Categoria Discos

The Everly Brothers - Roots

Publicado el Jueves 22 Mayo 2008

The Everly Brothers
Roots
(Warner Brothers 1968)

Este disco es de una época en que Don y Phil Everly habían sido arrojados del paraiso del éxito y llevaban unos años con importantes problemas personales y profesionales.
Habían comenzado en la música cuando tan sólo contaban con 6 y 8 años, en la década de los 40, cantando country con sus padres, Ike y Margaret Everly, por diferentes emisoras de radio. Vivieron el cambio que las emisoras sufrieron cuando les resultaba mucho más económico contratar a una persona que pinchara discos que pagar a varios músicos tocando en directo. En 1955, tras graduarse en la escuela superior, se trasladaron, ya como dúo, a Nashville, donde el apoyo de Chet Atkins resultó decisivo para conseguir contrato discográfico. Columbia Records les firmó el primero por seis meses. Tras algunos singles que no tuvieron la más mínima repercusión decidieron no renovárselo. Sería el sello Cadence Records, en 1957, quien se llevaría el gato al agua al ofrecerles grabar una composición del matrimonio Felice y Boudleaux Bryant, especializados en canciones para adolescentes. La canción era “Bye Bye Love”, que había sido rechazada hasta en 29 ocasiones por otros intérpretes (incluído Elvis Presley). Los Everly Brothers decidieron añadirle arreglos que tenían preparados para otro tema y grabarla, con Chet Atkins a la guitarra eléctrica. Se colocó rápidamente en los primeros puestos en las listas de pop, de country y de R&B. La voz más suave de Phil y la más profunda de Don, junto a las hechiceras armonías vocales, a la mezcla de country y rock tan personal, y a su imagen de “aptos para todos los públicos”, les confería un encanto que hizo sucumbir, sobre todo, a la gran mayoría de adolescentes de la época. Habían abierto la puerta a las armonías de voces en el rock&roll y ayudado a cambiar la visión y aceptación de este estilo, no olvidemos que en esa época el rock&roll era considerado como maldito, rebeldía y locura con mal gusto sin el menor atisbo de calidad, sólo apto para degenerados. Luego vendrían “Wake Up, Little Susie”, “All I Have To Do Is Dream”, “Bird Dog” o “Cathy’s Clown”, esta última escrita por ellos mismos. Las ventas y los éxitos no cesaron de crecer, y los millones eran las cifras más manejadas en ese periodo. En 1960 dejaron, con la inevitable disputa de derechos de autor, Cadence Records, para firmar, por un millón de dólares y 10 años de contrato, con Warner Brothers (otro hecho sin precedentes, más sabiendo que en esos años el éxito de la mayoría de artistas se medía por semanas o meses). En 1962 comenzó la crisis en su carrera, coincidiendo por un lado con su incorporación a la Marina, y por otro con un accidente durante una gira por el Reino Unido: Don sufrió un colapso, según informaron unos medios por una crisis nerviosa, según otros por una intoxicación de comida en mal estado, pero la realidad fue que se trataba de una sobredosis por su adicción a los estupefacientes. El caso es que Phil se vio obligado a continuar la gira en solitario, y a partir de ahí… ya nunca sería lo mismo. Alternarían periodos de separación con otros de reconciliación, con momentos de mayor o menor acierto. Tampoco debemos olvidar la aparición de los Beatles y demás grupos de la “Invasión Británica” que arrasaron con la mayoría de las viejas glorias en las listas de éxitos.
