Categoria Cine

Promesas Del Este

Publicado el Martes 8 agosto 2017

Promesas del Este
Eastern Promises (2007)

Director: David Cronenberg
Interpretes: Vigo Mortensen, Naomi Watts, Armin Mueller-Stahl

eastern_promises.jpgDavid Cronenberg se hizo popular gracias a películas de culto un tanto “cafres” tales como “Rabid” (1977), “The Brood” (1979) “Scanners” (1981) (por otra parte gran película), “Videodrome” o sobre todo “The Fly” (1986) en las que su particular sello se hacia patente en exageradas escenas gore cargadas de violencia y a menudo aderezadas con litros de sangre y truculentas mutilaciones de todo tipo de miembros.
Con el tiempo su obra ha ido madurando y poco a poco ha ido perdiendo esa etiqueta de director transgresor y rebelde ganada a pulso para forjarse una solida reputación de director serio y competente (Oscarizable, para entendernos) sobre todo a partir de “Spider” (2002) y la mas reciente “A Story Of Violence” (2006).

“Promesas del Este” sigue y profundiza en esta evolución mostrándonos una historia distinta y oculta de la forma mas dramática y emocionante posible.
El argumento de la cinta gira en torno a la Mafia rusa asentada en el Londres moderno, una organización brutal basada en estrictos códigos de honor y con arcaicas costumbres heredadas de la Rusia de los Zares. Una de estas costumbres es utilizar a niñas de la Europa del este como prostitutas al servicio de los Jefes del clan y aquí, a raíz de un diario de una de las chicas asesinadas que se pierde en un hospital, es donde se conecta este mundo con el Londres “normal”, encarnado en Naomi Watts, ajena a todo ese mundo oscuro que habita en la misma manzana y que tras leer los horrores descritos en las páginas de ese diario, tratará por todos los medios de encontrar a los que causaron esa muerte.
La cinta presenta un espectacular duelo interpretativo entre Watts y Vigo Mortensen, que encarna a un conductor de la “Familia” en su propia lucha personal por escalar posiciones dentro del clan.

“Promesas del este” Destaca sobre todo por la enorme tensión que sabe transmitir durante todo el metraje (en especial, los tremendos diálogos) y por la naturalidad con la que presenta ese horror completamente oculto, en chocante contradicción con la inocencia de las chicas venidas con esas falsas “Promesas del este”.
Cronenberg entrega aquí un trabajo de verdadero gran cineasta en una cinta que para mi es de largo lo mejor del pasado 2007 y que puede equiparse, por intensidad y por ritmo a los grandes clásicos del genero, y es que aquí hay detalles y secuencias de esas que dejan huella y quedan para siempre grabadas en la retina y en el recuerdo.

Una excelente película convertida ya en todo un clásico imprescindible.

Facebook Twitter
Publicado por Luis / Archivado en:Cine
1 Comentario

District 9

Publicado el Viernes 4 agosto 2017

District 9 (2009)

Director: Neill Blomkamp

Intérpretes: Sharlto Copley, Jason Cope, Nathalie Boltt, John Sumner, David James, Mandla Gaduka

district9

Hace algún tiempo, en Computer Age dedicábamos un artículo a Grita libertad. Pues bien: si en Padre de familia pudimos ver la serie Cosmos de Carl Sagan en una versión orientada a paletos, podría decirse que District 9 es la versión para canis del potente alegato antirracista de Richard Attenborough, salvando las distancias (siderales en cualquier aspecto) existentes entre ambas películas.

¿Quiere esto decir que District 9 es una película mala? Pues no necesariamente, pero hay que tener muy en cuenta el “target” al que va dirigido potencialmente este producto. Si tiene usted el coeficiente intelectual de una ameba prehistórica fosilizada, o bien si considera que Los Morancos y Haze son sus referentes culturales indiscutibles, entonces está de enhorabuena. El público algo más exigente ha de tener la precaución de aparcar el cerebro en alguna parte (aunque sea en segunda fila) antes de disponerse a ver la película, y procurar no hacerse demasiadas preguntas si no quiere empezar a encontrarse con incongruencias y otros aspectos del argumento sostenidos con pinzas. Si seguimos estas instrucciones District 9 se deja ver y resulta entretenida, cumpliendo su función primordial de sacar de la realidad durante un rato a los estudiantes de la LOGSE y demás potenciales aspirantes a reponedores del Carrefour, que tampoco es cuestión de que a esta gente le reviente la cabeza pensando y por ello le lluevan las demandas a la productora por homicidio involuntario, oigan.

