Un bosque

miércoles 18 julio 2018

Un bosque

Acercate y mira,
mira entre los arboles,
encuentra a la chica
si puedes.
Acercate y mira
mira entre los arboles
Simplemente sigue a tus ojos
Simplemente sigue a tus ojos

Oigo su voz
decir mi nombre,
el sonido surge de lo profundo
de la oscuridad.
Oigo su voz
y empiezo a correr.
Entre los arboles
Entre los arboles

Entre los arboles

de repente me paro
pero se que es demasiado tarde,
estoy perdido en el bosque
completamente solo.
La chica nunca estuvo allí
es siempre lo mismo
estoy corriendo detras de nada
otra vez y otra vez y otra vez y otra vez

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Mazzy Star – She Hangs Brightly

martes 17 julio 2018

Mazzy Star
She Hangs Brightly
Rough Trade – Capitol Records 1990

Para hablar de Mazzy Star es necesario mencionar a David Roback, al movimiento Paisley Underground (surgido a principios de los ’80 en California e influenciado sobre todo por los sonidos psicodélicos de los ’60) y al grupo Rain Parade, del que formó parte hasta que sacaron el primer LP. A mediados de los ’80 deja la banda para formar primero Clay Allison y luego Opal, en compañía de la bajista Kendra Smith (ex-Dream Syndicate), además de formar parte del proyecto Rainy Day (superbanda formada por músicos de The Dream Syndicate, The Rain Parade, The Bangles o Three o’clock que sacaron un disco de versiones de VU, Big Star, Beach Boys, Byrds, Buffalo Springfield…). Kendra Smith abandona el grupo Opal en plena gira y es sustituida por Hope Sandoval, a quien había conocido y producido un disco cuando esta formaba parte del dúo Going Home, junto con Sylvia Gomez. Al finalizar las actuaciones previstas por América y Europa decide disolver Opal y resurgir como Mazzy Star, formación que aunque cuenta con colaboraciones interesantes, se sustenta básicamente en el trabajo de David Roback y Hope Sandoval, autores de la mayoría del material que interpretan.
Debutan discograficamente en 1990 con este magnífico álbum “She Hangs Brightly”, caracterizado por un sonido embriagador y una suavidad tensa, predominantemente acústico con utilización de distorsiones desestabilizadoras que te obligan a mantener un vuelo emocional raso. Flota, pero cargado de raíces, desde el blues o el folk hasta el country, el rock vía Velvet Underground o la psicodelia, logrando impregnarlas de nuevos aromas y creando un espacio personal y especial.
Como presentación un tema que marca en sus melodías y tratamiento sonoro el camino a seguir en posteriores discos, “Halah”, hechizándonos con la sencillez y magia de la guitarra D. Roback y con la seductora voz, mezcla de ausencia, chulería escondida, y candor, H. Sandoval. El siguiente tema, “Blue Flower”, de los pocos no compuestos por ellos, nos muestra la cara más eléctrica del grupo, es el más velvetiano del disco, punteando al final descaradamente (sin duda como homenaje) el “I’ll be your mirror” de VU. “Ride it on” es una de las más simples instrumentalmente, pero de las más pegadizas por su frescura. La canción que da título al álbum, “She Hangs Brightly”, muestra su faceta más psicodélica y experimental, siguiendo el camino iniciado con Rain Parade. “I’m Sailing” acude a las raíces del blues con influencias country, se trata de una excelente versión de un tema de la pionera, gran cantante y guitarrista de blues, Memphis Minnie McCoy. “Ghost highway” bebe de los sonidos más potentes de los setenta y los riffs distorsionados, conduciendo facilmente a la imaginación hacia un viaje en coche por largas carreteras típicas de las ‘road movies’. Los demás temas siguen seduciendo sin excepciones, exponiendo sensaciones personales y problemas de relación entre los aromas musicales ya definidos, con predominio de guitarra acústica, bajo profundo, teclados ocasionales, punteos eléctricos y de steel guitar, percusiones simples pero efectivas y la pandereta que siempre va unida en las actuaciones a la timidez de Hope Sandoval. Seguirán desarrollando el estilo en sus siguientes discos, escasos y espaciados, sin prisas, con ligeras variaciones, pero siempre con excelentes resultados. En medio, publicaciones de trabajos por separado, colaboraciones múltiples y comentarios de disolución o separación profesional (la personal hace tiempo que se produjo). Después de 10 años de la publicación de su tercer y último álbum oficial, vuelve a comentarse que están preparando un nuevo disco juntos y que saldrá este año o el próximo. Entre silencios y secretos se sienten cómodos. Esperamos poder desvelar pronto los misterios de la larga espera.

