Categoria Revisiones

Neil Young & Crazy Horse

Publicado el Martes 5 mayo 2015

Si hay una persona que pueda condensar todo lo que ha dado de si el Rock norteamericano de los últimos 30 años, ese es Neil Young, su trascendencia es de la misma importancia que la de Elvis o Bob Dylan pero con una diferencia fundamental, el ha sabido mantenerse en activo y en plena forma durante todos los momentos de una carrera que llega ya a los 40 años.
Neil Young ha abordado todos los estilos musicales: Folk, Country, Soul, Rockabilly, Psicodelia, Techno, Heavy, y de todos ellos ha sacado resultados provechosos, algunas veces discutidos, pero siempre interesantes.
Gran parte de la leyenda de Neil Young, no obstante, es mérito de su banda, una banda que le ha acompañado siempre en sus momentos mas ruidosos, en sus obras mas épicas, en sus discos eléctricos: The Crazy Horse.
Billy Talbot, Ralph Molina y Danny Whitten , ya reunidos con el nombre de “The Rockets” era una banda que ofrecía vigorosos conciertos en el área de Chicago allá por 1968, destacaba la fuerza que conseguían arrancar a sus guitarras y sus composiciones llenas de energía.
Neil Young acababa de iniciar su carrera en solitario tras la disolución de Buffalo Springfield y andaba un tanto desorientado respecto al rumbo que debían llevar sus composiciones, como demuestra el difuso “Neil Young” de 1968.

Young y los Crazy Horse se conocieron en un club de Chicago donde estos últimos actuaban y les propuso ser su banda de acompañamiento para una serie de Shows, la cosa funciono enseguida, el grupo ofrecía a Young potentes entramados rítmicos para que el canadiense pudiese desfogarse a gusto con su guitarra y sus composiciones.
La relación cuajo en un primer disco, “Everybody Knows this is Nowhere” (1969), que ya sentaría la base del sonido eléctrico de Young, caracterizado por bases rítmicas pétreas, desarrollos largisimos, y una aparente suciedad de sonido, una cierta imperfección en la ejecución muy característica. Temas como “Down By the river” o “Cowgirl in the Sand” superan los 8 minutos, pero podrían durar media hora cada uno y el oyente seguiría sin percibir el paso del tiempo, son canciones cautivadoras, épicas, alucinantes, es imposible permanecer impasible ante la sensación de escuchar a cuatro músicos dando todo lo que llevan dentro.
El disco contiene otro gran clásico: “Cinnamon Girl”, una de las mejores y mas evocadoras composiciones de Young, con reminiscencias a su etapa Buffalo Springfield aunque pasada ya por el tamiz Crazy Horse.

Tras esa primera y provechosa colaboración Young volvió con renovadas fuerzas a su carrera en solitario, mas centrada en el Country y en el Folk, en su guitarra acústica y en ambientes mas tranquilos, simultáneamente Danny Whitten empezaba a tener problemas con la heroína, Neil Young le haría en “Harvest” (1972) una estremecedora advertencia: “The Neddle and the Damage Done”.
Whitten fallecería de sobredosis meses mas tarde, cuando Young preparaba una gira junto a Crazy Horse, esa muerte marcara definitivamente la carrera del canadiense, que firmara algunos de los discos mas estremecedores y oscuros de su trayectoria: “Times fades away”, “On the beach” y sobre todo “tonight’s the night” una especie de exorcismo bañado en alcohol junto a los Crazy Horse supervivientes y músicos llamados para la ocasión, el roadie Bruce Berry murió también de sobredosis en esa época, a el esta dedicada la canción que abre y cierra el disco: “Tonight’s the Night”.

“Tonight’s the night” era la terapia que necesitaba Young y su banda para enterrar definitivamente el pasado y mirar hacia delante, en 1975, Frank “Poncho” Sampedro entra en Crazy Horse como segundo guitarrista, con una formación ya fija el grupo entra en el estudio para las sesiones de lo que seria otro disco inolvidable: “Zuma”, un torbellino de electricidad que ofrece mil y un matices distintos al oyente, temas que van del Country-Rock de “Looking for a love” a breves piezas de Rock enérgico y potente como “Don’t cry no tears”, pero es en los temas largos donde el grupo vuelve a demostrar todo su potencial, cruces inverosímiles de guitarras, melodías densas e hipnóticas, “Danger Bird” y “Cortez the Killer”. Para muchos el mejor disco de Neil Young.

“American Stars and Bars”, el disco de 1977 fue un extraño experimento, con recortes y temas de diversas épocas, destaca sobre todo por contener un absoluto clásico de la banda: “Like a Hurricane”.
En 1978 Neil Young publico otro disco, “Comes a time”, esta vez se trataba de una vuelta a los tiempos del “Harvest”, medios tiempos entre el folk y el country con grandes canciones como la propia “Comes a Time” o “look out for my love”. Algunos medios en EE.UU. y en Inglaterra dieron a Young por acabado tras este disco, en plena ebullición punk, “comes a time” resultaba un disco demasiado comercial, demasiado acomodado, Young no tardaría en ofrecerles un buena respuesta….

La respuesta fue “Rust Never Sleeps” un disco monumental, como monumentales son los instrumentos que aparecen en la portada, un compendio de toda su trayectoria y además una ruptura con el pasado, un paso adelante, adoptando el punk en su lenguaje, añadiendo mil matices nunca antes vistos, mostrando una energía y una vitalidad que le situaba ya a años luz de los compañeros de su generación y que dejaba en evidencia la “supuesta” transgresión punk. Dos caras, una acústica, con temas como “Trasher”, “Pocahontas”, “Ride my Llama, y otra eléctrica, con canciones como “Powderfinger”, o“Welfare Brothers”. Abriendo y cerrando el disco, “hey, hey, my, my” en acústico y en eléctrico. Sin palabras.
A “Rust Never Sleeps” le siguió un disco en directo, “Live Rust” necesario para dejar constancia de los directos de aquella época.