Este disco corresponde a uno de esos primeros periodos de crisis en que sentían que estaban haciendo buenos trabajos pero popularmente no se les reconocía. Intentaban ser parte de la escena sin conseguirlo. Probaron, sin muchas esperanzas, volver al country que habían mamado de sus padres. Para ello creyeron importante estar en el lugar donde el country-rock estaba viviendo una importante transformación, en Los Angeles. Allí pasaron horas tocando con Linda Ronstadt, con miembros de los Byrds o con los Flying Burrito Brothers. En julio de 1968 Andy Wickham, de la Warner Bros. les sugirió hacer un álbum conceptual, en el cual los temas country elegidos fueran mezclados con tomas seleccionadas de los shows que la familia Everly había realizado en los ‘50, es decir volver, como bien indica el título, a sus Raices. La Warner se tomó el proyecto como un reto personal, aportó ilusión y esfuerzo para lograr una obra de madurez y trascendencia, no escatimando medios. En este sentido el disco consigue todo lo que se habían propuesto, aunar con maestría evolución y tradición, unos arreglos exquisitos, y unas canciones maravillosas. Tuvo muy buena acogida de crítica, aunque no de ventas. La selección se hizo eligiendo temas de country clásicos y populares junto a composiciones de nuevos autores que estaban despuntando. Dentro de los temas de country puro eligieron dos de Merle Haggard (”Mama Tried” and “Sing Me Back Home”), uno de Jimmie Rodgers (”T For Texas”, al que aplican un efecto wahwah de guitarra eléctrica más que atractivo) y el tradicional “Shady Grove”. “Less of Me” es una canción de Glen Campbell interpretada al estilo de los Byrds en su época con Gram Parsons. Entre los nuevos valores contaron con la colaboración de Ron Elliott (de los Beau Brummels) en los arreglos, guitarras y composición de dos temas (”Ventura Boulevard” y “Turn Around”, ambos enriquecidos con discretos acompañamientos de cuerdas que potencian su encanto); “Illinois” era una canción de un todavía poco conocido Randy Newman, que ese año editaría su primer disco; “Living Too Close To The Ground” fue la aportación de su bajista inglés Terry Slater. Siguiendo la tónica de sus discos de los 60, las composiciones propias eran escasas; en esta ocasión sólo hay una, “I Wonder If I Care As Much”, no siendo totalmente inédita, pues había formado parte en 1957 del single “Bye Bye Love”, si bien le hicieron cambios de tiempo y arreglos que le confirieron nueva vida.
Este sería el último disco de estudio para la Warner, con quienes sólo al principio consiguieron llegar al nivel de popularidad alcanzado durante su estancia en Cadence Records (aunque eso no quiere decir que, como en este caso, no realizaran discos más que interesantes).
Duraderas separaciones, carreras en solitario, colaboraciones estelares, premios y reencuentros se han sucedido en los años posteriores (como anécdota famosa está la causante del mayor periodo de separación en 1973, cuando Phil rompió su guitarra en plena actuación y abandonó el escenario, terminando Don en solitario la última parte del concierto, y comentando: “Los Everly Brothers murieron hace diez años”). ingresaron en el Rock&Roll Hall of Fame en 1986.
A destacar también su enorme influencia en artistas posteriores a sus comienzos, como Simon & Garfunkel, The Beatles, The Beach Boys, The Mamas & The Papas o The Hollies, llegando por supuesto su influencia a nuestro país, siendo el Dúo Dinámico el más claro referente.
Opino que Rick Rubin todavía podría hacer milagros con ellos.