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Cancion de Katy

lunes 16 julio 2018

Cancion de Katy

Alguna salida, alguna puerta que abrir
Este camino parece el mas oscuro,
pero supongo que es el único.
Pero allí en el claro
se que te estarás vistiendo
con tu joven y dolorosa sonrisa,
agitando tu mano.
No puedo cargar con mi corazón
cuando no puedo sentir lo que hay en el.
Pense de vendrías
pero por alguna razón no lo hiciste.
Cristal en la calzada bajo mis zapatos
sin ti es todo a lo que equivale mi vida

Un sueño final
Sin palabras de mis labios
mi boca a tu oido, o
tensos pellizcos tramposos
de mis dedos a tu amargo rostro
que no puedo curar.
Se que mañana
Estarás en algún sitio en Londres
viviendo con alguien
tendrás algo parecido a una familia
a la que volverte
y eso es mas de lo que yo nunca podré darte

Una oportunidad para la calma
una esperanza para la libertad
un desahogo a mi frio reino de soledad
por el bosque de nuestra primavera
donde te fuiste lejos
dejando una sangrante parte de mi
vacio y molesto
observando el agua
silencioso en la esquina
entumecido y fracasado
sin ti, ¿a que equivale mi vida?

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Canciones Perfectas (IV): Good Vibrations

domingo 15 julio 2018

wilson.jpgCuando Brian Wilson finalizó la grabación de Pet Sounds, obra maestra indiscutible del Pop, pensó que aún no era lo suficientemente bueno como para alcanzar su sueño dorado de componer su propia “Sinfonía adolescente para Dios” y se embarcó en un proyecto de aún mas envergadura llamado “Smile”; la obra definitiva, el disco maestro que fuese la llave de todos los sentimientos y sensaciones que puede transmitir la música. Este disco nunca se llegó a terminar, y lo que quedó fueron pequeños fragmentos experimentales de un Brian Wilson completamente enloquecido y por supuesto, un puñado de temas a la altura del mito.

“Good Vibrations”, grabada en 1966 se sitúa justo en ese periodo. Ideada para formar parte de “Pet Sounds” fue descartada por el propio Brian Wilson que solo la retomó una vez publicado el álbum con intención de mejorarla e incluirla en “Smile”.

Esta canción ya anticipa los problemas que vendrían mas tarde, solo hace falta echar un vistazo a las cifras: Los Beach Boys necesitaron 6 meses en 6 estudios diferentes para completarla (fue compuesta en fragmentos que después se editaron) y aún hoy en día es la grabación mas cara de la historia para una sola cancion, 40000 dolares.

En aquel tiempo, desde meses antes de la publicación de Pet Sounds, Brian Wilson dejo de girar con el resto del grupo y se encerraba en su estudio durante jornadas enteras a dar forma a sus canciones, “Good Vibrations” fue una de las que mas tiempo le llevó. Concebida como una “Sinfonía de Bolsillo” la elaboración de esta canción parte de un concepto muy simple e inocente en su letra, una típica canción surf, a una complejidad en su instrumentación y composición que aún hoy sigue asombrando, con la inclusión de elementos por aquel entonces inéditos y haciendo uso de las mas avanzadas técnicas de la época.

