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Centro-Matic – Operation Motorcide EP

Publicado el Miércoles 9 agosto 2017

Centro-matic
Operation Motorcide EP
Houston Party 2007

Operation MotorcideHaré una pequeña revisión antes de adentrarme en el comentario del último disco de Centro-matic, cuya piedra angular está representada por el prolífico y polifacético Will Johnson (Denton, Texas). En 1990, con 19 años, comienza su carrera musical en una banda junto a Peter Schmidt y Clark Vogeler. El nombre que ponen al grupo es Funland, y la música que practican es rock de los 70 mezclado con el incipiente grunge. Graban un EP sin éxito, “Swettness” (Arista, 1993) y un disco en 1995 que recoge las canciones más célebres de sus cinco años dando conciertos “The Funland Band” (Steve Records). Will es el responsable de la batería y percusión, poniendo también la voz en algún tema. Por esta época comienza a grabar en solitario, en plan casero, en un cuatro pistas, composiciones propias, tocando él mismo batería, bajo, guitarra y voz. Luego regala a sus amigos y allegados las cintas grabadas. “Tocar la batería es divertido, pero componer es lo realmente satisfactorio”, comentaba por esas fechas en las entrevistas. El grupo se disuelve, Will publica la primera cinta oficial como Centro-matic “No Directional Jetpack Race” (1995) y actúa por primera vez bajo este nombre en 1996. Algún que otro epé, single y casete, colaboraciones esporádicas de otros músicos, hasta la publicación del primer elepé en 1997 “Redo The Stacks” (Steve Records), grabado en el estudio de Matt Pence, quien se convertirá en el batería oficial del grupo, para luego lograr una estabilidad en la formación con la incorporación definitiva de los músicos Scott Danbom (bajo, teclados, violín) y Mark Hedman (bajo, guitarra). Compositor inquieto e incansable, Will Johnson, para dar rienda suelta a todas sus creaciones no duda en formar el proyecto paralelo South San Gabriel para sacar a la luz los temas más tranquilos y lentos, o plasmar en solitario desnudas y crudas confesiones, o juntarse con lumbreras como Mark Eitzel, Vic Chesnut y David Bazan que junto con Scott Danbom integran el combo The Undertow Orquestra, sin renunciar en ningún momento a ninguna de las formaciones, grabando y actuando bajo el nombre de una u otra dependiendo de las circunstancias.
“Operation Motorcide EP” es continuación del aclamado octavo disco de Centro-matic “Fort Recovery” (Misra-Houston Party, 2006), no sólo en el tiempo, sino también en el contenido, pues las canciones forman parte de las veintiocho grabadas en las sesiones del anterior álbum (en septiembre de 2005 en Denton, en el estudio de Matt Pence). Unas sesiones que pillaron al grupo en uno de sus más inspirados momentos a tenor de lo comprobado al escuchar las ocho canciones que ahora nos presentan. Cualquier duda que con lógica surge al saber que estos temas habían sido desechados para el álbum precedente queda totalmente disipada tras su escucha, y esto no deja de ser más que una demostración palpable de lo que las opciones suerte y casualidad juegan en el destino de cualquier ser o proyecto. Nos encontramos ante un trabajo al mismo nivel que el anterior, tan sólo menor en la duración (alrededor de 33’) pero para nada en la calidad. De nuevo nos ofrecen diferentes facetas, en esta ocasión el lado más acústico, mecido por guitara y piano (con suaves cuerdas, ensoñadores coros y adornos electrónicos) lo representan la inicial ‘All This Fresh Mutiny’ y la triste ‘A Celebrated Grime’; las melodías amargas con interesantes dosis de power pop ‘Atlanta’ o ‘74 Cuts, 74 Scars’, este último tema cierra el álbum con unos punteos de guitarra finales que sueltan el freno de tu cuello no pudiendo evitar el zarandeo craneal; y el lado más rock con distorsiones a lo ‘Crazy Horse’ lo protagonizan las más suaves y épicas ‘Operation Motorcide’ y ‘Daggers Sharp Enough’ o las más agresivas y sureñas ‘Blood on the Floor’ y ‘Circuits to Circuses’.
Para colocar pegado al ‘Fort Recovery’, como ratificación de su época de restablecimiento, y al lado de las voces ásperas con profunda carga emocional.

