y a componer nuevas canciones, como las notables “Two Headed Dog”, “Cold Night For Alligators”, “Starry Eyes” o “Stand For The Fire Demon”.
Aunque alrededor de la figura de Roky Erickson se formó en seguida un nutrido grupo de incondicionales fans, el éxito comercial no acompañó esta nueva etapa y los diversos fraudes por parte de promotores y productores a los que vio sometido hacen que ordenar su discografía sea una labor prácticamente imposible ya que, guiado por su condición mental Roky firmó varios contratos discográficos con sellos oscuros que se repartieron los beneficios de sus obras y que editaron multitud de singles, 45Rpm, lp’s semioficiales y todo tipo de material con canciones que en ocasiones no eran mas que puras maquetas con una ínfima calidad de grabación y por las que Roky Erickson no veía un solo dolar.
Para acercarse con buen pie a la obra de Roky Erickon en solitario recomiendo la caja “I Have Always Been Before: The Roky Erickon Anthology” (Shout Factory, 1994) donde se recopila con rigor toda la obra del músico estadounidense.
A lo largo de los 70 Roky Erickson compone una ingente cantidad de canciones de todo tipo, en solitario, junto a The Aliens y junto a otras bandas o combos locales como The Ressurrectionists o The Explosives. Canciones que van de la fiereza demente de “Creature With The Atom Brain” o “Bloody Hammer” a la delicadeza acústica de preciosas canciones como “I Have Always Been Here Before” o “You Don’t Love Me Yet”.
En 1981 Roky Erikson declara haber sido abducido por un alien, y gradualmente va desapareciendo de la actualidad musical hasta que a principios de los 90 diversas bandas como R.E.M comienzan a reivindicar su figura provocando su vuelta a la actualidad. Comienza a dar de nuevo conciertos e incluso grabar algunas canciones nuevas.
Roky Erickson, durante estas tres largas décadas vive al borde de la pobreza, de diversos subsidios estatales, abandonado a su suerte y sin ningún tratamiento especifico para su dolencia. No es hasta el 2001 cuando su hermano asume su custodia y Roky comienza a recibir los cuidados y el tratamiento adecuado.
Alguno de nuestros lectores seguro que ha tenido la ocasión de verle recientemente en concierto, muy recuperado y feliz de poder dedicarse en cuerpo y alma a aquello que lo ha convertido en un mito viviente: El Rock and Roll.

Escucha:
You Don’t Love Me Yet

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Dust

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Paginas recomendadas:
-Pagina oficial
-My Space de Roky Erickson
-Articulo en Ligeros Contratiempos
-Articulo en El Sueño 100.000 de Philbert Desanex

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Confesiones de Leonard Cohen

Publicado el Domingo 24 mayo 2015

-“…entonces lo que quería era ser un héroe tipo Superman o Capitán Trueno”.

-“El caso es que me dispuse a viajar a Nashville, pero en el camino pasé por Nueva York y entré en contacto con el movimiento que formaron Joan Baez, Bob Dylan y demás. Empecé a escribir mis canciones”.

-“Yo era al menos diez años mayor que toda aquella gente. ¿Rebelde? No, siempre tuve la sensación de que ninguna de aquellas causas era lo suficientemente radical. Me parecían limitadas a modelos establecidos, y yo luchaba contra cualquier modelo”.

-“…¿podían pensar los hippies que serían objeto de ridículo para una generación? ¿Con lo autoconscientes y orgullosos que estaban de haber dado pasos valerosos y seguros para encontrarse a sí mismos dentro de una sociedad inamovible? ¿Con los riesgos, las opciones, la marihuana que fumaron, el ácido que consumieron? ¿Pensaron alguna vez que se mofarían de ellos, como si fueran dibujos animados? No. Y así es, con cada generación. Hay un dicho: “Aquel que se casa con el espíritu de su generación será viudo en la siguiente””.

-“Creo que el ser humano debe defender sus creencias contra viento y marea. Cualquiera que sea la postura que él cree que debe adoptar debe hacerlo. Si cree que debe luchar debe hacerlo y si cree que debe esconderse también. Esa es mi postura política; pura cuestión de supervivencia”.

