Categoria Discos

Bettie Serveert – Log 22

Publicado el lunes 19 noviembre 2018

Bettie Serveert
Log 22
Hidden Agenda 2003

Bettie Seervert siempre se han mantenido al margen de modas o tendencias, en su día, tras la publicación de su arrollador debut “Palomine” se les emparentó con toda la corriente Noise-rock norteamericana que triunfaba por aquel entonces: Buffalo Tom, Sebadoh, Guided by voices, pero ellos desde la distancia que marcaba su procedencia holandesa permanecieron siempre ajenos a las comparaciones.
Siguió una trayectoria siempre coherente, siempre brillante pero ya decididamente alejada de coordenadas comerciales, su discos solo los disfrutaban unos pocos fans que sabían de sus nuevas canciones prácticamente por el boca a boca.
En el 2003 vuelve Bettie Seervert con “log 22”un disco que no va a sorprender a nadie, pero que tampoco lo pretende, contamos de nuevo con las señas de identidad de la banda, la personalisima voz de Carol Van Djik y el virtuosismo a la guitarra de Peter Visser, empleados siempre al servicio de composiciones emotivas, entre el susurro y la tormenta, son esos los ingredientes que han usado en todos sus discos, los ingredientes con los que se sienten cómodos y con los que obtienen siempre magnificas canciones, en “Log 22” hay bastantes.
El sonido es ahora mas atemperado, mas calmado, con mas aristas y matices, quedaron atrás esos furiosos pasajes eléctricos del pasado y ahora, mas maduros, ofrecen un discurso que requiere calma para sonar sincero.
Son canciones que hablan, en un tono siempre cercano y comprensible, sobre sentirte distinto en un mundo que solo valora lo que tienes (Wide eyed fool), sobre personajes que se sienten perdidos (Captain of maybe), siempre al limite de la desesperación y la locura (Smack).
Bettie Serveert nunca llegaran a vender muchos discos, pero saben que la música siempre esta ahí para servir de refugio en los días lluviosos.

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Mason Profitt – Wanted!

Publicado el domingo 18 noviembre 2018

Mason Profitt
Wanted! Mason Profitt
Happy Tiger 1969

Wanted.jpgMason Profitt es el nombre de un grupo surgido a finales de los 60 en Chicago y formado por los hermanos John Michael y Terry Talbot. Muy influidos por el Country Rock de la época, con los Byrds a la cabeza, grabaron cinco discos entre 1968 y 1973, consiguiendo un notable éxito gracias especialmente a sus incendiarios directos que ofrecieron a lo largo y ancho de los Estados Unidos y que les dieron una merecida fama.
Este “Wanted” es el primer disco de la banda, publicado en un sello local, que aunque no les proporciono demasiada notoriedad les permitió empezar a girar por un circuito bastante amplio de locales de la costa este.
En estas primeras canciones, las influencias de los Byrds, Gram Parsons y Buffalo Springfield son mas que evidentes, aunque Mason Profitt demuestran ya aquí tener una personalidad propia, con un sonido áspero y dinámico, muy orientado hacia el Western Country de raíces, pero adornando sus composiciones con deliciosas melodías Pop.
El disco se abre con “Voice Of Change”, una magnifica canción con tintes políticos en su letra que muestra el potencial compositivo e interpretativo de los hermanos Talbot, con un sonido de guitarras potentes y unas bellisimas armonías vocales. El resto del álbum sigue por caminos similares, combinando sonoridades e instrumentos del Country clásico (banjos, violines) con ecos Folk Rock de una manera muy natural y efectiva. Destacan temas como “Sweet Lady Love”, “Walk On Down The Road”, “A Rectangle Picture” o la magnifica “Two Hangmen” que narra una extraña fabula Country sobre un verdugo que es condenado a la horca por no querer seguir ejecutando a reos. Este tema se convirtió en uno de sus primeros y escasos éxitos comerciales.
A destacar también los inteligentes y comprometidos textos que articulan las canciones, letras muy criticas con la sociedad de la época y que, al modo hippie, sugieren una forma distinta de hacer las cosas.
Este “Wanted”, aunque a la larga no consiguió ser recordado fue un disco de debut verdaderamente ambicioso que demostraba las cualidades de una banda ciertamente singular.
Tras publicar tres discos en una discográfica independiente, en 1972 la banda firmo un contrato con Warner, lo que les permitió realizar giras mas extensas acompañando a grupos como Grateful Dead, aunque la escasa repercusión comercial de su música terminó por deshacer la banda en 1973.
Mason Profitt es una de esas grandes bandas que por alguna razón no consigue el éxito y que se pierden en el olvido, un delicioso descubrimiento para el oyente del siglo XXI.