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Crazy Horse – Crazy Horse

Publicado el Martes 25 julio 2017

Crazy Horse
Crazy Horse
Reprise, Warner Bros. Records 1971

crazy-horse-crazy-horse-front.jpgCrazy Horse quedarán unidos para la posteridad, y con orgullo, al nombre de Neil Young. Pero como banda propia también han editado cinco discos, siendo este el primero de ellos.
Danny Whitten, Billy Talbot y Ralph Molina, los primeros Crazy Horse, coincidieron a principios de los ’60, en Los Angeles, como integrantes del grupo vocal de Doo wop llamado Danny & The Memories (junto a Ben “Dino” Rocco). Como privilegiados espectadores de los cambios que la música en esos años estaba experimentando, un día tras escuchar a The Byrds se plantearon la decisión de incluir instrumentos y formar una banda de rock, empezando Molina a tocar la batería (ya la había tocado en la banda del colegio), Whitten se inclinó por la guitarra y Talbot por el bajo y piano. No sólo cambiaron de estilo, cambiaron también de nombre, pasando a llamarse The Rockets. Se completaba la formación con los hermanos Leon Whitsell y George Whitsell (guitarras y voces) junto a Bobby Notkoff (violín eléctrico), llegando a editar un disco en 1968 que vendió unas 5000 copias. Antes de esta grabación ya habían coincidido con Neil Young cuando aún estaba en Buffalo Springfield, pero no fue hasta después de escuchar este álbum cuando N. Young les propuso a Whitten, Talbot y Molina que tocasen con él para grabar la canción “Cinnamon girl”. N. Young había abandonado Buffalo Springfield, había grabado un buen disco en solitario que no acababa de cuajar y se encontraba en una fase en que buscaba un sonido diferente. La sesión de grabación funcionó tan bien que N. Young volvió a invitarlos para grabar “Cowgirl in the sand” y “Down by the river”, registrando seguidamente todo el disco “Everybody this is nowhere” en tan sólo dos semanas, apareciendo en él por primera vez el nombre con el que se convertirían en leyenda, Crazy Horse. Como un crítico musical dijo muy acertadamente (no recuerdo ahora su nombre): ‘si Bob Dylan decía que la respuesta estaba en el viento, Neil Young la encontró en el huracán’, refiriéndose al sonido tan especial que caracterizaba a la banda. Todavía grabarían otro disco más con Neil Young, el clásico “After the gold rush”, antes de sacar bajo su nombre este LP, de título homónimo. Lo grabaron en un período en que N. Young formaba parte de Crosby, Stills, Nash and Young. Con este trabajo pretendían demostrar que tenían vida propia y que aspiraban a ser algo más que una poderosa banda de acompañamiento, que no sólo eran duros como la roca, también podían ser maleables como la arena. “Con Neil Young nuestro sonido es muy rústico”, comentaba Talbot “Danny, Ralph y yo teníamos nuestras propias ideas, y no eran exactamente las que desarrollábamos con Neil. No era sólo Crazy Horse aporreando tres acordes”. De los once temas que integran el disco, Whitten es el que participa en mayor número de composiciones (personalmente considero que las más inspiradas). De su autoría son “Look at all the things”, aires sureños con ligeros toques de psicodelia; “I don’t want to talk about it”, preciosa balada country-rock que unos años más tarde llegaría a las listas de éxito en la voz de Rod Stewart; “Downtown”, compuesta a medias con N. Young (aunque este dijo en una ocasión que la mayor parte fue escrita por Danny) y que Neil incluiría más tarde en el desgarrador disco “Tonight’s the night”(recuperando una versión registrada en vivo en el Fillmore East en 1970); “Dirty dirty”, suciedad, pesadez y distorsión, haciendo gala de su sonido más característico y reconocible; y “I’ll get by”, bella canción con ritmo y juegos de voces en la onda CSN&Y. Contaron para la grabación del álbum con la importante ayuda de músicos con los que habían coincidido en las sesiones de “After the gold rush”, como el pianista y productor (en esta obra junto a Bruce Botnick) Jack Nitzsche, autor e interprete del blues que cierra el disco “Crow Jane Lady”, así como compositor, en colaboración con Russ Titelman , de la canción que abre el álbum “Gone dead train” (canción ya grabada anteriormente por Randy Newman para la película “Performance”, de 1970), blues-rock pesado con riffs y voces que incitan a seguir el ritmo y mover la melena (da igual si no la tienes, la fuerza del tema te convence fácilmente de que te luce frondosa), y del pop-rock sin complicaciones pero efectivo “Carolay”. El resto de composiciones se las reparten entre el guitarrista Nils Lofgren (autor de “Beggars day”, con fraseos acerados y poderosos, en la que pone también la voz principal, y “Nobody”, con influencias funkys), y el amigo Neil Young, que les regala “Dance, dance, dance”, canción country-folk que ciertamente invita a bailar, animada por el violín de Gib Gilbou, e interpretada en la voz principal por el batería Ralph Molina (esta canción llegó a salir en algún single de N. Young, también la interpretó en directo en varias ocasiones, pero no llegó a editarse oficialmente en ningún disco. Le añadiría más tarde nuevas estrofas y la llamaría “Love Is A Rose”, cediéndosela a Linda Ronstadt. Saldría una versión suya en el triple LP “Decade”). También participa con su slide-guitar, en tres temas, Ry Cooder, con el que habían coincidido asimismo en las grabaciones con Neil Young.
El disco tuvo éxito de crítica, pero no comercial, debido en parte a las dificultades para realizar la gira, por el problema de drogadicción que arrastraba Danny Whitten, viéndose obligados a despedirlo de la banda, siendo reemplazado por otros guitarristas, entre ellos el compañero en The Rockets George Whitsell. El tema “The needle and the damage done”, que Neil Young incluyó en el disco “Harvest” estaba especialmente dedicado a Whitten, como aviso del peligroso camino por el que transitaba. Murió en 1972 por una sobredosis de heroína, después de que N. Young intentara, sin éxito, recuperarlo para el tour post-Harvest, que más tarde quedaría plasmado en la grabación “Time fades away”, no pasando la prueba de audición con el grupo que en ese momento acompañaba a Neil Young (The Stray Gators). Este le compró el billete de avión para que volviera a casa y le entregó cincuenta dólares. Al día siguiente recibía la noticia de su muerte. “Time fades away”, con una rosa solitaria en la portada, rezuma por todas sus notas las ideas obsesivas que inundaron la mente de Neil Young a raíz de este trágico acontecimiento. Ideas que explotarían, potenciadas por la muerte del ‘roadie’ de CSN&Y Bruce Berry en la catarsis y exorcización que representa el “Tonight’s the night”, oscura y amarga historia sobre la droga, la fama y la muerte, donde una foto interior muestra a la banda en el escenario con una zona lateral vacía en memoria de Whitten.

