Canciones Perfectas (V): Jukebox Music

Domingo 24 julio 2016

jukebox.jpgLa verdad es que la frase “canciones perfectas” parece creada para definir la música de los Kinks, no hay otro grupo en el mundo con tal densidad de “temazos” por metro cuadrado, y os reto a que desmintáis esta afirmación.
¿Y por que “Jukebox Music” y no otra canción? Bueno, aquí la cosa va mas por barrios. Si bien es cierto que en los sesenta Ray Davies y Cia alcanzaron por derecho propio la categoría de mitos fue en los setenta, para mi gusto, donde los engranajes de la maquina funcionaban a pleno rendimiento, hasta el punto que alguna de las canciones incluidas en alguno de los “Preservation Acts“, “Sleepwalker“, “Misfits” o “Schoolboys In Disgrace” sencillamente asustan.

Jukebox Music” es el quinto corte de “Sleepwalker” (1977), un disco que fue especial por muchos motivos. Fue el primer disco de The Kinks para Arista y el primero en grabarse en sus propios estudios, los míticos estudios Konk. Con este disco Ray Davies pareció dejar atrás los albumes conceptuales (para alivio de su hermano Dave) y todo el disco respira un refrescante aroma de Rock sin complicaciones. Pero con los Kinks nada es tan sencillo como parece porque los textos de este álbum contienen una buena dosis de ironía y mala lecha servida por el inigualable talento compositivo de Mr. Davies y de fondo sigue habiendo un hilo conceptual entre las canciones difícil de adivinar a simple vista: el sonambulismo y por ende, la vida nocturna.
Centrándonos ya en “Jukebox Music“, el tema habla del efecto de la música en las personas, concretamente en el efecto sobre una chica que se sienta noche tras noche en un oscuro bar a escuchar canciones tristes en la máquina de música y que cree en todo lo que escucha, que deja que la música dirija sus sentimientos y que prefiere estar sola con sus canciones a relacionarse con nadie. Entre lineas Ray Davies vuelve (Ya lo hizo en “A Rock and Roll Fantasy“) al tema de la gran mentira del Rock, de la gran mentira que supone creer que unas canciones pueden salvar tu vida, de la gran mentira en definitiva de su propia vida.
La canción comienza con unos simples bongos, a los que se une enseguida una batería recia y precisa. Entra un riff de guitarra, entra otra acústica por debajo, otra guitarra eléctrica por encima, el bajo, la voz. Todo medido al milímetro, con una precisión apabullante. En la parte de estrofas solo está la voz y un Rhodes hasta el nuevo estribillo en el que vuelve a entrar Dave con sus memorables riffs y el resto de la banda, finalizando de forma memorable con otra salvaje Jam de Dave.

Muchas veces se ha subestimado la capacidad interpretativa de Ray Davies, y quizas no sea el momento de entrar aquí en polémicas estériles, lo cierto es que en esta canción canta de forma sublime, controlando en todo momento el tempo de una canción que tiene momentos verdaderamente frenéticos, un verdadero “Tour De Force” para una banda al limite que no toca una sola nota fuera de tono. Dave Davies aquí vuelve a estar en su salsa, una canción rockera que le viene como anillo al dedo y entrega una colección de riffs y solos totalmente demoledores. El mas joven de los hermanos Davies fue un guitarrista que fue de menos a mas, pero en esta época alcanzo un nivel de excelencia considerable.
Puede sonar a tópico, pero ya no se hacen canciones así.

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Publicado por Luis / Archivado en:Canciones

Comentarios

  1. Publicado por José Luis @ 04 Mar 2008 1:56  

    Soy un acérrimo y fundamentalista fan de los Kinks y me alegra que Luis haya puesto en el apartado de canciones perfectas la gran “Jukebox Music”. Me resulta patético comprobar cuan infravalorados están los Kinks. Sólo hay que echar un vistazo a, por ejemplo, esa biblia de Internet para los fans de la música que es allmusic.com y comprobar cómo se valoran los discos de los 70 de la banda de los hermanos Davies. “Sleepwalker” es otro gran disco dentro de una ejemplar carrera con muy pocos fallos. Bien es cierto que lo mejor de los Kinks está comprendido en el periodo que va de “Face To Face” a “Lola”, pero en los 70 estos chavales del norte de Londres se sacaron de la manga genialidades del calibre de “Muswell Hillbillies” o “Misfits” y eso por no hablar de canciones sueltas. Porque es que en cada disco hay joyas por las que matarían el batallón de mediocres que se han llevado los parabienes comerciales y de crítica que se merecieron los Kinks: “Celluloid Heroes”, “Sitting In My Hotel”, “God’s Children”, “Sweet Lady Genevieve”, “A Face In The Crowd”, “Rock’n’Roll Fantasy”, “20th Century Man” o “I’m In Disgrace” podrían estar en el apartado que ocupa “Jukebox Music”. Y eso en los 70 porque en los 80 siguieron haciendo temazos del calibre de “Come Dancing”, “Better Things”, “Heart Of Gold”, “The Video Shop” o “Now And Then”. Esto por sólo citar unas cuantas.

    A ver cuando se entera la gente que los Kinks son mucho más que “You Really Got Me” y “Lola” y que su legado es tan importante como el de los Beatles o los Rolling Stones. Su visión era diferente, nunca fueron presa de las modas y, joder, Ray Davies ha escrito las mejores letras de la música popular.
    Sólo basta rememorar “Waterloo Sunset” o “Shangri La” para darse cuenta de eso.

  2. Publicado por Luis @ 04 Mar 2008 15:39  

    De eso se trataba precisamente con este artículo. Destacar una época de los Kinks mas desconocida para el gran público (los 70) en la que entregaron algunos discos y algunas canciones sencillamente impresionantes.
    No me cansaré nunca en esta página de reivindicar a la que para mi, desde cualquier punto de vista, es la mejor banda de la historia. Y punto.

  3. Publicado por george_best @ 07 Mar 2008 19:19  

    Me uno a la reivindicación de los Kinks. Yo no me atrevería a decir que es la mejor banda de la historia, pero seguro que es la más infravalorada.


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