Personalmente, la sensación que me quedó tras haber visto la cinta fue la de una gran idea que los guionistas decidieron arrojar por la taza del water, para que acto seguido el director terminase mandándola a tomar por culo tirando de la cadena. Incluso una película tan poco intelectual como Alien Nation, un claro espejo en el que District 9 se mira sin pudor de vez en cuando, profundizaba más que la que nos ocupa en las relaciones de los humanos con una raza de inmigrantes extraterrestres, y clarificaba mucho más (y de forma mucho más lógica) los motivos por los cuales la gente miraba a aquellos “Recién Llegados” con desprecio. En el caso de District 9, los dos primeros tercios de metraje parecen justificarse solamente como débil hilo conductor que ha de llevarnos a lo que realmente importa: la ensalada de hostias y gore de la última media hora; una secuencia directamente pergeñada con el ánimo de que el Richal de turno comience definitivamente a babear de gusto mientras le pone la mano en las tetas a su Choni habitual.

Es una verdadera pena que, teniendo entre manos una idea potencialmente tan buena, los creadores de la cinta no se hayan atrevido no ya a plantearse una huída hacia delante (algo inconcebible en el cine comercial actual), si no al menos a dar un pasito en esa dirección. Se han limitado a tomar el camino fácil para contentar al público que suele acudir hoy día a una sala de cine, el cual curiosamente opta en su mayoría por descargarse las pelis de Internet. Decir que el cine ya no es lo que era es una perogrullada, pero es que son los dueños del negocio los que, con cosas como esta, se están llevando ni más ni menos que lo que se merecen.

Facebook Twitter
Publicado por Leo / Archivado en:Cine
Hacer un comentario

En el nombre del padre

Publicado el Lunes 24 julio 2017

In the name of the father (1993)
Director: Jim Sheridan
Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Pete Postlethwaite, Emma Thompson, Marie Jones, Don Baker

En asuntos de cine soy un poco como el nunca suficientemente adorado Carlos Pumares: si una peli me gusta soy perfectamente capaz de verla varias veces en un lapso relativamente corto de tiempo, mientras “aparco” durante meses otras cintas con cuyo visionado me apetece menos enfrentarme, sea por el motivo que sea. Es cuestión de apetencias, como digo.

Este es el caso de, por ejemplo, En el nombre del padre. Quien más o quien menos es seguro que la ha visto un par de veces, aunque sea por lo mucho que se ha emitido por TV. Sin embargo eso no quita para que siga siendo una cinta muy recomendable.

Parece que fue hace una eternidad, pero no hay que retroceder mucho para encontrar a Irlanda del Norte (y por ende a la propia Inglaterra) sumida en el caos por las luchas entre los británicos y los terroristas del IRA. En los años 70 la situación allí era prácticamente de guerra abierta, y para atajarla el gobierno de entonces tomó una determinación tristemente familiar en estos casos: restringir las libertades civiles. La decisión, lejos de mejorar las cosas, condujo a uno de los sucesos más ignominiosos en la historia reciente del Reino Unido, cuando a unos pobres desgraciados se les acusó de colocar una serie de potentes bombas en varios pubs de Guildford (ciudad cercana a Londres) frecuentados por militares. Condenados de antemano por una sociedad alienada y sedienta de venganza, sentenciados a cumplir severísimas penas, los conocidos como “los Cuatro de Guildford” y “los Siete Maguire” languidecieron en la cárcel durante quince años hasta que al fin se pudo demostrar que no habían cometido delito alguno. Uno de los principales encausados, Gerry Conlon, escribió un libro contando su triste desventura, el cual sirvió al director Jim Sheridan como base para una película cuyo enorme éxito de crítica y de taquilla puso “de moda” en Hollywood el espinoso asunto de Irlanda del Norte, propiciando una buena serie de filmes relacionados con el tema Como suele ocurrir con los “biopics”, muchas veces resulta curioso comparar realidad y ficción cinematográfica, pues casi siempre ambas tienen muy poco que ver, y muchas veces se tergiversa todo lo que haga falta para darle “consistencia argumental” al guión.