“Hawks and Doves” (1980) fue un disco de transición, una obra menor, con una banda de circunstancias, a punto de dejar su compañía para fichar con Geffen, con Crazy Horse grabaría en 1981 el extraño “Re-Ac-Tor” recientemente editado en CD y ya no volvería a contar con ellos hasta años mas tarde, pasada ya su etapa experimental en Geffen donde grabó su disco tecno “Trans” (1982), una rareza en clave Rocabilly: “Everybody’s Rockin´” (1983), un disco Country: “Old Ways” (1985) y el vanguardista y extraño “Landing on Water” (1986)

En 1987 Young reúne a los Crazy Horse para una extensa gira, para después grabar el que sería su último disco para Geffen: “Life”, un disco irregular y un tanto decepcionante, mezclando la experimentación de sus álbumes anteriores con el sonido clásico de su banda, un disco muy marcado por sus problemas con su compañía y muy politizado, en plena era “Reagan” Young se mostro muy crítico en este disco con la política belicista de los EE.UU. un disco de transición.
“This note´s for you”, publicado en 1988 junto a The Bluenotes, fue otro paréntesis interesante en su carrera, una valiente aproximación al Blues y al Soul que tendría su continuación años mas tarde, no participan los Crazy Horse pero desde entonces será habitual encontrar a Frank “Poncho” Sampedro secundando a Young en sus experimentos y escapadas.
En 1989 llega “Freedom”, un gran disco eclipsado por lo que vendría después, con un himno del calibre de “Rockin´in the free world” y grandes canciones como “The ways of love”, “No more” o la hipnotica y extraña “Crime in the city”.

1990, de la mano de Husker Du, Pixies, Sonic Youth y otras tantas bandas, el rock norteamericano parece entrar en una nueva época dorada, la distorsión, el ruido, el humo y las melenas empiezan a invadir la MTV, de nuevo Young se halla en una situación incomoda, sus experimentos son considerados excentricidades de estrella caduca, de nuevo se tendrán que tragar sus palabras…
“Ragged Glory” es Neil Young & Crazy Horse al 100%, aquí no hay experimentos con el Soul, no hay sintetizadores, no hay guitarras acústicas, ni banjos, ni violines, lo que hay son cuatro tipos, que entre todos suman mas de 200 años, tocando Rock al limite, guitarras a un volumen infernal, temas de mas de nueve minutos, intensidad y emoción sin límites, sin ningún tipo de concesión o complacencia, “Country Home”, “Love to burn”, “Over and Over” o “Fuckin´up” entran sin problemas, entre lo mejor y lo mas enérgico de su repertorio, de este disco procede su apodo de “padrino” del Grunge, de nuevo Young se convirtió en el espejo de miles de jóvenes músicos.
Inevitablemente, como ya paso con “Rust Never Sleeps” a este disco le seguiría un directo: “Weld” (1991), Sonic Youth entraron en escena y mezclaron lo que seria “Arc” con fragmentos de distorsiones y acoples de guitarras, el conjunto se llamaria “Arc-Weld”.
Tras la tempestad llega la calma, tiempo de revisitar los parajes de “Harvest”, con los mismos músicos Young grabo en 1992 “Harvest Moon” otro delicioso disco que alargaba aun mas la sombra del canadiense.

El suicidio de Kurt Kobain, y la frase “It´s better to burn out than to fade away” (de “Hey, hey, my, my”) incluida en su nota de suicidio, marco profundamente a Neil Young, “Sleeps With Angels” (1994) es su homenaje al músico muerto, de nuevo junto a Crazy Horse, Young entrega un disco oscuro, tétrico, temas como “Change your mind” o “Piece of crap” brillan a gran altura.
1995, Pearl Jam, grandes fans de Neil Young, coinciden con él en varios conciertos y le proponen grabar un disco juntos, ante su sorpresa el canadiense acepta, “Mirrorball” (1995) intenta sonar como “Ragged Glory” pero resulta evidente que Pearl Jam no eran Crazy Horse. Un disco menor para Young, la experiencia de sus vidas para Pearl Jam.
“Broken Arrow” (1996) de nuevo junto a los Horse muestra evidentes síntomas de agotamiento, se repite la fórmula de “Ragged Glory” y de “Sleeps with Angels” pero con resultados notablemente mas pobres, era tiempo para Young de volver a sus parajes acústicos y a sus experimentos.
Antes, a raíz del imprescindible documental “Year of the horse” de Jim Jarmush, saldría publicado un nuevo directo, que constataba una vez mas el estado de forma, casi inhumano, de la banda en vivo.
Después, el notable “Silver And Gold” (2000) en solitario, y el irregular “Are you passionate?”(2002) junto a los Bluenotes.
El tiempo dirá si este articulo necesita una segunda parte, “Greendale” marca el retorno a la actualidad de Neil Young & Crazy Horse y el futuro esta aún por salir de la guitarra de Young.

Facebook Twitter
Publicado por Luis / Archivado en:Revisiones
2 Comentarios

Townes Van Zandt

Publicado el Miércoles 29 abril 2015

Townes Van Zandt
El Trovador De Texas

townes1.jpgTownes Van Zandt nació en Forth Worth, Texas en 1944. Miembro de una importante familia Texana e hijo de un magnate del petróleo su vida discurriría por un camino muy distinto del que se había definido para el, hasta convertirse en una de las figuras mas importantes de la cultura popular del siglo XX.
La música de Townes Van Zandt, siempre a caballo entre el Country, el Blues y el Folk ha influido a multitud de músicos de nuestro tiempo, desde Steve Earle (Fan reconocido) hasta Wilco, pasando por grupos tan dispares como My Morning Jacket, Jayhawks o Uncle Tupelo, y su turbulenta biografía ha terminado por dibujar la figura de Townes Van Zandt como uno de esos creadores oscuros tan del gusto de mitómanos como yo.