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The Magnetic Fields - Distortion

Publicado el Martes 8 Abril 2008

The Magnetic Fields
Distortion
(Nonesuch 2008)

A Stephen Merritt siempre le ha gustado jugar con los sonidos de diferentes épocas y estilos, aprovecharse descaradamente de lo que otros músicos han hecho y comentarlo sin el menor rubor, porque en el fondo sabe que todo el mundo lo hace aunque no lo diga (o no lo sepa), sabe que muy pocos son capaces de realizarlo con la maestría con que él lo hace y sabe que nadie inventa nada que no esté basado en lo que otros ya han hecho. No intenta engañar a nadie, con lo cual no se engaña a sí mismo, a partir de ahí el camino de fabricar obras sinceras y personales está allanado.
En esta ocasión ha vuelto a mezclar melodías de los 50 con coros o punteos surf de los 60, feedback y reberb de los 70 con ritmos, acoples o distorsiones de los 80, lo ha metido en la túrmix, le ha añadido un chorro de Phil Spector de alta graduación, una botella de Pop reserva especial, lo revolvió con teclas, guitarras, chelo, banjo y acordeón manejados por sus compañeros habituales (Sam Davol, Claudia Gonson, John Woo, y la colaboración de Daniel Handler al acordeón) hasta que la mezcla quedó a su gusto. Esta vez han querido presentarlo incluyendo el sonido de la batidora. Por supuesto que Merritt sabe que ya otros lo han hecho antes, no ha parado de repetir que Jesus & Mary Chain han sido la base de esta idea, cuando vas por la segunda o tercera canción y ves que el ruído de fondo es una constante en todas ellas es lo primero que te viene a la cabeza (por cierto y aunque los resultados no tengan mucho que ver, esto me ha recordado también a los primeros Penelope Trip cuando grabaron con una aspiradora funcionando como base musical). Pero hay diferencias claras entre ambos trabajos, este es un disco Magnetic Fields por los cuatro costados. Si en el Psychocandy de J&MC el cuerpo era el ruído y la melodía los adornos, en Distortion la melodía es el cuerpo y el ruido un complemento decorativo. En este sentido ha resultado ser mucho más rompedor el trabajo de J&MC. The Magnetics Fields tienen que conformarse con hacer canciones pop impecables y sublimes. La voz de Merritt sigue destacando y encandilando, personalmente me convence más que la de Shirley Simms, quien ya había cantado en el genial “69 Lovesongs”, poniendo la voz para este trabajo en la mitad de las canciones.
“Distortion” es el octavo disco con The Magnetic Fields, y el segundo para el sello Nonesuch Records. Todos los instrumentos han sido grabados con efectos de retroalimentación o feedback (colocando los amplificadores de cada instrumento lo suficientemente cerca hasta conseguir acoples), excepto la batería. Según palabras de S.Merritt para satisfacer a sus fans más rockeros. Empieza el álbum con dos temas surf en toda regla, un logrado instrumental y el “California Girls”, en el que aprovechan para aportar un toque de provocación declarando que odian a las chicas de California. Con bases muy sencillas de bajo y batería, como en la práctica totalidad del disco, nos cuentan en el lento “Old Fools” que los viejos también pueden bailar, cantar y enamorarse. En “Xavier Says” un diálogo de desprecio entre Zsa-Zsa y Xavier es el argumento. Canciones breves, de formato pop clásico, con melodías y punteos sin complicaciones pero maravillosamente encajados, altamente atractivos y adictivos, envueltas en capas y capas de sonido. En “Mr. Mistletoe” Stephen Merritt nos canta una triste canción de navidad con voz de crooner galáctico mecido por tímidos coros doo-wop de ángeles escondidos entre los arboles y la nieve. Con “Please Stop Dancing”, cantada a medias entre Stephen Merritt y Shirley Simms, comienza la serie de canciones más rock y al mismo tiempo más pegadizas y comerciales, junto a “Drive On, Driver”, que me recuerda a los Eurythmics, y a la maravillosa “Too Drunk To Dream”, convencida apología a la borrachera. En “Zombie Boy”, hacen vudú a la luz de la luna en Haití, mientras siguen soñando en noches solitarias en “I’ll Dream Alone”. Shirley Simms vuelve a convencer plenamente en la contagiosa “The Nun’s Litany” cuando canta que quiere ser un conejo de playboy, una modelo de artistas o una actriz porno (aunque para esto esperará a que su madre muera), así como en la que cierra el disco, hablándonos de la vida de las prostitutas, “Courtesans”.
Y es que The Magnetic Fields cantan al amor como nadie sabe hacerlo, desde puntos de vista originales, irónicos y llenos de doble sentido, buscando sorprender en todo momento. Como cualquier obra que no es perfecta (y esta, por mucho que me guste, no lo es), tiene sus defectos. En este caso yo los achacaría al abuso y repetición del motivo ó concepto con que han querido vestir el disco: la base ruido-acoples-distorsión, aunque original, se acaba convirtiendo en ligeramente monótono y previsible, saliendo a flote sin problemas gracias a las excelentes canciones que lo sostienen. Recomendado 100% a los amantes del POP y a los que la perfección se la suda.

Publicado por jose / Archivado en:Discos
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Carole King - Tapestry

Publicado el Martes 11 Marzo 2008

Carole Kinkg
Tapestry
Ode 1971

tapestry.jpgCuando La Calidad Es Comercial

“Tapestry” fue un álbum que obtuvo a principios de los 70 un tremendo éxito. Vendió millones de discos, estuvo quince semanas en el número 1, duró más de seis años en las listas y ganó 4 premios grammy. Además, impuso el punto de vista femenino en un universo masculino como era el de la música pop (y sigue siéndolo, aunque en menor medida). Las mujeres se pudieron identificar con unas canciones tan honestas como sencillas que estaban escritas y cantadas con el corazón. La temática era universal: nostalgia, amistad, esperanza, amor/desamor… Carole King hizo fácil lo difícil. Logró conectar con la gente a través de canciones sinceras y que transmitían lo que sentimos con respecto a las cosas que (más) nos importan. Y no sólo en el aspecto lírico radicaba la clave del “boom” que supuso en 1971 la públicación de “Tapestry”. Músicalmente era rico por la variedad que ofrecía (soul blanco, folk, pop, aromas jazzísticos…). Era cálido y sonaba directo, sin vanos artificios. Tenía una funcional producción de Lou Adler. La personal voz de Carole King se hacía con el mando. Te confiaba pensamientos íntimos. Y lo hacía sin tapujos. Sonaba a verdad. Era su verdad emocional.