En el caso que nos ocupa, por ejemplo, el “leiv motiv” que justifica la película (la relación entre padre e hijo durante su encarcelamiento) jamás existió: siguiendo las rígidas normas de entonces, a los encausados en el “Caso Guildford” se les juzgó por separado y tras ser condenados se les dispersó a lo largo y ancho de la Gran Bretaña, de forma semejante a como se hace en España con los presos de ETA. Así pues, en la realidad Gerry Conlon y su padre, Giuseppe, jamás compartieron celda tal como se ve en la película; ni siquiera cárcel, y su relación fue prácticamente inexistente. Tampoco el personaje de la letrada Gareth Peirce se ajusta completamente a la realidad, pues para empezar no llegó a conocer a Giuseppe Colon, porque el pobre hombre ya había fallecido cuando ella se hizo cargo del caso. Todo esto (y alguna cosa más que me dejo en el tintero por no alargarme en exceso) no fue obstáculo para que En el nombre del padre fuese un gran éxito y le gustase a casi todo el mundo: a la mayoría de los presos y a sus familias la película les sentó como una patada en la entrepierna con una bota de hierro, al dejar prácticamente al margen su sufrimiento mientras los dos Conlon se erigían en protagonistas absolutos, elevados ambos a la categoría de mártires. Y más habiendo sido Gerry, por añadidura, culpable en buena medida de que todos los demás diesen con sus huesos en la cárcel al confesar su implicación en el crimen, aunque en su descargo hay que decir que, en coincidencia con la película, dicha confesión se produjo tras ser torturado cruelmente por la policía durante días.

Dejando a un lado todas estas “curiosidades”, hay que reconocer que En el nombre del padre es una gran película. Se demuestra cuando el director (y también guionista en este caso) consigue hacer creíble algo a priori tan inverosímil como que a un padre y a su hijo se les permita compartir celda casi como si tal cosa, encima siendo ambos supuestos militantes del IRA juzgados por delitos de sangre. En esto los actores tienen también su parte de responsabilidad, pues todos ellos lo hacen francamente bien, aunque en particular yo me quedo con Pete Postlethwaite, cuya actuación es sencillamente para enmarcar y eclipsa a la de Daniel Day Lewis cuando ambos comparten escena, pese a que la “química” establecida entre ellos funciona a las mil maravillas. Si a eso le unimos una banda sonora muy cuidada y multitud de pequeños detalles más, no cabe duda de que estamos ante una de las mejores cintas de los años 90. Además no puede decirse que haya perdido vigencia ni mucho menos, a pesar de contarnos unos hechos acaecidos hace décadas: ahora que muchos gobiernos están aprovechando la llamada “guerra contra el terrorismo global” como excusa para coartar las libertades y sojuzgar cualquier pensamiento disidente, el mensaje de fondo de este filme (la denuncia sobre el uso del miedo por las castas dirigentes como “cortina de humo” para ocultar males mayores y justificar, para provecho propio, comportamientos de otra forma censurables) resulta estar en plena vigencia. En este sentido, En el nombre del padre es todo un aviso a navegantes. No sobre lo que pasó y podría volver a pasar, si no sobre lo que ya está pasando.

Facebook Twitter
Publicado por Leo / Archivado en:Cine
Hacer un comentario

La Ultima Noche

Publicado el Lunes 17 julio 2017

La Ultima Noche
The 25th Hour (2002)

Director: Spike Lee
Interpretes: Edward Norton, Phillip Seymour Hoffman, Barry Pepper, Rosario Dawson, Anna Paquin