Van Zandt empieza a componer a temprana edad, muy influido en sus composiciones por músicos como Lighting Hopkins, Guy Clarke o el propio Bob Dylan y con apenas 20 años viaja a Nashville guiado por otro influyente músico country: Mickey Newbury, y allí empezará a dar sus primeros conciertos y a componer sus primeras canciones adultas.
Su primer disco “For The Sake Of A Song” es publicado en 1968 y recibe un recibimiento mas bien discreto de público y critica, pero le permite asentarse y hacerse mas o menos con un nombre en el área de Nashville donde ofrecerá bastantes shows.
En esta época Townes Van Zandt vive en una pequeña cabaña en un bosque de Tenesse, sin teléfono y alejado del bullicio de la ciudad. De este etapa es el vídeo que presentamos hace un días, en el que aparece en esta cabaña interpretando “Waiting Around To Die” ante la mirada de su novia y su vecino.
Para entender mejor este y otros momentos hay que hablar de la condición mental de Van Zandt. Diagnosticado con síndrome maniaco-depresivo a los 20 años, tuvo que someterse a un estricto tratamiento durante años, lo que fue minando su memoria (se dice que olvidaba canciones continuamente en directo). Además gradualmente fue teniendo cada vez mas problemas con la bebida, lo que acentuó esos problemas de memoria y marco negativamente su carácter, tímido y reservado pero con un particular sentido del humor.

townes2.jpgLa época que va de 1968 a 1973 es la etapa mas prolífica del músico Texano. En estos años graba sus mejores discos y compone sus mejores canciones. Ya en ese primer disco del 68 ofrece todo un recital de composiciones sublimes que iban desde las mas sobrecogedoras reflexiones sobre la soledad en clave folk como “For The Sake Of A Son” o la citada “Waiting Around To Die” a luminosas y esperanzadoras canciones como la preciosa “I´ll Be Here In The Morning” pasando por temas ligeros y humoristicos como “Talkin’ Karate Blues”.
“Our Mother The Mountain”, su segundo disco, es considerado como su primera verdadera obra maestra. Publicado en 1969 obtuvo una repercusión comercial un poco mejor que el primer disco, y es que el esfuerzo realizado por su compañía, Tomato Records, permitió mayores y mejores arreglos en unas canciones por lo demás sencillamente estupendas. Destacar aquí la preciosa “Kathleen” y las apocalípticas letras cargadas de simbolismo de “Our Mother The Mountain” y sobre todo “St John The Gambler“.
“Townes Van Zandt” (1970) recoge nuevas versiones de clasicos de sus dos primeros discos, muy cambiadas, mucho mas oscuras, junto a misteriosos temas como “Lungs“.
Sus siguiente trabajos de estudio, “Delta Momma Blues” (1971), “High, Low & In Between” (1972) y “The Late, Great Townes Van Zandt” (1972), todos grabados para Tomato y pésimamente distribuidos, muestran a un Van Zandt cada vez mas introspectivo y críptico, dejando atrás las profusas producciones de antaño en temas de marcado carácter Blues y Folk.

Tras un disco en directo publicado en el 77 (“Live At The Old Quarter”) y otro nuevo disco de estudio un año mas tarde (“Flyin’ Shoes”), Townes Van Zandt pasaría casi una década sin volver a grabar, ofreciendo pequeñas actuaciones en el área de Texas y de Nashville y viendo como sus problemas con el alcohol empeoran día tras día.

Reconocido como un maestro por las nuevas generaciones de músicos norteamericanos, la figura de Townes Van Zandt emerge tímidamente a finales de los 80. Graba un notable nuevo disco de estudio, “At My Window” (1987) e incluso se embarca en una gira junto a Cowboy Junkies. En los siguientes años Van Zandt sigue entregando discos de diversa indole (Versiones, reinterpretaciones, directos) hasta su muerte en 1997, a los 52 años de edad.

El legado y la influencia de Townes Van Zandt en la música de nuestro tiempo es de incalculable valor y hoy en día aun resulta un verdadero placer sumergirse en aquellas viejas canciones, cargadas de sinceridad y esperanza.

Escucha:
I´ll Be Here In The Morning

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Kathleen

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

St. John The Gambler

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Articulos recomendados:
-For The Sake Of A Song: Articulo publicado en My Back Pages

Facebook Twitter
Publicado por Luis / Archivado en:Revisiones
8 Comentarios

Syd Barrett

Publicado el Lunes 6 abril 2015

Syd Barrett es una de las figuras mas míticas y enigmáticas de la historia del pop, nacido en Cambridge, Gran Bretaña, en 1946, a temprana edad empezó a mostrar intereses musicales y pronto militó en bandas locales como Geoff Mutt and The Mottoes. En la escuela mayor de Cambridge conoció a Roger Waters y a David Gilmour con los que compartía su devoción por la música. Con Gilmour realizó una serie de actuaciones versioneando temas de los Rolling Stones que les hizo ganar cierta popularidad.
En 1963 Barrett se translada a Londres para asistir a clases en la Camberwell School Of Art, al tiempo que forma con algunos músicos de la capital el grupo The Hollering Blues, un combo de versiones de blues y Rock’n’roll.

En esa misma época, Roger Waters, que tambien estaba estudiando en Londres contaba ya con su propia banda, The Screaming Abdabs y pronto contactó con Barrett para que se uniese al proyecto que cambió su nombre por el de The Pink Floyd Sound a sugerencia de Barrett, tomando el nombre de dos bluesmen americanos.
En los Abdabs ya militaban Nick Manson (bateria) y Rick Wright (teclado) aunque con la incorporacion de Syd Barrett el grupo tomaría una dirección muy diferente a la del primitivo Blues-rock que practicaban, Barrett estaba muy influenciado por los Beatles, los Rolling Stones y por toda la música psicodélica que llegaba de EE.UU, con Love a la cabeza.
El recien llegado pronto tomó el control casi absoluto de la banda, convirtiendose en el principal compositor, cantante y guitarrista de la formación, introduciendo inauditos elementos de experimentación y psicodelia que pronto empezaron a llamar la atención en sus actuaciones en Londres, complementando sus conciertos con imágenes y proyecciones salidas de la fértil imaginación de Barrett.
En 1967 el grupo firma un contrato con EMI que les publica su primer single: “Arnold Layne” un excepcional tema compuesto por Barrett que ya definía el sonido del grupo, tremendamente extraño, experimental y con un magnetismo dificil de describir. El segundo single de la banda “See Emily Play” supuso un enorme éxito, lo que propició la entrada inmediata de la banda en los estudios Abbey Road para grabar lo que sería el primer álbum del grupo: “The Piper At The Gates Of Down”.