Escucha: Mason Profitt – Two Hangmen

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Enlaces:

– “Wanted” en The Lake Band
– Articulo en The Rising Storm
– Otra reseña de este disco en Gooder’n Bad Vinyl

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The Beach Boys – Pet Sounds

Publicado el viernes 16 noviembre 2018

The Beach Boys
Pet Sounds
Capitol 1966

Hablar de “Pet Sounds” es meternos de lleno en uno de los discos mas ambiciosos de la historia, en el mayor esfuerzo que ha realizado nunca ningún músico por alcanzar la absoluta perfección.
La leyenda nos cuenta que Brian Wilson quedó impresionado por el “Rubber Soul” de los Beatles, que descubrió con ese disco que él tenia que hacer algo mas grande, mejor, algo inmensamente hermoso, el disco que cambiase para siempre la vida de la gente.
Las sesiones de grabación fueron demenciales, Wilson era un tirano que manejaba cada elemento que entraba en el estudio, y no fueron pocos, para este disco se utilizaron todo tipo de instrumentos y toda la tecnología posible por entonces, se grabaron orquestas enteras, instrumentos Arabes, theremines, timbres de bicicleta, campanas, miles de coros, botes y botellas de Coca-cola, ladridos de perro.
El concepto que tenia Brian Wilson era el de crear un disco total, donde todo encajase perfectamente como parte de un todo indivisible, donde todo se fusionase abarcando todos los estilos.
Todo esto generó muchas tensiones entre los hermanos Wilson, y entre los Beach Boys y su compañía que veían el proyecto como otra excentricidad del ya de por si problemático músico.
“Pet Sounds” debe ser considerado mas una obra de Brian Wilson en solitario que un disco de los Beach Boys, Wilson manejo a su antojo todos los elementos de la grabacion, añadiendo miles de detalles y de matices en cada toma, en cada sesión, hasta obtener un resultado que colmase sus amplísimas expectativas, el resto de la banda se limitó a cantar y a añadir coros a última hora.
Todo este gran castillo de naipes hubiese caído rápidamente si detrás de todo no hubiese habido grandes canciones, pero es que en “Pet Sounds” las había, muchas y muy buenas.
El disco sigue una vaga línea argumental que une todas las canciones, se trata de abordar una relación amorosa analizando todos los momentos que se dan a lo largo del tiempo, de la celebración inicial: “Wouldn’t it be nice”, a la amarga despedida: “Caroline No”, este hilo argumental sirve de excusa para incluir algunas de las canciones de amor mas bellas de la historia: “I Know there’s an answer”, “God only Knows”, “Here Today”.
El disco Pop perfecto, una autentica joya que 30 años después de su publicación sigue sonando exactamente igual de bien.
Dice también la leyenda que Wilson enloqueció definitivamente al escuchar el Sgt. Pepper de los Beatles, para mi los de Liverpool no fueron nunca capaces de igualar esas cotas de inspiración.

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The Sleeping Years – We’re Becoming Islands…