25th Hour es la historia de un narcotraficante (Edward Norton) condenado a 7 años de cárcel que afronta su última noche en libertad antes de entrar en prisión. En esa noche se rodea de sus amigos y de sus personas queridas al tiempo que afronta una severa reflexión sobre lo que ha sido su propia vida y sobre el futuro incierto que le espera al despuntar el día.
Al ser esta una película de Spike Lee podríamos imaginar al protagonista como un marginal hombre de color de Harlem predestinado a ir a la cárcel, nada mas lejos de la realidad, Monty Brogan (Norton) es un Neoyorquino de origen irlandés, educado, brillante, atractivo, de clase media, que no sabe muy bien como se metió en el mundo de la droga, pero que ha esperado demasiado para intentar salir.
Brogan convoca a sus dos amigos de la infancia, un Broker de Wall Street, Francis Slaugherty (Barry Pepper) y un profesor de Universidad, Jakob Elinsky (Phillip Seymour Hoffman), en su última noche, las historias de estos dos amigos aparecen también esbozadas y vemos también en ellas la fragilidad que separa el buen camino del malo, entendido como buen camino aquel que te permite seguir una vida burguesa respetable en el Nueva York de hoy en día, Jakob flirtea con una alumna suya de 17 años (Anna Paquin) y aparece claramente la consciencia de que si cae en esa relación su vida se habrá acabado, como ha acabado ya la vida de Monty.
Porque es evidente que la vida tal como se entiende en Manhattan se acaba en el momento que atraviesas la puerta de la cárcel, no hay segunda oportunidad.
Monty es plenamente consciente de ello y en su desesperación arremete contra el mundo, contra Nueva York, convertida de repente en su enemigo.
Spike Lee nos brinda en esta película una acertada reflexión sobre la marginalidad, situándola mas allá de razas o procedencias. Situándola como la consecuencia del azar, de malas decisiones.
Nueva York aparece como una ciudad herida, ya en los créditos vemos imágenes del skyline nocturno mutilado tras los atentados del 11-S, con dos focos iluminando el espacio de las torres caídas.
También es impactante el dialogo de los dos amigos, Jakob y Francis en el apartamento de este ultimo, en Manhattan, frente al solar de las torres gemelas.
Los diálogos son verdaderamente brillantes, destaca la interpretación de un siempre creíble Edward Norton y de un infalible Phillip Seymour Hoffman que se ha convertido ya en uno de los mejores secundarios del cine norteamericano.
La última noche es una película inteligente, amarga y sincera, Spike Lee demuestra una vez mas seguir en el buen camino.

Facebook Twitter
Publicado por Luis / Archivado en:Cine
Hacer un comentario

Crash

Publicado el Sábado 15 julio 2017

Crash (1996)

Director: David Cronenberg

Intérpretes: James Spader, Holly Hunter, Elias Koteas, Deborah Kara Unger, Rosanna Arquette

crashSi tuviera que definir con un adjetivo a David Cronenberg, tal vez el más adecuado sería “calenturiento”. Repasando la filmografía de este realizador canadiense curtido en sus inicios en el cine fantástico, pocos podrían acusarle de ser un remilgado, y tal vez sea Crash su película menos remilgada, que ya es decir.

Basada en una novela de J. G. Ballard, autor de El Imperio del Sol, Crash es un filme que hoy por hoy permanece relativamente cubierto por un manto de discreto anonimato dentro de la trayectoria de Cronenberg, en parte por culpa de esa insulsez de título homónimo que alcanzó notoriedad gracias a los Oscar – Saldos de 2006. Pero no cabe duda de que parte de culpa la tiene también lo atrevidísimo y poco convencional de la película, al menos para los estándares habituales. Si cuando Ballard presentó la novela a los editores alguno de ellos le espetó que necesitaba urgentemente ayuda psiquiátrica, cabe preguntarse lo que dirá más de uno al ver la cinta por vez primera, porque Crash puede resultar muy difícil de digerir por el espectador de cine medio; ese que acude a una sala preferentemente “para divertirse” en compañía de su pareja o los amigos. Sin duda se trata de un filme complicado de clasificar, pues no se trata exactamente de un drama ni de un thriller de acción, por ejemplo, y desde luego tampoco es una comedia. Estamos ante una película que no deja indiferente a nadie: o la amas o la odias, aunque yo personalmente opto por juzgarla desde un prudente término medio. Porque no está mal hecha y se deja ver, tal vez con la excepción de un último tercio en el que a Cronenberg se le pira la pinza cosa mala (que ya es decir viniendo de él), y siempre teniendo en cuenta que por sus características y su ambiente turbador y opresivo, que “atosiga” al espectador desde el inicio, puede llegar a incomodar a más de uno.

Lo más llamativo es ver a rostros más o menos conocidos dentro del Hollywood comercial de los 90 metidos en esta historia, que gira en torno a un grupo de personas que se ponen cachondas viendo (y sufriendo) accidentes de tráfico; una historia de gente muy extrema envuelta en situaciones aún más extremas, con escenas de sexo en el límite de lo explícito nada comunes incluso en películas de esta índole. Lo dicho: casi un filme de culto, si no lo es ya.

Facebook Twitter
Publicado por Leo / Archivado en:Cine
4 Comentarios

2003-2014 Computer Age. Blog powered by Wordpress