El primer disco de Pink Floyd es considerado el mas claro exponente de la psicodelia británica, muy influenciada por la de la costa oeste americana pero con sus propias señas de identidad, aquí Syd Barrett dispuso ya de todos los elementos necesarios para plasmar sus extravagantes y originales ideas, al tiempo que se introducía de lleno en el consumo masivo de drogas, principalmente LSD, práctica muy habitual en el circuito londinense de la época, mientras el resto de banda tomaba una actitud mucho mas moderada.
Los efluvios lisérgicos en las composiciones de Barrett se aprecian con claridad en temas extraños y crípticos como “Interstellar Overdrive”, “Astronomy Domine” o “Lucifer Sam”, canciones alucinógenas realmente originales y brillantes, con largos y complicados desarrollos instrumentales en los que destaca la peculiar forma de tocar de Barrett y el distintivo bajo de Roger Waters.
Las letras de Syd Barrett son aquí complejos jeroglificos con referencias oníricas ciertamente sugerentes y extrañas. Barrett compuso todos los temas y fue el cantante principal en todas ellas.
“The Piper At The Gates Of Down” es un disco único, un disco que juega con la experimentación hasta límites desconocidos, introduciendo elementos y sonidos que luego serían imitados hasta la saciedad, traspasando el limite del rock para adentrarse en el Jazz, en ritmos étnicos y en el ruidismo mas salvaje.
Con la acertada promocion de EMI el disco tuvo un éxito casi instantaneo y el grupo empezó a ser demandado intensivamente para tocar por todo el país y por los EE.UU.
Llegados a este punto es cuando la historia se vuelve confusa, Barrett había seguido tomando LSD y su estado psicológico se empezó a resentir en esos meses de gira con la banda, arruinando algunas actuaciones del grupo con episodios psicóticos de cierta gravedad, se suele citar como punto culminante el colapso que sufrió en una entrevista para una cadena norteamericana que dió la vuelta al mundo.
Ante esta situación, la banda, con Roger Waters a la cabeza, disfrutando de un exito que exigía plena concentración optó por substituir a Barrett por otros músicos en algunas actuaciones, obligandoles obviamente a reestructurar y adaptar todo el repertorio, hasta que finalmente se optó, una vez que el grupo volvió a entrar en el estudio en dejar fuera definitivamente al lider indiscutible de la banda.
Syd Barrett fue substituido por David Gilmour y el grupo continuó su camino alejandose de las coordenadas psicodélicas del primer disco en una carrera hacia las masas bien conocida por todos.

Syd Barrett padecía esquizofrenia agravada por episodios psicóticos, una situación totalmente incapacitante que le obligó a someterse a cuidados intensivos y a retirarse a casa de sus padres. En 1970, no obstante, Barrett contactó con David Gilmour y le planteó la idea de grabar en estudio algunos temas que tenía completados, con el tremendo éxito de Pink Floyd no resultó problemático contactar con los estudios Abbey Road de la EMI para realizar esas sesiones a pesar de las “especiales” circunstancias y de la practicamente nula posibilidad comercial que de antemano se sabía tendrían esas canciones.
De esas primeras sesiones saldría practicamente todo el material del primer disco en solitario de Syd Barrett, llamado “The Madcap Laugh”, producido por David Gilmour y con colaboraciones de The Soft Machine, Roger Waters y diversos músicos de estudio, un disco extraño y alucinado dominado casi en exclusiva por la guitarra y la voz de Barrett que navega por espacios de folk espectral, blues lisergico y rock espacial con la soltura y convicción que solo él podía conseguir.
Destacan dentro de este conjunto tan heterogeneo de canciones las tomas de “Terrapin”, “Octopus”, “Late Night”, “No Good Trying” y “Love you” dotadas de irresistibles melodías y magníficos arreglos, el resto del material es bastante mas experimental y oscuro, algunos temas son simplemente esbozos sin completar, canciones extrañas dificilmente clasificables.
Las sesiones de “The Madcap Laugh” fueron ciertamente complicadas, Syd Barrett se mostraba disperso y ausente en muchos momentos y fue necesario “pinchar” las tomas una y otra vez, añadiendo arreglos solamente cuando la parte de guitarra y voz ya estaba grabada, aunque lo cierto es que a pesar de todo Barrett seguía mostrando aún una imaginación fuera de toda discusión y un entusiasmo por sus canciones que fue capaz de transmitir a todo el equipo.
El disco salió publicado ese mismo año con escaso apoyo comercial de EMI y pocos se enteraron de su existencia, David Gilmour volvio con los Floyd y Syd Barrett se retiró otra temporada.

Quizas contra pronóstico, tan solo unos meses mas tarde, en Noviembre de 1970, Syd Barrett volvió a ponerse en contacto con EMI para grabar nuevos temas, la compañía de nuevo accedió aunque esta vez se intentó por todos los medios dar un toque mas comercial a las composiciones con vistas a una mayor repercusión mediatica, aunque fuese captando a los nuevos fans de Pink Floyd, para ello se optó por dar a la mayoria de los temas un tratamiento mas rotundo, mas directo, mas de banda.
David Gilmour se volvió a unir al proyecto que esta vez recibiría simplemente el nombre de “Barrett”, las nuevas sesiones fueron igualmente caoticas pero igualmente interesantes, con un ambiente marcado por la esquiva y fertil imaginación de Barrett, enfrascado en sacar adelante temas absolutamente geniales como “Baby Lemonade”, “Gigolo Aunt” o “Rats” junto a temas mucho mas extraños cercanos al espitiritu de “The Madcap Laughs” como “Wined and Dined” o “Wolfpack”. Este segundo disco de Syd Barrett no alcanza quizás el nivel de genialidad del primero, resultando un tanto disperso, pero aún así los temas citados se encuentran sin duda entre lo mejor que hizo nunca.

En Febrero de 1970, tras completar “The Madcap Laugh”, Syd Barrett grabó una actuación en el celebre programa de John Peel para la BBC acompañado por David Gilmour y Jerry Shirley interpretando temas de su primer disco como “Terrapin” pero centrandose en temas que luego aparecerian en “Barrett” como “Gigolo Aunt”, “Baby Lemonade” o “Effervescing Elephant. Este concierto es interesante porque los temas muestran matices distintos y porque Barrett se muestra bastante inestable durante la actuación, provocando cambios imprevistos dificiles de seguir por los músicos.