Lo primero que llama la atención de este clásico es que la interpretación, la voz principal, corre a cargo de Carl Wilson, cuando en la mayoría de temas de los Beach Boys la voz solista era la del propio Brian o la de Mike Love.

La canción comienza con esa delicada y celebre introducción de voz, bajo y órgano hasta llegar a la parte del coro y el puente, con esas características armonías vocales que solo los Beach Boys podían conseguir. Se introducen en esta parte elementos novedosos y revolucionarios para la época como el famoso Electro-Theremin. Otra parte muy reconocible es la que antecede al ultimo coro, con el órgano de iglesia y la pandereta como único acompañamiento a las voces antes de la catarsis final. “Good Vibrations”, gracias a esa grabación en fragmentos es una canción que presenta unos cambios de tempo realmente sorprendentes y una fantastica variedad de sonidos. Esta técnica de grabación fue mas tarde imitada por The Beatles en “A Day In The Life”.

Brian Wilson fue capaz de dar forma definitiva a “Smile” hace unos pocos años, recuperando todas aquellas cintas de la época en un esfuerzo verdaderamente admirable. Me siento muy afortunado por haber tenido ocasión de verle en directo interpretando clásicos como este “Good Vibrations”, una canción que seguirá sonando a verano, a primer amor adolescente y a auténtica felicidad dentro de cien, doscientos, o mil años.

Articulos recomendados:
-Os recomiendo que leáis los estupendos artículos sobre los Beach Boys “crepusculares” publicados recientemente en En Busca del Vinilo Perdido.
-“Songfacts” de Good Vibrations

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25 Discos Que Te Romperan El Corazon

sábado 14 julio 2018

25 Discos Que Te Romperan El Corazon

Por José Luis Ruiz

Kurt CobainDicen que la melancolía es la dicha de estar triste. Pues para aquellos que se recrean en la autocompasión hemos confeccionado una lista de 25 discos. Una colección de álbumes infalibles si el objetivo es que se te ponga un nudo en la garganta. Y, dependiendo del momento y el estado de ánimo, no es descartable que rompas a llorar… La coartada para realizar esta torturada lista no es otro que la reedición de “Songs Of Leonard Cohen”. No se trata del disco más deprimente del bardo de Montreal (en ese sentido “Songs Of Love And Hate” se lleva la palma), pero sí el que contiene sus mejores canciones.

El debut de Leonard Cohen (en la flamante revisión se añaden un par de temas extras y el formato presentado es el de libro) es la obra maestra por antonomasia del folk literario. Nunca el erotismo sonó tan desesperado, ni la soledad tan bellamente triste, ni la religiosidad tan profana. La mayor parte de las canciones hablan de ‘affairs’ que no funcionan. El amor es una lucha por ver quién tiene el poder. Todo radica en quienes son nuestros maestros y profesores en la espinosa cuestión del corazón. Al final uno acaba siendo un extraño (“The Stranger Song”), siempre de paso por las relaciones (“Winter Lady”), diciendo adiós (“So Long, Marianne”, “Hey, That’s No Way To Say Goodbye”) o refugiándose en la quintaesencia del deseo pasajero (“Sisters Of Mercy”).

Un gran fan de Leonard Cohen fue Kurt Cobain, impulsor de otra de las piezas más agónicas ideadas por un ‘songwriter’: “In Utero”. Múltiples enfermedades, violación, tristeza (“Echo de menos el consuelo de estar triste” aúlla en “Frances Farmer Will Have Her Revenge On Seattle”), alienación y suicidio. Y como corolario un cierre escalofriante como es “All Apologies”. Todos estábamos avisados de lo que iba a pasar y… pasó. Los incrédulos pasaron a venerar de forma lamentable a Nirvana. En fin, cosas que pasan. No es extraño que en el último episodio de la tercera temporada de la magnífica serie “Perdidos” un enajenado y nihilista Jack escuche a todo volumen el “In Utero”. ¿Adónde va? A un funeral.