-“Hubo un momento, concretamente en la época que estuve en Cuba, en que declaré que estaba profundamente interesado por la violencia. Luego, cuando pude comprobar lo que era, decidí que quería evitarla a todo precio”.

-“Mucha gente dice que no sé cantar. Y he considerado estas opiniones muy seriamente. Hubo un tiempo en que llegué a la conclusión de que no sabía cantar, pero que sabía hacer otra cosa, llámalo cantar o como quieras, pero hay algo en la voz que es verdadero y que es auténtico. Y así continué”.

-“Tuve problemas con “The Partisan”en Madrid, se suponía que tenía que grabarla en un estudio de televisión. Llegué alli, y me encontré con que habían preparado un decorado y habían contratado cuatro muchachas en minifalda… tenían que cantar la canción y yo moverme entre el decorado… Le dije al productor que yo no podía trabajar bajo esas condiciones. No creía apropiado tener a esas muchachas.., que por otro lado eran preciosas, que les pedía disculpas, pero que no podía cantar de esa manera. El productor me dijo que “o cantaba en este decorado o que no cantaba”. Me fui y no canté”.

-“En nuestro tiempo, ciertos mecanismos espirituales que eran útiles se abandonaron y olvidaron. Redención, arrepentimiento, resurrección. Todas esas ideas se tiraron por el inodoro. La gente desconfía de la religión y de todos los mecanismos redentores que son útiles”.

–Sobre el disco “Death Of A Ladies’ Man”
-“No puedo soportar el oírlo. Lo odio. Pero hay algo sobre esto que no quiero reconocer. Quizás es bueno, pero no es algo que comprenda. Fue un experimento no sé ni como entré en esto… es decir… te encuentras en ciertas situaciones y para cuando te quieres dar cuenta no sabes cómo has llegado a ellas”.
–En una entrevista que te hicieron en “Rolling Stone”, tu decias sobre Phil que “él no quería ninguna otra sombra en su oscuridad”…
-“No lo he visto desde que salió el disco. No lo vi cuando se hicieron las mezclas. El se llevaba las cintas de cada sesión a su casa. Tuve la oportunidad de confiscar legalmente las cintas y poder remezclar todo de nuevo, pero tampoco lo podía hacer porque era su música de todas maneras. Nunca debí hablar con Phil, fue una equivocación”.

-“Mi voz empezó a cambiar hacia el ‘82. Se ha hecho más profunda con los años y parece que seguirá ese camino. Pensaba que era por los 50 mil cigarrillos y varias piletas de whisky. Pero dejé de fumar hace algunos años y se sigue profundizando”.

-“”If It Be Your Will” realmente es una plegaria. Y “Hallelujah” tiene ese sentimiento. Muchas otras: “Dance Me to the End of Love”, “Suzanne”. Me gusta la música de las iglesias, las sinagogas, las mezquitas”.

–Es difícil de creer que descarte versos…
-“La cuestión es que antes de descartarlo tengo que escribirlo. Los versos malos toman tanto tiempo de escritura como los buenos. Como se dijo alguna vez, es tan difícil escribir una mala novela como una buena novela. No puedo descartar un verso antes de escribirlo porque la escritura del verso produce las delicias o intereses o facetas que atraparán la luz”.

-“Creo que las canciones son, en primer lugar , para el cortejo. Para encontrar a tu compañero. Para cosas profundas. Para conjurar el amor, para curar noches rotas, y para ser el acompañamiento central en los retos de la vida”.

-“Las canciones siempre significan algo para alguien. La gente seduce, encuentra a sus esposas, tiene hijos, lava los platos; la gente vive el día a día, y los acompañan canciones que podemos encontrar insignificantes. Pero su significado se afirma por ellos. Siempre va a existir alguien que afirme la importancia de una canción al tomar una mujer entre sus brazos, o al pasar la noche. Eso dignifica a las canciones. Las canciones no dignifican la actividad humana. La actividad humana dignifica a las canciones”.

-“La respuesta más particular puede ser la más universal”.

-“Cuando todo te falla, cuando no encuentras una salida ni siquiera en la religión, el amor se convierte en un clavo ardiendo al que aferrarse”.