Tras la publicación de su segundo disco Syd Barrett se retiró definitivamente y su figura fue poco a poco eclipsada por el enorme éxito mediático de Pink Floyd que alcanzó su cima a mediados de los 70 con discos como “Dark Side Of The Moon” o “Wish You Were Here”. Syd se instaló permanentemente en casa de su madre y lo que ha sido de su vida desde entonces permanece en el mas profundo anonimato ya que nunca ha concedido entrevistas y apenas se le ha visto en publico. La naturaleza de su enfermedad y la influencia que tuvo ésta en su carrera y en su posterior desaparición permanecen por tanto en el mas absoluto de los misterios, no hay un patrón fijo para describir o predecir el comportamiento y los pensamientos de un esquizofrénico, si es que Barrett padecía en verdad esquizofrenia y la ausencia de datos precisos sobre sus últimos años tampoco ayuda a solventar ese misterio.

En 1989, coincidiendo con una revitalización de la figura de Syd Barrett se publicó el album “Opel”, una recopilación de temas inéditos y tomas alternativas de aquellas míticas sesiones de 1970, con lo que practicamente todas las canciones han visto ya la luz, unas canciones que siguen manteniendo un magnetismo y una magia dificilmente asimilable, unos temas y un músico, Syd Barrett, envueltos para siempre en una inigualable leyenda de genialidad y misterio.

Facebook Twitter
Publicado por Luis / Archivado en:Revisiones
316 Comentarios

The Kinks

Publicado el Miércoles 4 febrero 2015

The Kinks
Celluloid Heroes

Hablo con mucha gente de música, y quitando a un reducido grupo de amigos fanáticos del Rock como yo, nadie parece conocer a los Kinks, de vez en cuando sale el tema de la música de los 60 y 70, y todo el mundo habla de los Beatles, de los Rolling Stones, de The Who, de Led Zeppelin, etc.. pero nadie parece considerar a la que desde muchos puntos de vista es la mejor banda de rock de la historia, los grandiosos e inimitables Kinks.

Esta historia comienza en un humilde y populoso barrio de Londres, Mushwell Hill, Raymond y Dave Davies son los únicos vástagos varones en una familia numerosa llena de mujeres, los dos hermanos además son los pequeños de la familia, con tan solo tres años de diferencia entre ellos pero con una diferencia de edad enorme respecto a sus hermanas. La infancia de los hermanos Davies transcurrirá en una casa llena de gente, con sus padres, sus hermanas y sus cuñados, todos viviendo en la misma casa, repartiendose entre todos ellos las atenciones a los pequeños.
En el salón de la vieja casa había un piano, y los dos hermanos disfrutaban de las frecuentes reuniones familiares en torno a el, se tocaban canciones y se contaban divertidas historias, se puede decir que, salvos contados contratiempos, la infancia de Ray y Dave fue bastante agradable.
A pesar de que los dos hermanos tenían practicamente la misma edad, no se desarrolló entre ellos una relación de amistad, cada uno pasaba el tiempo con personas distintas en la familia (había donde elegir) y pocas veces coincidían en sus juegos, en estos años se forjó la legendaria relación amor-odio de los hermanos Davies, una relación fundamentada en la admiración mutua entre ellos pero tambien en la envidia y la rivalidad.
Aunque no compartían demasiadas cosas, los dos hermanos desarrollaron pronto un gran amor por la música, ambos empezaron a tocar instrumentos al tiempo que descubrían las canciones blues que llegaban poco a poco del otro lado del atlántico, pronto empezaron a actuar conjuntamente ante su familia y el siguiente paso fue formar su propia banda para actuar en garitos locales.
Esa primera formación de la banda, con Dave, Ray y un amigo de ambos, Peter Quayfe, fue tomando diversos nombres antes de adoptar el de The Kinks y poco a poco fue ganando notoriedad en el circuito local de clubs, aunque muchas veces actuaban como simple banda de acompañamiento de otros músicos locales.

Pronto los papeles de todos los músicos se fueron definiendo y Ray empezó a cantar y a componer sus canciones, mientras Dave desarrollaba un estilo potente y dinámico con su guitarra, ambos se juntaban en la casa familiar a componer, y en una de estas reuniones surgió una cancion que cambiaría para siempre el destino de la banda y que dejaría una profunda huella en la música popular del siglo XX. Cuenta la leyenda que Dave andaba en esa época experimentando con sus amplificadores para conseguir mas volumen, conectando varios entre si. Una tarde Ray llegó con los acordes de “You Really Got Me” que empezó a tocar al piano, Dave se acercó con su guitarra amplificada y rasgeó esos mismos acordes, días mas tarde Ray ya tenía preparada la letra. Ambos se dieron cuenta enseguida de que habían creado algo grande, no se equivocaron ya que a partir de ese momento empezaron a llover ofertas de discográficas y de promotores que querían contar con los Kinks en sus actuaciones.
El ascenso en las listas de “You Really Got Me” fue sencillamente imparable, y la banda contó por primera vez con recursos para seguir creando canciones, estas no tardaron en llegar; entre 1964 y 1965 los Kinks grabaron dos álbumes completos (“The Kinks” y “Kinda Kinks”) e innumerables singles, al tiempo que empezaron a girar frenéticamente por toda Europa.
En esta primera etapa los Kinks eran un grupo realmente salvaje, y a raiz del frenético ritmo de conciertos ya empezaban a surgir las primeras fricciones entre los miembros del grupo, en especial entre los dos hermanos que protagonizaban en ocasiones truculentas peleas sobre el escenario.
En 1965 el grupo visitó por primera vez los Estados Unidos ofreciendo una serie de conciertos, conciertos que en unas cuantas ocasiones terminaron en auténticas batallas campales, además, la acitud de los miembros del grupo en aquella época era, por asi decirlo, poco sociable, en especial la de un Dave Davies que se dedicaba sistemáticamente a destrozar los hoteles por donde pasaba y a formar broncas a la mínima ocasión.
A consecuencia de todo esto, aunque nunca quedó aclarado el motivo exacto, los Kinks fueron vetados para actuar en los EE.UU por un periodo de cuatro años. Esta prohbición marcó el devenir de la banda, ya que automáticamente quedaron fuera del mercado estadounidense y al margen de todas las corrientes musicales que irían surgiendo en ese pais en el transcurso de los últimos años de la década de los 60. Este hecho acabó casi definitivamente con las aspiraciones comerciales de la banda, que vió como sus discos eran cada vez menos populares, aunque esto no influyó en la calidad de sus nuevas canciones, mas bien el contrario, en el periodo que va de 1965 a 1969 los Kinks entregaron sus mejores trabajos.