Otro par de artistas imprescindibles para los aficionados al lado oscuro son Nick Drake y Elliott Smith. El primero grabó su testamento en dos noches: el sublime “Pink Moon”. Voz, guitarra y algún que otro piano. Nada más. Espartano y sumamente efectivo. La depresión de Nick Drake alumbró un escueto discurso que corta la respiración y que tiene al menos dos de los momentos más brillantes de la música popular (la canción que da título al disco y “Things Behind The Sun”). Por su parte, Elliott Smith también murió de forma trágica a edad temprana y, al igual que Drake, posee una esencial carrera corta en la que la tristeza es tan dulce que se antoja difícil contener las lágrimas. “Elliott Smith” es un tratado de rabia contenida. Adicción a sustancias ilegales, mentiras y desamor. Sabiamente, Wes Anderson usó la vibrante “Needle In The Hay” en la escena de suicidio de “Los Tenenbaums”.

Cerca de los presupuestos estéticos de Drake y Smith se sitúan American Music Club y Red House Painters. O es lo que es casi lo mismo: Mark Eitzel y Mark Kozelek. Un par de grandes talentos que saben sacar el mejor de los partidos a la desesperación. “California” y el doble “Red House Painters” esconden tesoros del mejor ‘miserabilismo’: “Blue & Grey Shirt”, “Jenny”, “Grace Cathedral Park”, “Mistress”, “Katy Song”… No es indispensable ser tan sensible como Morrissey para que se te pongan los pelos de punta escuchando semejante exposición de lamentos.

Elliott SmithY canciones tan buenas como las citadas también las extraen de sus particulares fórmulas mágicas otros trágicos alquimistas como Low, Tindersticks y Nick Cave & The Bad Seeds. Mientras los primeros esgrimen un discurso minimalista al que le sacan un jugo increíble (sirvan como ejemplos las descarnadas “Sunflower”, “Dinosaur Act”, “Whore” y “Like A Forest”, todas ellas incluías en el fabuloso “Things We Lost In The Fire”), tanto Tindersticks como Nick Cave se valen de un soporte más florido… pero igualmente agónico.

Y como maestros tanto de Stuart Staples como de Nick Cave se sitúan el siempre enigmático Scott Walker y el injustamente olvidado Tim Hardin. Romanticismo y brutal honestidad a partes iguales de los que no encuentran consuelo salvo en ese refugio que es el arte. Por cierto que en el caso de Tim Hardin, otro de los que cayeron presa de la drogadicción más voraz, es vital encontrar la edición que comprime en un cd sus dos primeros discos. “Tim Hardin 2” también debe ser citado en esta antología del naufragio emocional. De hecho, se trata de un álbum más consistente que su predecesor (y tiene tres temazos tan definitivos como “If I Were A Carpenter”, “Lady Come From Baltimore” y “Black Sheep Boy”). Ahora bien “Tim Hardin 1” te noquea por piezas de fragilidad cristalina como “It’ll Never Happen Again”, “Part Of The Wind”, “Reason To Believe” o “How Can We Hang On To A Dream”.

Todos estos artistas se inspiran en momentos críticos, pero hay algunos que han entregado sus obras más psicológicamente desarmantes en situaciones insoportables. Verbigracia: Eels y Neil Young. La muerte de familiares o allegados inspiró a ambos a idear sendos tratados de la desolación más absoluta. “Electro Shock Blues” y “Tonight’s The Night” son puro ‘hard-listening’, ejercicios de auténtico masoquismo. Sólo aptos para sufridores… Hace falta valor para pinchar algún tema de estos dos discos en el típico ‘party’ de buen rollo. Hay otros discos que son premonitorios de que llega la Parca: “Closer” de los siempre inquietantes Joy Division. El gran Ian Curtis gozó del prestigio merecido una vez que se quitó la vida. Su legado es tan opresivo y claustrofóbico como brillante y sin parangón. Con Joy División nació y murió un estilo. Y no hay que olvidar que si “Closer” es asfixiante, “Unknown Pleasures” también aglutina suficientes motivos para estar en una lista de esta índole. Igualmente influyente es el genial “Berlin” de Lou Reed. La tremendista historia de Jim y Caroline. Drogas, prostitución, abusos y de postre un poquito de suicidio. “Transformer” posee los ‘hits’, pero “Berlin” es la desnuda verdad de un artista inconformista y esencial como pocos.