-” Simplemente me gano la vida, educo a mi hijo, trato de hacer mi trabajo lo más claro y mejor que puedo, trato de no hacer daño a nadie. Es lo que puedo hacer, yo no tengo una estrategia, o un plan para hacer las cosas mejor…”.

-“Aún espero cosas de la vida. Pero las espero de la misma manera que espero flotar cuando entro en el Océano. Si entras correctamente en el agua, no te hundirás. Lo mismo que en la vida, si entras correctamente… bueno, hay veces que tragas un poco de agua, pero hasta que mueres, el Océano te soporta perfectamente, y la vida te soporta perfectamente también”.

-“Entré en el monasterio después de publicar mi último disco, en 1993. Me acercaba a los 60 años y mi viejo profesor y gran amigo (el maestro Roshi) estaba a punto de cumplir los 90. Pensé que no le quedaba mucho tiempo, que tal vez a mí tampoco, y creí que era el momento de reforzar mi unión con él, de estudiar más a fondo sus enseñanzas. Entonces me hice monje. No fue porque estuviera buscando otra religión, no; yo estoy contento con mi propia religión. La vida allí arriba no es una vida religiosa, sino de trabajo duro y de estudio”.

-“No buscaba una elevación espiritual, sino una solución a la presión de mi vida, y me daba igual si eso pasaba por la religión, la cocina o la filosofía. Pero no conseguí entender el concepto budista, me canso intentándolo”.

-“Después de un cierto período, empecé a sentir que mis conocimientos habían llegado a un punto determinado y tuve una revelación: me di cuenta de que no tengo talento para los estudios de religión. No creas que me sentí contrariado, sino aliviado, relajado: ya no tenía que estudiar más”.

-“…Yo nunca he sabido realmente de dónde viene mi estado depresivo, pero tiene que ver con un alejamiento de mí mismo. Ha sido el motor, el mecanismo determinante que me ha hecho tomar toda actitud en la vida: he vivido tratando de evitarla, de escapar de ella, de entenderla, de manejarla”.

-“He buscado en todas partes, en la Cienciología, en el Zen, en el sexo, en las drogas, pero ninguna de esas actividades me proporcionaba el equilibrio que buscaba. Así, hasta que dejé de buscar”.

Al fin parece que encontró el equilibrio en su vida. Quizás no sea más que una parada en una tranquila estación del camino. Si el tren vuelve a ponerse en marcha siempre habrá pasajeros esperando para subir.

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Beatles para siempre: Tercera Parte

Publicado el Sábado 23 mayo 2015

Viene de la Segunda parte
Autor original: Agustín Sánchez Vidal
Publicado en Muy Interesante, número 77. Octubre 1987
www.muyinteresante.es

Comentarios al texto (en negrita) por Leo.

En pleno auge del hippismo, los Beatles se vieron convertidos involuntariamente en oráculos públicos. Sus actitudes y las letras de sus canciones eran examinadas con lupa por seguidores y detractores. DEBAJO: “Todo lo que necesitas es amor”.

La respetabilidad aumentaría de forma alarmante en 1965 al concederles su Graciosa Majestad la Orden de Miembros del Imperio Británico, habitualmente reservada para las hazañas bélicas. Viejos ex combatientes que la guardaban en su baúl de los recuerdos la devolvieron indignados. Mas tarde John comentaría que era más lógico que se la impusieran a ellos, que habían contribuido a divertir al personal, que a quienes se habían dedicado a matar gente. Y lo cierto es que las exportaciones inglesas habían aumentado vertiginosamente gracias a una Inglaterra que se había puesto de moda de la mano de los Beatles: bastaba que ellos rematasen los cuellos de sus chaquetas con terciopelo para que se disparase la venta de este tejido. Con el tiempo, el propio Lennon rechazaría su condecoración como señal de protesta en una de sus campañas pacifistas. Pero en su día la aceptaron más o menos complacidos, aunque poco antes de la ceremonia se encerraron en los lavabos de palacio a fumarse un porro para relajar el protocolo.

También en 1965 probaron la droga que inmediatamente se podrá de moda, el LSD, y con ella aumentó el grado de intelectualización de su obra, especialmente al combinarse con la mística hindú y la meditación trascendental. Los Beatles acabarían renegando públicamente de su relación con el polémico Maharishi. Aun con esto, no se puede negar lo positivo en el aspecto musical que tuvo todo aquello. Sus letras empezaron a ser acechadas como si fueran el evangelio, se les exigía desde todos lados una conducta acorde con sus responsabilidades, y toda esta dinámica que los iba convirtiendo en oráculos públicos terminó siendo muy peligrosa.