En 1966 salió publicado “Face to Face”, uno de los discos claves de su época, un disco que rompía con la habitual temática simplista del pop de la época añadiendo toda una serie de detallados retratos de personajes de la sociedad británica, todo esto reflejado en unas canciones que, partiendo de una estructura típica, abordaban nuevos e inéditos registros sonoros, añadiendo instrumentos inusuales como el clavicordio en temas como “Rosey Won’t You Please Come Home” o “There’s Too Much On My Mind”
“Face to face” tuvo una discreta acogida comercial, y fue muy criticado por su compañía discográfica que pensaban que estas canciones se alejaban mucho del patrón de “You Really Got Me” y de su rentable imagen rebelde y contestataria.
A pesar de estos contratiempos, los Kinks consideraron buena su linea evolutiva y al siguiente año entregaron un disco aún menos asimilable por la compañia: “Something Else”, un álbum aún mas variado que dejaba ya claro que Ray Davies no era un compositor típico, en este disco encontramos canciones de todo tipo abordando temáticas insólitas como en la genial “Two Sisters” una mas que evidente metafora de la envidia entre Ray y Dave, o la sarcástica “David Watts”, donde Ray arremete con su singular y afilada ironia contra un dandy del Londres de la época.
En este disco, Dave Davies, siempre eclipsado por el incontenible talento de su hermano, entrega una de sus primeras composiciones, la genial “Death Of A Clown”.

El siguiente disco de los Kinks, publicado un año mas tarde, es considerado por buena parte de la crítica como el mejor trabajo de la banda, y una de las piezas clave del pop de los 60, se trata de “The Kinks are The Village Green Preservation Society”, un monumental disco doble donde todas las virtudes apuntadas anteriormente explotan en todo su explendor. Un disco absolutamente redondo sin un solo tema de relleno que muestra aún mas matices en la afilada literatura de Ray y en los registros de la banda. Todos los temas son impecables, pero por citar alguno hablaremos de las bellisimas “Days” o “Monica” o de las sensacionales “Picture Book”, “Big Sky” o “Sitting On The Riverside”.
Tras Village Green, los Kinks publicaron aún otro álbum para su compañía de siempre, Pye, otro álbum soberbio llamado “Arthur Or The Decline And Fall Of The British Empire” que a pesar de seguir la linea sublime de sus anteriores trabajos tampoco funcionó demasiado bien a nivel de ventas. En este disco encontramos canciones increibles como la salvaje “Brainwashed”, la extraña “Australia” o la deliciosa “Shangri-La”. Los Kinks habían alcanzado ya un nivel de excelencia absolutamente apabullante.

En 1970 pasaron varias cosas que volverían a cambiar el rumbo de la formación, la primera es el fin del veto en los Estados Unidos, lo que les permitió volver a ofrecer actuaciones en ese país casi un lustro mas tarde, a su llegada se encontraron con que los Kinks disfrutaban de una posición y de un prestigio considerables en ese país, contando con legiones de fans que llegaban casi al fanatismo.
Ese mismo año los Kinks publicaron “Lola”, un vigoroso tema sobre un travesti que supuso un éxito inmediato y arrollador. el consiguiente álbum, “Lola versus Powerman and The Moneygoround, Part One” les permitió por fin volver a las listas de éxitos curiosamente con un disco claramente inferior a los anteriormente comentados, a pesar de contar con temas de auténtico lujo como “Apeman”, “Top Of The Pops” o la citada “Lola”.

A lo largo de los años Ray Davies se había interesado por el mundo de la televisión y el teatro, colaborando en varios espacios de la BBC, de uno de esos proyectos surgió la idea del film “Percy”, una absurda y escatológica historia sobre un hombre que pierde el pene, la película pasó sin pena ni gloria por las taquillas y merecería perderse en el olvido si no fuese por que los Kinks grabaron toda la banda sonora, aportando algunos temas como “God’s Children”, “The Way Love Used To Be” o “Moments” que figuran entre lo mejor de su repertorio.
Esta banda sonora, publicada en 1971 fue la última grabación del grupo para Pye, empezaban los años 70 y los Kinks, hartos del desinteres y la desidia de los ejecutivos decidieron cambiar de aires y fichar por RCA, compañía que les ofrecía mayor soporte comercial y promocional.
La formación de los Kinks se había mantenido practicamente inmutable en todos estos años, con los dos hermanos Davies como lideres absolutos y con Peter Quayfe y Mick Avory en sus papeles de bajista y batería respectivamente, Quayfe dejó la banda en 1969, siendo reemplazado por John Dalton, y a comienzos de los 70 la banda empezó a añadir coros y secciones de viento en sus directos y en sus grabaciones.
En 1971 salía publicado “Mushwell Hillbillies”, su primer trabajo para RCA que supuso un paso adelante notable en el sonido de la banda, añadiendo elementos de musica country e incluso toques de music-hall en un disco mas que notable que simbólicamente se presentó como una vuelta a las raices, una vuelta a los origenes. En este disco encontramos otro puñado de clásicos como “20th Century Man”, “Holiday” o “Alcohol”.

El ya señalado interes de Ray Davies en el mundo de la televisión, los seriales, el teatro y todo tipo de espectáculos se traduciría en años sucesivos en una serie de álbums de corte conceptual que no fueron convenientemente entendidos ni por el público ni por la crítica pero que contienen momentos mas que sobresalientes. En “Everybody Is In Showbiz”, publicado en 1972 ya se introducían algunos elementos de esta tendencia que mas tarde se desarrollarían mas a fondo, es este un disco atípico, con temas populares de la banda en directo y temas inéditos de bastante calidad, a destacar la majestuosidad y belleza de “Celluloid Heroes” y “Sitting In My Hotel”, dos temas con el inconfundible tono melancólico de Ray Davies.