Publicado el jueves 15 noviembre 2018

The Sleeping Years
We’re Becoming Islands One by One
Talitres, Rocketgirl 2008

the-sleeping-yearsA estas alturas de la película el calificativo que acude con más facilidad a mi mente cuando escucho a Dale Grundle es el de la honestidad. Si a ello le sumamos unas dotes y sensibilidad especiales para cantar y componer, el goce de los sentidos está asegurado.
Si en su día he tenido especial debilidad por los Catchers, una isla peculiar dentro del entramado indie, con The Sleeping Years mi fascinación es todavía mayor al ver que la evolución y madurez de Dale han sido fruto de una auténtica búsqueda personal, con un admirable control de todo lo que rodea a la producción, actuaciones y edición discográfica, tanto de las grabaciones o el diseño, como del exquisito trato cercano ante cualquier comentario o petición.
The Sleeping Years es el actual proyecto del ex-Catchers Dale Grundle. Antes de este disco editó en 2007 tres EPs, básicamente acústicos, en edición limitada (los dos primeros agotados) con cuidadísimas portadas hechas a mano (diseñadas por pika pika), numerados y firmados por el propio Dale. Todas las composiciones eran suyas, encargándose él mismo de toda la instrumentación y grabación.
En este primer álbum, “We’re becoming islands one by one”, de nuevo es el autor de todos los temas y el encargado de interpretar la mayoría de instrumentos (voces, guitarras, bajo, piano, teclados, e-bow, percusiones), contando con la colaboración de Michelle So (violonchelo, piano, percusiones), Tom Page (batería percusiones) y Ben Eshmade (trompa en “Human Blues”). Fue grabado en Londres a finales de 2007, producido por el propio Dale Grundle y editado en 2008 por el sello Talitres Records en Francia y por el sello Rocketgirl en UK e Irlanda. Si bien ya se puede comprar sin problemas el disco por internet , está prevista su publicación oficial en España y Portugal para marzo de este año, mes en el que ya están anunciadas dos actuaciones suyas (el 19 en la sala Apolo de Barcelona y el 20 en la sala El Sol de Madrid, acompañado exclusivamente de un pianista, si los planes no cambian).
De las 10 canciones del disco, 6 de ellas ya habían aparecido en los EPs, si bien han sido regrabadas para este álbum con interesantes aportaciones de los nuevos componentes. Algunas apenas han sufrido variaciones, otras han tomado más cuerpo de banda con el añadido de batería sobre todo, resultando el chelo uno de los mejor integrados en el reservado y personal mundo sonoro de Dale. En general suenan más limpias y cristalinas (tal vez sean manías mías por las preferencias de lo simple y casero, pero me resultan más personales y profundas algunas versiones de los Eps), aunque no pierden en ningún momento ese halo de intimidad, delicadeza, soledad y magia características de las canciones de Dale. Me cuesta decidirme por alguna en concreto porque todas me parecen especiales, pero si tuviera que elegir alguna me quedaría con “Macosquin Coleraine” (homenaje al lugar donde nació: Coleraine, Irlanda del norte,), “The Lockkeepers Cottage”, “Dressed For Rain” y “Islands”.
Melancolía y belleza, pérdida y búsqueda. Sensibilidad y honestidad a raudales.

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Bandini – The Sunny Album

Publicado el sábado 10 noviembre 2018

Bandini
The Sunny Album
Junk Records 2007

The Sunny AlbumDecálogo de un gran debut

1. ¿Quién se ha puesto la máscara de Bandini? Un cuarteto de rock de guitarras de Madrid capaz de abarcar el realismo sucio y el intimismo descarnado. Bandini ponen la banda sonora perfecta para aquellos que en plena soledad son devorados por sus fantasmas interiores.

2. La portada de “The Sunny Album” (Junk Records, 2007) está diseñada por Pepe Hernández (Grupo Salvaje). No sé si es bonita o fea. Es inquietante. Esta niña rubia mira hacia adentro. Introspección. Algo que define a Bandini. El libreto acaba con una foto de la niña en cuestión sonriendo. Como el disco. O casi.

3. Doble álbum. Triple salto mortal artístico para debutar. Hace falta mucho coraje para presentarse ante el mundo con semejante discurso torrencial. Uno piensa en grandes discos dobles y le vienen a la mente “The White Album” de los Beatles, “Exile on Main Street” de los Rolling Stones, el “Blonde on Blonde” de Bob Dylan, “Quadrophenia” de los Who, “The River” de Bruce Springsteen, “London Calling” de los Clash, “Being There” de Wilco, los dos primeros discos de Tindersticks, el segundo de Red House Painters… Ahí es nada. El caso es que es harto complicado mantener un nivel cualitativo sin altibajos en un doble cd. Bandini salen airosos. No han hecho una genialidad del calibre del Álbum Blanco de los “Fab Four”, pero en su ópera prima no se observan grietas. Eso obedece a que esta banda madrileña ha tenido tiempo de sobra para cuidar cada uno de los detalles, para cincelar cada arreglo con el mimo de un escultor con ansia de trascender al primer intento.

4. ¿Qué define musicalmente a Bandini? La emoción. Las canciones escritas por Ricardo Ruiz están escritas con el corazón y las entrañas (como destacó Bukowski de la escritura de John Fante, creador de ese mito literario que es Arturo Bandini). Dentro de ese rock de alto voltaje emocional caben todo tipo de géneros y matices. A este grupo madrileño le gusta escarbar en el folk rock de clara ascendencia americana. Pero también encuentran sitio para explorar terrenos oscuros (rock al ralentí, meláncolico pop de cámara) o directamente negros (blues, soul e incluso gospel).