El primer aviso llegó en Agosto de 1966 en San Francisco, poco antes de retirarse de los escenarios, cuando John Lennon declaró: “Somos más famosos que Jesucristo”. Nunca debió decirlo. La reacción entre ciertos sectores del público fue tan histérica que estuvo a punto de acabar con la carrera del grupo. Luego llegaron las advertencias por consumo de drogas. Con los Beatles no se atrevieron hasta su separación, pero a los Rolling Stones los sometieron a auténticas sobredosis de policía para que no descarriaran a la juventud.

Hacia 1969 era habitual estudiar escrupulosamente las carpetas letras y microsurcos de los Beatles en busca de mensajes ocultos. Se trataba de construcciones mentales absolutamente paranoides, entre las que se llevó la palma la publicada el 29 de Octubre por una revista estudiantil americana, Rat Magazine. Según su teoría, Paul McCartney había muerto en un accidente de automóvil, siendo sustituído por un doble de aspecto y voz muy parecidos al original. Los Beatles lo habían ocultado, pero dejando pistas en sus discos para el que quisiera entenderlas.

¿Por ejemplo? Pues en la portada del Sgt. Pepper´s, donde aparece una tumba, hay un seto de flores con una guitarra de cuatro cuerdas (esto es, el bajo de Paul); en la cubierta de Abbey Road, McCartney es el único que camina descalzo y con el paso cambiado, mientras que se ve un Volkswagen aparcado cuya matrícula es 28 IF, es decir, 28 si… (Paul hubiera cumplido 28 años si no hubiese muerto en un accidente de automóvil, como suponía esta teoría a partir del análisis de la letra de A day in the life). Además, si se pasaba al revés Revolution No. 9, podía oirse a John diciendo lúgubremente “I buried Paul” (“Yo enterré a Paul”), etcétera. Incluso revistas tan sesudas como Triunfo se hicieron eco en España de elucubraciones de este tipo. Cuando en las conferencias de prensa le preguntaban por su muerte, McCartney respondía con humor que no se había enterado de ella, pero que no le extrañaba nada, porque siempre era el último en enterarse de lo que pasaba en los Beatles. Sobre este divertido tema, en Internet se pueden encontrar todo tipo de páginas. No pocas son dignas de mentalidades oligofrénicas, aunque no obstante no dejan de ser curiosas. En fin, que en esto como en todo “hay gente pa tó”, oigan.

Ya no hubo lugar para bromas, sin embargo, cuando estalló el asunto Manson ese mismo año de 1969. Un psicópata californiano, Charles Manson, que había creado su propia familia (especie de comuna entre mística, hippy y neonazi), también creyó percibir mensajes ocultos en las canciones de los Beatles, particularmente en Helter Skeleter y Piggies. Y con ellas como lema cometió una serie de atroces asesinatos que incluían a la actriz Sharon Tate, embarazada de su marido, el cineasta Roman Polanski. Junto a los cadáveres, escritos con su sangre, aparecieron los títulos de las canciones de los Beatles, y sus autores, John y George, fueron llamados a declarar.

En el libro Curiosidades, gazapos y anécdotas de Hollywood de Eduardo Llorente y David Eraskin, se indica que la motivación principal de la Familia Manson para llevar a cabo la matanza era cargarse a Steve McQueen, a quien Manson al parecer admiraba. Manson era, además de un pésimo cantante, un guionista aun peor, y envió un guión a la productora propiedad del actor, Solar Pictures, con la esperanza de que su ídolo aceptase protagonizarlo. Sin embargo, el texto era tan rematadamente malo que no le prestaron la menor atención. Despechado, Manson empezó a urdir en su cerebro la idea de vengarse, y tiempo después se enteró de que se iba a celebrar una fiesta en la casa de Roman Polansky a la que McQueen había sido invitado. Éste salvó la vida porque decidió pasar la noche a solas con un ligue. De lo que no cabe ninguna duda es de que Manson y sus familiares estaban destinados a cometer una masacre más pronto o más tarde, yendo contra cualquiera que les cayese mal y estuviese a su alcance (Manson también le tenía tirria a Liz Taylor o a Tom Jones, por ejemplo). Lo más triste de todo es que Manson (que continúa encerrado en un presidio para enfermos mentales) se ha hecho millonario al correr de los años, gracias a miles de jumentos empeñados en admirar (!) o ver algo interesante en la figura de este tarado.