La serie de discos conceptuales se inicia con los “Preservations”, “Preservation Act 1” publicado en 1973 y “Preservation Act 2” publicado en 1974, en estos álbumes Ray Davies presenta una delirante historia por capítulos sobre Flash, un terrateniente capitalista que quiere hacerse con el poder, y sobre Mr. Black, un lider socialista que tratará de impedirselo y oponerse a el. “Preservation” es en apariencia una simple historia de lucha de clases que se complica muy mucho gracias a la ferviente imaginación de Davies; en cualquier caso, a pesar de que el concepto de la obra no fue muy bien asimilado, estos dos discos contienen otra buena selección de canciones impecables, orientadas hacia el pop, pero adentrándose sin complejos en otros terrenos menos transitados. Estos discos son definitivamente poco comerciales y quizás el recien llegado a la obra de los Kinks debiera empezar por otras referencias de su catálogo.

En 1975 se publicó “Soap Opera”, otro álbum conceptual que fue ideado inicialmente para una serie en la BBC que nunca se llevó a cabo, aquí la idea gira entorno a una estrella mediatica del rock (quizas un autorretrato del propio Ray Davies) convencida de que puede convertir a las personas mediocres en estrellas, para lo cual cambia su vida con la de un sencillo trabajador a fin de demostrar lo fácil que es triunfar… hasta que se da de bruces con la cruda y rutinaria realidad. A la habitual brillantez lirica de Davies hay que añadir aquí una serie de temas realmente impagables y geniales, como la inicial “Everybody Is A Star (Starmaker)”, “When Work Is Over” o la fantastica “Holiday Romance”.
Ni que decir tiene que el disco tampoco fue bien recibido por la crítica y aún hoy es uno de sus discos peor considerados. A nivel de ventas tampoco funcionó excesivamente bien y su compañía empezó a mostrar signos de impaciencia. Las relaciones entre los miembros del grupo, en especial entre los dos hermanos, no pasaba precisamente por su mejor momento ya que Dave consideraba erronea toda esta linea de discos conceptuales y deseaba una vuelta al primitivo rock de sus inicios.

El siguiente paso pareció dar la razón a Dave, ya que “Schoolboys In Disgrace” (1975) es un disco mucho mas orientado al rock a pesar de ser un nuevo álbum de concepto (un disco tematico sobre la educación, nada menos).
En esta ocasión las canciones son mucho mas directas que en anteriores trabajos, mucho mas agresivas y dinámicas, casi como una vuelta a sus primeros tiempos. Encontramos canciones memorables que se convertirán a partir de aquí en clásicos de sus conciertos como “The Hard Way”, “I’m In Disgrace” o la monumental “Headmaster”.
Para los conciertos de esta gira, los Kinks volvieron a su formación básica de guitarras, bajo y bateria y salían a escena vestidos de colegiales, ofreciendo lo mas potente de su repertorio.
Esta linea de vuelta a sus origenes mas rockeros y salvajes seguirá en sus siguientes trabajos, ya para su nueva compañía, Arista.

Los dos álbumes siguientes “Sleepwalker” (1977) y “Misfits” (1978) son considerados los mejores grabados por los Kinks en toda la decada de los 70, un nuevo momento de plenitud compositiva de un Ray Davies en estado de gracia y de una banda que suena aquí como una auténtica apisonadora. Ambos discos son absolutamente redondos e impecables, pero mereceria la pena destacar por su perfección temas como “Life On The Road” o “Sleepwalker” del primero y “Rock and Roll Fantasy” o “Hey Fever” del segundo, canciones que figuran entre lo mejor de todo su catalogo.
Los Kinks terminaban los 70 entregando un nuevo disco (“Low Budget”) y con fuerzas de sobra aún, tras veinte años de carrera, para seguir en la carretera. En 1980 salió publicado “One For The Road”, un documento revelador que nos muestra la tremenda intensidad de la banda en directo.

Aunque los 80 fueron años productivos para la banda, entregando un total de siete nuevos albumes de estudio hasta “Phobia”, su ultimo disco, no tenemos aquí espacio para detallar cada uno de esos trabajos, aunque si hay que decir que el nivel de estas grabaciones, sin ser sublime, siguio siendo mas que considerable.
Destacaremos la contundencia de los temas contenidos en “Give The People What They Want” o la particular ironia que inunda los cortes de “Word Of Mouth”, discos en los que Ray Davies siguio mostrando su incomparable talento en unas letras y unas composiciones siempre vibrantes e inteligentes.

Estos pocos datos que he conseguido resumir en este especial son a grandes rasgos los poderes de una banda que por derecho propio ha de incluirse siempre entre las mejores de la historia. Ray Davies ha escrito una de las páginas mas gloriosas del rock, retratando, siempre con su particular sentido del humor, con su aguda inteligencia, la vida de gente corriente como nosotros, conviertiendo historias humildes y grises en gloriosas canciones inmortales. porque como dijo el propio Ray “There are stars in every city, In every house and on every street, and if you walk down Hollywood Boulevard, their names are written in concrete”.