5. Cada cd contiene dos canciones-río. Esas cuatro composiciones que van más allá de los 7 minutos son el eje de “The Sunny Album”. En el primer disco se encuentran “Shooting Stars” y “Depression”. Es decir, la asunción de que uno carece de deseos que pedir a esas estrellas fugaces y la caída en la depresión cuando todo tu mundo se desmorona. Esa tensión es neutralizada en el segundo cd. “Autumn Song” y “Wait Until Spring” proclaman que aún queda el reducto de la esperanza. El gélido frío de Noruega (donde vivió Ricardo Ruiz durante un tiempo) no es eterno. La vida puede conducirte por caminos de infortunio o frustración, pero siempre habrá un resquicio por donde se cuele la luz. Sólo hay que esperar a que llegue el cálido aliento de la primavera. Esa excepción a la regla que es la felicidad aparece y justifica con sus chispazos la banalidad, la derrota sin paliativos, el doloroso aislamiento. Por otro lado, cabe reseñar que tres de las cuatro canciones están ornamentadas con arreglos de cuerda y todas ellas van creciendo hasta alcanzar al final de la composición un clímax catártico.

6. La temática del álbum abarca desde la frustración (“Did You Ever Have A Dream Like Mine?”), pasando por el desamor (“Together”), el sexo sin amor (“How Is Your Mind”) la desazón del “outsider” (“Something Goes Wrong”), la ambivalencia del que se odia a sí mismo, pero que a la vez proclama con orgullo que es feliz de ser como es (“Happy To Be Me”), la nostalgia que empaña esas ventanas que llamamos ojos (“Missing”, “The Sheet That Dreams Are Made Of”), la angustia del “loser” (“All The Pain”), la esperanza vestida de remordimiento (“One Day”) y la duda del que vive en la oscuridad y espera que luz alumbre la noche oscura del alma (“Shine”). El recorrido está claro. Uno sobrevive a duras penas. Busca el amor. Se refugia en el sexo. Agoniza en la soledad. Mira hacia a su alrededor y la sociedad le oprime. Está alienado. Escribe para vaciarse, para huir, para buscar un sentido. Y Bandini acaba encontrando la redención en el poder curativo de la música.

7. John Fante es la referencia literaria más obvia, pero hay otros guiños a lo largo de “The Sunny Album”. Si uno escarba, encuentra citas a Paul Auster, Emily Bronte, Nietzsche y Kant. También un homenaje explícito al seminal western “The Searchers” (John Ford) en “Missing”.

8. La expresividad de la voz de Ricardo Ruiz es vital. Pero también son los arreglos de un grupo fundamentalmente de guitarras. El teclado no sólo sirve de colchón, sino que conduce algunos pasajes hacia la visión de bellos paisajes. Y la base rítmica sostiene con majestuosidad todo el andamiaje. Sólo hay que esperar que en posteriores entregas Bandini amplíen horizontes a la hora de estructurar las canciones.

9. Más allá de sesudos análisis, lo que queda es la verdad de un puñado de canciones nacidas para perdurar. Bandini exigen del oyente un esfuerzo. Sus canciones no entran a la primera. Aunque bien es cierto que cuentan con algo parecido a un “hit” (ese himno pop que es “Happy To Be Me”, su canción con más potencial comercial). Cuentan con el aval de algún que otro tema correoso (“All The Pain”) y, por encima de todo, saben dar en la diana cuando explotan su vena lírica (sirvan de ejemplo “The Sheet That Dreams Are Made Of”, “Autumn Song”, “One Day” o “Together”).

10. Y llegamos al espinoso asunto de las influencias. Antes que nada se antoja difícil ubicarles en algún lado en la escena nacional. Sus referentes son otros. Sacian su sed en el abrevadero en el que se refrescaron otros alquimistas de la talla de Nick Drake, John Lennon, Elliott Smith, Leonard Cohen, Neil Young, Lou Reed, Mark Eitzel, Mark Kozelek, Stuart Staples, Jeff Tweedy o Nick Cave. Pero que quede claro, Bandini no es un grupo revisionista. Se inspiran como los citados en momentos de crisis y tienen el valor de hacer un “striptease” emocional desarmante. Cuentan su derrota con la valentía del que lo ha perdido todo, pero aún sigue luchando.

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Publicado por J.L.Ruiz / Archivado en:Discos
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