P.D.(Sé que por esta página hay auténticos expertos en la carrera de Neil Young y Crazy Horse, así que si encuentran errores de información, les agradezco de antemano las correcciones que puedan aportar).

Escucha: Crazy Horse – Gone Dead Train

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-Revision Neil Young & Crazy Horse
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Acéptate a ti mismo

Publicado el Domingo 9 julio 2017

Todos los días debes decir
oh, cómo me siento con mi vida,
todo será difícil de encontrar
mientras no abras tus ojos,
¿cuándo te aceptarás a ti mismo?
Estoy enfermo y deprimido
y soy vulgar,
cómo me gustaría poder entusiasmarme,
pero los sueños tienen el don de no realizarse
y ahora el tiempo está contra mí,
¿a quién y a qué culpar?,
todo es difícil de encontrar
mientras no abras tus ojos,
¿cuándo te aceptarás a ti mismo?,
todo es difícil de encontrar
mientras no abras tus ojos
¿cuándo te aceptarás a ti mismo?,
todos los días debes decir
cómo me siento con mi pasado.
Otros conquistaron el amor –pero yo salí corriendo,
me senté en mi habitación y tracé un plan,
pero los planes pueden derrumbarse, como sucede a menudo
y ahora el tiempo está contra mí.
Y no queda nadie a quien culpar,
dime cuándo
cuándo aceptarás tu vida,
esa que odias,
todo es difícil de encontrar
mientras no abras tus ojos,
todos los días debes decir
cómo me siento en mis zapatos,
me hacen torpe y vulgar,
cómo me gustaría mandar todo al cuerno,
pero una vez tuve un sueño y nunca se realizó
y ahora el tiempo está contra mí
y no hay nadie a quien culpar excepto a uno mismo
todo es difícil de encontrar
mientras no abras tus ojos
¿cuándo te aceptarás a ti mismo?

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Ben Vaughn – Mood Swings (’90-’85 & More)