Facebook Twitter
Publicado por Luis / Archivado en:Revisiones
21 Comentarios

Pete Dello, Modestia y Talento

Publicado el Domingo 1 febrero 2015

Pete Dello (Peter Blumson) nació en 1943 en Oxfordshire, Inglaterra. Aprendió a tocar el piano admirando a Fats Domino o Harry Champion, y la guitarra a Scotty Moore, Cliff Gallup o Chet Atkins. Los primeros pasos musicales a nivel profesional los dio en el sello Apollo Music (Decca Records), trabajando sobre todo como arreglista para Lionel Bart (autor del musical “Oliver!” o del tema principal de la película de James Bond “Desde Rusia con amor”). Tocó como guitarra solista entre otros grupos con Red Tallis & The Tallismen. Mas tarde en Grant Tracy & The Sunsets, con los que grabó varios singles que no tuvieron repercusión. Aquí coincidió con Ray Cane (de nombre Raymond Byart, había tocado el bajo con The Outlaws). Al disolverse el grupo ambos se unieron al intérprete de soul Steve Darbishire para formar The Steve Darbyshire Band, luego Steve Darbyshare & Yum Yum Band con la incorporación de Terry Noone a la batería (había tocado con los Them de Van Morrison y con Gene Vincent). Grabaron cinco singles, la mayoría con canciones de Dello y Cane; alcanzaron un importante éxito sobre todo a nivel de actuaciones, llegando a tocar como teloneros de Wilson Pickett o Frogman Henry, enfrascándose en numerosas giras. Al mismo tiempo Dello y Cane componían, arreglaban y producían para otros grupos (The Applejacks, The Roulettes… La canción que tuvo mayor repercusión fue “I Don’t Want You” grabada por The Anteeeks). En 1966 Pete sufrió un colapso pulmonar que le obligó a abandonar las actuaciones. Mientras estuvo ingresado en el hospital reflexionó sobre todo lo que había vivido y sobre lo que le interesaba seguir haciendo. Aprovechó para componer el tipo de canciones que realmente deseaba y se centró en el aprendizaje de arreglos orquestales. Harto de las giras, en 1967 le comentó a Cane el deseo de empezar un nuevo proyecto basado principalmente en las grabaciones de estudio y olvidarse del directo. Un día mientras tomaban un café a Cane se le ocurrió el nombre del nuevo grupo al ver pasar un bus: Honeybus. Con la colaboración de músicos de The Roulettes, grabaron un primer single, con dos canciones de Dello (“Delighted To See You” / “The Breaking Up Scene”), que pasó sin pena ni gloria. Para el segundo reclutaron a Peter Kircher como batería y a Colin Hare (antes en Honeycombs, había colaborado puntualmente con David Bowie y había grabado un par de canciones con George Martin barajándose la idea de un lanzamiento en solitario, idea que no prosperó) tocando bajo, guitarra y voz. En la cara A del segundo single grabaron de nuevo una canción de Dello, en esta ocasión firmada con su apellido real, Blumson, “(Do I Figure) In Your Life”, que si bien en un pricipio no alcanzó el éxito deseado, con el tiempo fue considerada como una de las mejores de su repertorio, haciéndose popular gracias a versiones de múltiples artistas. Fue con el tercer single con el que les llegó su mayor éxito, “I Can’t Let Maggie Go” se coló en el top 10 de las listas de radio y cosechó excelentes críticas musicales. Ello conllevó el que la casa de discos intensificara su promoción con actuaciones en TV y una gira incluida. Dello se negó a volver a la carretera y abandonó la banda. Siguió componiendo, produciendo, estudiando música y aprendiendo a tocar el violín, editando en 1969 la canción “I’m A Gambler” bajo el nombre de Lace, y el single “Taking The Heart Out Of Love” / “Uptight Basil”, esta vez con el seudónimo de Magic Valley. Como acompañantes contó con los miembros de Honeybus y músicos de sesión. Con ellos grabó también el disco editado en 1971 por el sello Nephenta, “Into Your Ears”, esta vez publicado bajo el nombre de Pete Dello & Friends. Se trata de una grabación entrañable, con sonido predominantemente acústico, arreglos (a cargo de Ray Cane) de cuerda y viento cálidos con acercamientos puntuales tanto al vodevil como a la psicodelia, armonías muy cuidadas y una voz frágil, con problemas en ese momento, que lejos de disminuir su capacidad para emocionar aporta a las canciones cercanía y humanidad, potenciadas por la producción, con percusiones muy suaves y la voz en primer plano, natural y sin efectos que distraigan. Una de las obras cumbre del pop de cámara. La primera edición contiene 12 canciones, varias de ellas publicadas o interpretadas en directo previamente en sus distintos proyectos, aunque en diferentes versiones. La portada la realizó Roger Dean (conocido por sus diseños para Yes, Asia o el logo del sello Virgin), basándose en la cuarta canción, “Harry The Earwig” cuyo inicio aparece escrito en la carátula (“Harry el tijereta / era un insecto muy extraño / Llevaba una espada / y cabalgaba sobre una oruga…”). La buena acogida por parte de la crítica animó a los componentes de Honeybus a volver a grabar con la formación y nombre originales, pero eso sí, como proyecto de estudio. Grabaron varios singles y un disco que no llegó a publicarse (“Recital”), dando por finalizado definitivamente el proyecto en 1973. En 1989, ya descatalogado el disco de Pete Dello y siendo muy buscado por coleccionistas, el sello See For Miles Records publicó una nueva edición “”Into Your Ears… Plus”, refiriéndose el plus a la adición de las dos canciones del single de 1969 bajo el nombre de Magic Valley, más dos inéditas de 1972, la maravillosa “Here Me Only” y la bella balada “Madame Chairman Of The Committee” que cierra este disco (aparecieron también incluídas en el completo recopilatorio de Honeybus “She Flies Like A Bird”, en 1982).
Convencido de que “I’m A Gambler” era una gran canción y siguiendo son su juego particular volvió a reeditarla en 1973 bajo el seudónimo de Red Harring y en 1975 como Magenta. En 1976 una nueva versión realizada por Dello del éxito “I Can’t Let Maggie Go” se utilizó para un anuncio de TV sobre una marca de pan. Finalmente decidió retirarse comercialmente de la música y dedicarse a la enseñanza.
En 2002 los responsables del festival Felipop invitaron a Pete Dello a participar en la edición de ese año, a quien se le unió su compañero Colin Hare (otro en la lista de ilustres a reivindicar). Tuvieron una gran acogida por parte del público, y fue el inició de una colaboración con los responsables del exquisito sello Hanky Panky Records que dio como resultado el lanzamiento en 2005 de una nueva edición del disco, con el título original pero con una presentación de lujo y diez temas como bonus tracks, entre ellos los singles editados bajo seudónimos, más tres canciones totalmente inéditas: “Texas Candy”, “Hold Up, Fold Up” y la maqueta original de la cara A del primer single de Honeybus, “Delighted To See You”. En 2006 sacaron para los amantes del vinilo una edición limitada en doble LP (aplausos y felicitaciones por el cariño y la calidad con que realizan sus ediciones).
Para finalizar, una declaración del propio Pete Dello que aporta unas pinceladas para comprender mejor su actitud ante la fama, con una última frase que me gusta especialmente: “Nunca pensé en ser famoso, no tengo madera de estrella. Tenía más preocupaciones que subirme al altar de la fama“.

I’m A Gambler”

Páginas que visité con mayor frecuencia para esta reseña (¿weblografía?):

-SonicWave
-Alohapoprock
-Honeybus home page
-En busca del vinilo perdido

Facebook Twitter
Publicado por jose / Archivado en:Revisiones
Hacer un comentario

2003-2014 Computer Age. Blog powered by Wordpress