Aquello se estaba convirtiendo en una pesadilla, con los Beatles en una claustrofóbica jaula de oro, especialmente desde que su inmersión en el mundo de los negocios con el sello Apple (tras la muerte de Brian Epstein en Agosto de 1967) y la película para TV Magical mistery tour (un absurdo caprichito de McCartney) habían terminado en un sonoro fracaso. Los Beatles no eran infalibles después de todo. Con la madurez vino, además, la diáspora. John había conocido a una artista japonesa de vanguardia, Yoko Ono, en Noviembre de 1966, y su relación con ella le llevaría a divorciarse de su primera mujer, Cynthia, y también de los Beatles. Si el primer divorcio pareció bien a casi todo el mundo, el segundo no se lo perdonaría nadie: ni los otros miembros del grupo ni sus propios fans.

Verano de 1967. En plena fiebre de la psicodelia, la aparición el álbum – suite “Sgt. Pepper´s” deslumbró a los críticos. Pero los Beatles no eran infalibles: su primera inmersión en el mundo de los negocios resultó un fracaso. ARRIBA: la “boutique” Apple, emplazada en pleno centro de Londres.

IR A LA CUARTA Y ÚLTIMA PARTE.

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Neil Young & Crazy Horse

Publicado el Martes 5 mayo 2015

Si hay una persona que pueda condensar todo lo que ha dado de si el Rock norteamericano de los últimos 30 años, ese es Neil Young, su trascendencia es de la misma importancia que la de Elvis o Bob Dylan pero con una diferencia fundamental, el ha sabido mantenerse en activo y en plena forma durante todos los momentos de una carrera que llega ya a los 40 años.
Neil Young ha abordado todos los estilos musicales: Folk, Country, Soul, Rockabilly, Psicodelia, Techno, Heavy, y de todos ellos ha sacado resultados provechosos, algunas veces discutidos, pero siempre interesantes.
Gran parte de la leyenda de Neil Young, no obstante, es mérito de su banda, una banda que le ha acompañado siempre en sus momentos mas ruidosos, en sus obras mas épicas, en sus discos eléctricos: The Crazy Horse.
Billy Talbot, Ralph Molina y Danny Whitten , ya reunidos con el nombre de “The Rockets” era una banda que ofrecía vigorosos conciertos en el área de Chicago allá por 1968, destacaba la fuerza que conseguían arrancar a sus guitarras y sus composiciones llenas de energía.
Neil Young acababa de iniciar su carrera en solitario tras la disolución de Buffalo Springfield y andaba un tanto desorientado respecto al rumbo que debían llevar sus composiciones, como demuestra el difuso “Neil Young” de 1968.

Young y los Crazy Horse se conocieron en un club de Chicago donde estos últimos actuaban y les propuso ser su banda de acompañamiento para una serie de Shows, la cosa funciono enseguida, el grupo ofrecía a Young potentes entramados rítmicos para que el canadiense pudiese desfogarse a gusto con su guitarra y sus composiciones.
La relación cuajo en un primer disco, “Everybody Knows this is Nowhere” (1969), que ya sentaría la base del sonido eléctrico de Young, caracterizado por bases rítmicas pétreas, desarrollos largisimos, y una aparente suciedad de sonido, una cierta imperfección en la ejecución muy característica. Temas como “Down By the river” o “Cowgirl in the Sand” superan los 8 minutos, pero podrían durar media hora cada uno y el oyente seguiría sin percibir el paso del tiempo, son canciones cautivadoras, épicas, alucinantes, es imposible permanecer impasible ante la sensación de escuchar a cuatro músicos dando todo lo que llevan dentro.
El disco contiene otro gran clásico: “Cinnamon Girl”, una de las mejores y mas evocadoras composiciones de Young, con reminiscencias a su etapa Buffalo Springfield aunque pasada ya por el tamiz Crazy Horse.