Publicado el Jueves 29 junio 2017

Ben Vaughn
Mood Swings (’90-’85 & More)
Restless Records, Demon Records 1992

Ben Vaughn es un músico que transmite complicidad. Entra a formar parte de tu vida del modo más natural, sin darte cuenta, como por casualidad, escuchas sus canciones y te apetece invitarle a tomar algo como si fuese un amigo de toda la vida. Y a partir de ahí aunque tardes años en no volver a coincidir con él nunca lo olvidas, lo llevas en el corazón.
Nacido en Filadelfia, cuenta la leyenda que su vida la cambió un disco de Duane Eddy que le regaló su tío a los 6 años. Fue modelando sus sueños y ampliando el bagaje musical como fan de diferentes emisoras de radio: soul, top 40, western… A los 12 años forma parte por primera vez de una banda (Verbal Garbage). En 1978 participa en la grabación de un EP independiente como miembro de Gertz Mountain Budguzzlers. En 1980 toca la batería en el grupo punk Sickidz. En 1983 y junto con Lonesome Bob empiezan a actúar bajo el nombre de Ben Vaughn Combo (Ben a la guitarra, armónica, voces, y Lonesome a la batería, voces), pronto entrarían Aldo Jones (bajo, voces) y Gus Cordovox (acordeón, órgano, voces) para dar consistencia al grupo, hasta 1988 que empieza a firmar los discos sólo con su nombre. Su estilo pasa por el rhythm&blues, rockabilly, folk, soul, country, pop, rock, punk, songwriter, surf… en fin toda una enciclopedia de la música popular del siglo XX.
“Mood Swings (’90-’85 & More)” contiene una selección de canciones que abarca desde las primeras grabaciones como Ben Vaughn Combo(1985) hasta el disco “Dressed in Black”(1990). Como todo recopilatorio tiene sus carencias y soy partidario de escuchar los discos completos para no perderse grandes canciones que aquí no aparecen, pero viene muy bien para conocer una etapa importante de su carrera.
Trae los dos temas de su primer single: “My First Band” ,con un típico riff de rock&roll, y “Vibrato in the Grotto”, instrumental clasicamente surf. No pretende innovar, sencillamente tocar y disfrutar la música con la que se siente más identificado.
Del primer LP “The Many Moods of Ben Vaughn” (1986) ofrece cuatro canciones, pero en este caso son nuevas versiones grabadas en 1992, destacando la canción menos rockabilly “I’m Sorry (But So Is Brenda Lee)”, grabada previamente por Marshall Crenshaw. Del siguiente trabajo “Beautiful Thing” (1987), uno de sus grandes discos, aparece una buena selección: “Jerry Lewis in France”, “Shingaling With Me” con un estribillo pegadizo o “Big House With a Yard” con punteos de guitarra característicos de la casa son buenas muestras de su capacidad como autor de grandes canciones.
En “Blow Your Mind” (1988), aunque aparecen todavía miembros del Combo, viene firmado en solitario e incluye nuevos instrumentos y diferentes músicos e ideas. Contiene temas que invitan a moverte como el power-pop-country “Daddy’s Gone For Good” o el tema sobrante de las sesiones que sólo saldría en single “Rhythm Guitar”, o bien a sentarte y tomar una copa mientras escuchas el instrumental tipo Duane Eddy “El Rambler Dorado” o meditas sobre el problema que te has sacado de encima “She’s Your Problem Now” (como tomarse con humor la pérdida de una chica. -Esta fue la primera canción que conocí de Benjamin Vaughn y la que me animó a adentrarme en su música- ).
De “Dressed in Black” (1990), otro gran disco, “Doormat” o “Too Sensitive for This World” son dos buenas canciones si buscas los medios tiempos, pero son igual de disfrutables las más rocker “Growin’ a Bear”, “Dressed in Black” o “The Man Who Has Everything” (canción que en 1982 había prestado a “The Morells” para su debut “Shake and Push”). En este segundo disco como único responsable cuenta con grandes colaboradores: John Hiatt, Marshall Crenshaw, Gordon Gano, Alex Chilton, Foster & LLoyd…
Como bonus track este recopilatorio trae la canción con aires sureños e hispanos “El Camino” del grupo Ween, una grabación casera sólo con guitarra del siguiente disco de versiones editado en Italia “On Mono”.
Luego vendría la famosa grabación de “Rambler 65” hecha por completo dentro de su coche o las exitosas aportaciones como músico de películas y series de TV, o como productor y colaborador de importantes artistas, pero esa es otra parte de la historia de este gran amigo, un poco travieso, pero que siempre te alegrará la vida con una sonrisa sana y una música vital, elaborada con tradición y modernidad pero simpre con buen gusto.

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Desafinado

Publicado el Viernes 16 junio 2017

Si usted dice que yo desafino, amor,
sepa que esto en mí provoca inmenso dolor.
Sólo los privilegiados tienen un oído igual al suyo;
yo poseo apenas lo que Dios me dio.
Si usted insiste en clasificar
mi comportamiento de antimusical,
yo, incluso mintiendo, puedo argumentar
que esto es “bossa nova”,
que esto es muy natural.
Lo que usted no sabe y ni siquiera presiente
es que los desafinados también tienen corazón.
Le fotografié con mi “Rolleiflex”
y se reveló su enorme ingratitud.
No podrá hablar así de mi amor,
es el mayor que usted puede encontrar, ¿lo oye?
Usted con su música olvidó lo principal
y es que en el pecho de los desafinados,
en el fondo del pecho late callado…
y es que en el pecho de los desafinados
¡también late un corazón!

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