Que te rompan el corazón ha generado pingües beneficios artísticos. Artistas tan dispares como Bob Dylan, Billie Holiday, Sebadoh y Frank Sinatra dan magistrales lecciones de cómo uno intenta superar el fin de una relación. El dolor por el amor perdido incrementa la intensidad emocional de discos que son terapéuticos tanto para aquellos que los idearon como para los oyentes que buscan consuelo tras una separación.

Hay otros que sorprenden por su sinceridad. El estudio de grabación se convierte en una especie de confesionario. Casi da verguenza que te suelten de sopetón y a la cara verdades tan íntimas. Y si encima es gente como John Lennon, Bob Mould o Joni Mitchell uno no sabe ni cómo responder. O sí. Hay que rendirles pleitesía. Es necesario mucho coraje para desnudarse así ante el gran público. Y lo mejor de todo es que el envoltorio en el que introducen esos mensajes sin censuras no puede ser más excelso.

Mención aparte merece Bruce Springsteen. “Nebraska” es un álbum tan valiente que sigue causando estupefacción un cuarto de siglo después. Grabado en un cuatro pistas, Springsteen se vale de su grave voz, una guitarra y una harmónica para desentrañar el misterio de la América más profunda. Tétricas historias de ‘killers’ y ‘losers’. El ‘Boss’ se acaba preguntando con razón cómo es posible que la gente encuentre razones para seguir creyendo.

Y, por último, dos autores con poca suerte, pero con mucha influencia en generaciones venideras. Alex Chilton y Jeff Buckley. El tercer disco de Big Star es tan errático como hermoso. Es un álbum deslavazado que tardó una eternidad en ver la luz (tres años) y con temas tan hirientes como “Holocaust” o “Kangaroo”. Dicho sea de paso de ésta última composición hacía una versión Jeff Buckley. El malogrado hijo del mercurial Tim dio en la diana a la primera con “Grace”. Es una ‘masterpiece’ que en sus mejores momentos (“Grace”, “Last Goodbye” y “Lover, You Should’ve Come Over”) alcanza cotas sublimes. Y encima tiene la versión entre las versiones: “Hallelujah” de Leonard Cohen, el causante de este repaso a un ramillete de discos perfectos para instantes de bajón. Eso sí, se recomienda no abusar…

LA LISTA (por orden cronológico):

-Frank Sinatra: In The Wee Small Hours (1955)
-Billie Holiday: Lady In Satin (1958)
-Tim Hardin: Tim Hardin I (1966)
Leonard Cohen: Songs Of Leonard Cohen (1968)
-Scott Walker: Scott 3 (1969)
John Lennon: Plastic Ono Band (1970)
-Joni Mitchell: Blue (1971)
Nick Drake: Pink Moon (1972)
-Lou Reed: Berlin (1973)
-Neil Young: Tonight’s The Night (1975)
-Bob Dylan: Blood On The Tracks (1975)
Big Star: Third/Sister Lovers (1978)
-Joy Division: Closer (1980)
-Bruce Springsteen: Nebraska (1982)
-Hüsker Dü: Candy Apple Grey (1986)
American Music Club: California (1988)
-Sebadoh: Bubble And Scrape (1993)
Red House Painters: Red House Painters (1993)
-Nirvana: In Utero (1993)
-Tindersticks: Tindersticks (1993)
-Jeff Buckley: Grace (1994)
-Nick Cave & The Bad Seeds: The Boatman’s Call (1997)
-Elliott Smith: Elliott Smith (1998)
-Eels: Electro Shock Blues (1998)
-Low: Things We Lost In The Fire (2001)

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Publicado por J.L.Ruiz / Archivado en:Revisiones
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