Tras esa primera y provechosa colaboración Young volvió con renovadas fuerzas a su carrera en solitario, mas centrada en el Country y en el Folk, en su guitarra acústica y en ambientes mas tranquilos, simultáneamente Danny Whitten empezaba a tener problemas con la heroína, Neil Young le haría en “Harvest” (1972) una estremecedora advertencia: “The Neddle and the Damage Done”.
Whitten fallecería de sobredosis meses mas tarde, cuando Young preparaba una gira junto a Crazy Horse, esa muerte marcara definitivamente la carrera del canadiense, que firmara algunos de los discos mas estremecedores y oscuros de su trayectoria: “Times fades away”, “On the beach” y sobre todo “tonight’s the night” una especie de exorcismo bañado en alcohol junto a los Crazy Horse supervivientes y músicos llamados para la ocasión, el roadie Bruce Berry murió también de sobredosis en esa época, a el esta dedicada la canción que abre y cierra el disco: “Tonight’s the Night”.

“Tonight’s the night” era la terapia que necesitaba Young y su banda para enterrar definitivamente el pasado y mirar hacia delante, en 1975, Frank “Poncho” Sampedro entra en Crazy Horse como segundo guitarrista, con una formación ya fija el grupo entra en el estudio para las sesiones de lo que seria otro disco inolvidable: “Zuma”, un torbellino de electricidad que ofrece mil y un matices distintos al oyente, temas que van del Country-Rock de “Looking for a love” a breves piezas de Rock enérgico y potente como “Don’t cry no tears”, pero es en los temas largos donde el grupo vuelve a demostrar todo su potencial, cruces inverosímiles de guitarras, melodías densas e hipnóticas, “Danger Bird” y “Cortez the Killer”. Para muchos el mejor disco de Neil Young.

“American Stars and Bars”, el disco de 1977 fue un extraño experimento, con recortes y temas de diversas épocas, destaca sobre todo por contener un absoluto clásico de la banda: “Like a Hurricane”.
En 1978 Neil Young publico otro disco, “Comes a time”, esta vez se trataba de una vuelta a los tiempos del “Harvest”, medios tiempos entre el folk y el country con grandes canciones como la propia “Comes a Time” o “look out for my love”. Algunos medios en EE.UU. y en Inglaterra dieron a Young por acabado tras este disco, en plena ebullición punk, “comes a time” resultaba un disco demasiado comercial, demasiado acomodado, Young no tardaría en ofrecerles un buena respuesta….

La respuesta fue “Rust Never Sleeps” un disco monumental, como monumentales son los instrumentos que aparecen en la portada, un compendio de toda su trayectoria y además una ruptura con el pasado, un paso adelante, adoptando el punk en su lenguaje, añadiendo mil matices nunca antes vistos, mostrando una energía y una vitalidad que le situaba ya a años luz de los compañeros de su generación y que dejaba en evidencia la “supuesta” transgresión punk. Dos caras, una acústica, con temas como “Trasher”, “Pocahontas”, “Ride my Llama, y otra eléctrica, con canciones como “Powderfinger”, o“Welfare Brothers”. Abriendo y cerrando el disco, “hey, hey, my, my” en acústico y en eléctrico. Sin palabras.
A “Rust Never Sleeps” le siguió un disco en directo, “Live Rust” necesario para dejar constancia de los directos de aquella época.

“Hawks and Doves” (1980) fue un disco de transición, una obra menor, con una banda de circunstancias, a punto de dejar su compañía para fichar con Geffen, con Crazy Horse grabaría en 1981 el extraño “Re-Ac-Tor” recientemente editado en CD y ya no volvería a contar con ellos hasta años mas tarde, pasada ya su etapa experimental en Geffen donde grabó su disco tecno “Trans” (1982), una rareza en clave Rocabilly: “Everybody’s Rockin´” (1983), un disco Country: “Old Ways” (1985) y el vanguardista y extraño “Landing on Water” (1986)