Carole King (09-02-42, Brooklyn, New York) no era precisamente una “songwriter” novel cuando dio a luz a “Tapestry”, su segundo álbum en estudio. En los 60 había formado un tándem infalible con el por aquel entonces su marido Gerry Goffin. En el contexto del famoso Brill Building, este dúo compuso temazos del calibre de “Will You Love Me Tomorrow”, “The Locomotion”, “One Fine Day” o “Up On The Roof”. Desde los Beatles pasando por Aretha Franklin, un sinfín de artistas grabaron sus canciones.

Con el tiempo intentó montarse una carrera en solitario. Y al final salió adelante. Carole King, que curiosamente era la protagonista del “Oh! Carol” de Neil Sedaka, alcanzó el estatus de superestrella buceando en su interior, creando un disco confesional en el que demostraba que dominaba con maestría el arte de componer grandes canciones. Porque “Tapestry” carece de puntos débiles. Para empezar recupera tres gloriosas perlas de su propio pasado: “You’ve Got A Friend” (que fue un “hit” para James Taylor, presente en el disco y apoyo emocional de Carole), “Will You Love Me Tomorrow?” (The Shirelles la bordaban) y “(You Make Me Feel Like) A Natural Woman” (Aretha Franklin la convirtió en pieza clave de su seminal “Lady Soul”). Y lo cierto es que la lectura que hace la compositora neoyorquina de ese trío de partituras es conmovedora.

Incombustibles son también los “hits” de nuevo cuño: “I Feel The Earth Move” y “It’s Too Late”. Y el resto del disco tampoco tiene desperdicio (”So Far Away”, “Where You Lead”, “Beautiful”…). En definitiva, representaba la quintaesencia de esa clase de discos que escuchas del tirón porque merece la pena de arriba abajo. Han pasado muchos años y sigue siendo un álbum imprescindible. “Tapestry” dignifica el concepto de comercial. Este disco se vendió y continúa vendiéndose porque contiene canciones inmortales. Es obvio que en multitud de ocasiones la calidad no tiene nada que ver con la comercialidad. Este es un caso en el que ambos términos casan. La clave radica en una colección de grandes partituras con un mensaje sincero y sencillo.

Lista de 25 discos esenciales de artistas femeninas:

Billie Holiday: The Quintessential Billie Holiday Volume 3 (1936)
Ella Fitzgerald: Sings The George And Ira Gershwin Song Book (59)
Patsy Cline: Showcase (61)
Nina Simone: Wild Is The Wind (66)
Nico: Chelsea Girl (67)
Aretha Franklin: Lady Soul (68)
Françoise Hardy: Comment Te Dire Adieu (68)
Margo Guryan: Take A Picture (68)
Dusty Springfield: Dusty In Memphis (69)
Janis Joplin: Pearl (71)
Carole King: Tapestry (71)
Joni Mitchell: Court And Spark (74)
Patti Smith: Horses (75)
Emmylou Harris: Pieces Of The Sky (75)
Rickie Lee Jones: Pirates (81)
Mary Margaret O Hara: Miss America (88)
PJ Harvey: Rid Of Me (93)
Bjork: Debut (93)
Kristin Hersh: Hips And Makers (94)
Lucinda Williams: Car Wheels On A Gravel Road (98)
Aimee Mann: Bachelor Nº 2 (00)
Sandy Denny: No More Sad Refrains (00)
Laura Cantrell: Not The Tremblin’ Kind (00)
Neko Case: Blacklisted (02)
Cat Power: You Are Free (03)

Escucha: Carole King - Beautiful

Articulos relacionados:
-Review de “Tapestry” en El Trastero
-Otra revision en Hazme Gritar

Foros Computer Age:
-Carol King - Tapestry

Publicado por J.L.Ruiz / Archivado en:Discos
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