En 1987 Young reúne a los Crazy Horse para una extensa gira, para después grabar el que sería su último disco para Geffen: “Life”, un disco irregular y un tanto decepcionante, mezclando la experimentación de sus álbumes anteriores con el sonido clásico de su banda, un disco muy marcado por sus problemas con su compañía y muy politizado, en plena era “Reagan” Young se mostro muy crítico en este disco con la política belicista de los EE.UU. un disco de transición.
“This note´s for you”, publicado en 1988 junto a The Bluenotes, fue otro paréntesis interesante en su carrera, una valiente aproximación al Blues y al Soul que tendría su continuación años mas tarde, no participan los Crazy Horse pero desde entonces será habitual encontrar a Frank “Poncho” Sampedro secundando a Young en sus experimentos y escapadas.
En 1989 llega “Freedom”, un gran disco eclipsado por lo que vendría después, con un himno del calibre de “Rockin´in the free world” y grandes canciones como “The ways of love”, “No more” o la hipnotica y extraña “Crime in the city”.

1990, de la mano de Husker Du, Pixies, Sonic Youth y otras tantas bandas, el rock norteamericano parece entrar en una nueva época dorada, la distorsión, el ruido, el humo y las melenas empiezan a invadir la MTV, de nuevo Young se halla en una situación incomoda, sus experimentos son considerados excentricidades de estrella caduca, de nuevo se tendrán que tragar sus palabras…
“Ragged Glory” es Neil Young & Crazy Horse al 100%, aquí no hay experimentos con el Soul, no hay sintetizadores, no hay guitarras acústicas, ni banjos, ni violines, lo que hay son cuatro tipos, que entre todos suman mas de 200 años, tocando Rock al limite, guitarras a un volumen infernal, temas de mas de nueve minutos, intensidad y emoción sin límites, sin ningún tipo de concesión o complacencia, “Country Home”, “Love to burn”, “Over and Over” o “Fuckin´up” entran sin problemas, entre lo mejor y lo mas enérgico de su repertorio, de este disco procede su apodo de “padrino” del Grunge, de nuevo Young se convirtió en el espejo de miles de jóvenes músicos.
Inevitablemente, como ya paso con “Rust Never Sleeps” a este disco le seguiría un directo: “Weld” (1991), Sonic Youth entraron en escena y mezclaron lo que seria “Arc” con fragmentos de distorsiones y acoples de guitarras, el conjunto se llamaria “Arc-Weld”.
Tras la tempestad llega la calma, tiempo de revisitar los parajes de “Harvest”, con los mismos músicos Young grabo en 1992 “Harvest Moon” otro delicioso disco que alargaba aun mas la sombra del canadiense.

El suicidio de Kurt Kobain, y la frase “It´s better to burn out than to fade away” (de “Hey, hey, my, my”) incluida en su nota de suicidio, marco profundamente a Neil Young, “Sleeps With Angels” (1994) es su homenaje al músico muerto, de nuevo junto a Crazy Horse, Young entrega un disco oscuro, tétrico, temas como “Change your mind” o “Piece of crap” brillan a gran altura.
1995, Pearl Jam, grandes fans de Neil Young, coinciden con él en varios conciertos y le proponen grabar un disco juntos, ante su sorpresa el canadiense acepta, “Mirrorball” (1995) intenta sonar como “Ragged Glory” pero resulta evidente que Pearl Jam no eran Crazy Horse. Un disco menor para Young, la experiencia de sus vidas para Pearl Jam.
“Broken Arrow” (1996) de nuevo junto a los Horse muestra evidentes síntomas de agotamiento, se repite la fórmula de “Ragged Glory” y de “Sleeps with Angels” pero con resultados notablemente mas pobres, era tiempo para Young de volver a sus parajes acústicos y a sus experimentos.
Antes, a raíz del imprescindible documental “Year of the horse” de Jim Jarmush, saldría publicado un nuevo directo, que constataba una vez mas el estado de forma, casi inhumano, de la banda en vivo.
Después, el notable “Silver And Gold” (2000) en solitario, y el irregular “Are you passionate?”(2002) junto a los Bluenotes.
El tiempo dirá si este articulo necesita una segunda parte, “Greendale” marca el retorno a la actualidad de Neil Young & Crazy Horse y el futuro esta aún por salir de la guitarra de Young.

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Publicado por Luis / Archivado en:Revisiones
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