The Magnetic Fields – 69 Love Songs

Lunes 2 marzo 2015

The Magnetic Fields
69 Love Songs
Merge Records 1999 (Circus-PIAS Spain 2000)

Stephin Merritt ya ha aportado méritos más que suficientes para que se le considere como uno de los grandes compositores en la historia del pop. Vampirizando múltiples estilos y artistas dispares ha logrado conquistar su propio reino en la cima. Se ha especializado en cantar al amor, pero lo hace de modo diferente y novedoso, su música recuerda a melodías ya escuchadas, pero suenan diferentes y novedosas, lo mismo se acerca al techno que al country, al jazz que al pop, al chachachá que a la música china… pero los resultados son diferentes y novedosos. Sus obras aparentan estar formadas por canciones sencillas, que le salen sin esfuerzo mientras pasea o se toma una copa de vino, juega con lo clásico añadiéndo una buena dosis de chulería y gamberrismo sobre todo en las letras, la música aparenta estar tocada escapando de la grandilocuencia (la mayoría de las veces), utilizando ruídos, instrumentos digitales y/o naturales, o sólo voces, pero siempre logrando que suenen perfectamente imperfectos, simulando a un maravilloso malabarista callejero que lanza multitud de pelotas al aire y sorprendentemente no se le cae ninguna, pareciendo que estas vuelvan solas a sus manos. Y esto está claro que sólo puede hacerlo alguien que posee dones especiales y le dedica muchas horas porque es con lo que más disfruta. Inquieto y ansioso por descubrir nuevas rutas y aventuras no duda en embarcarse en diferentes proyectos: Future Bible Heroes, 6th’s, Gothic Archies, The Three Terrors, bandas sonoras…
69 Love songs, editado bajo el proyecto más reconicido, The Magnetic Fields, es su mayor golpe de efecto hasta el momento, y sin duda muy difícil de ser superado, no sólo por su calidad, sino por la proporción de excelentes temas publicados conjuntamente. En principio pensó en montar un gran musical dedicado a las canciones de amor y con cien temas. Considerando exagerado el número por su larga duración decidió reducirlo, encontrando más acertado y relacionado con la obra el capicúa, mágico y sicalíptico 69. A la espera de que alguien se decida a ponerlo en escena sólo nos queda disfrutarlo como triple CD, con 23 canciones cada uno, con una duración por tema que rondan los 2-3 minutos la mayoría. Los estilos que recorre son numerosos, reggae, noise, krautrock, pop, gospel, psicodelia, world music, country, punk, jazz, disco, voces a cappella o hasta música celta o renacentista… sin miedo a épocas ni modas; pero todo ello pasado por el filtro Stephin Merritt que logra dotar a todas las canciones de un único y personal aroma, entre música de cámara y casera, entre música de juguete y de nightclub, recordando lo mismo a Beach Boys que a Jesus & Mary Chain, a Abba que a Lee Hazlewood, a Cure que a Fleetwood Mac, a Ultravox que a Miles Davis, a Michael Nyman que a Leonard Cohen, a New York Dolls que a Doris Day… llegando a hacerte dudar en ocasiones si serán simples referencias o si se acercan peligrosamente a una imitación.
Logicamente es imposible que entre tanta variedad y cantidad de canciones agraden y convenzan todas, pero también es igual de cierto que resulta complicado seleccionar cuatro o cinco como las mejores, pues son muchas más las que se cuelan de modo especial por los sensibles circuitos eléctricos del cerebro, resultando muy difícil nombrar las preferidas sin resultar pesado. No sólo el cambio de estilos hace que la escucha sea más agradable y enriquecedora, también el registro de diferentes voces contribuye a dar color y variedad, contando para este trabajo con las colaboraciónes vocales de Shirley Simms, Lawrence David Beghtol (un tercio del proyecto ‘The Three Terrors’, líder del colectivo de pop orquestal Flare, la mitad del dúo experimental Moth Wranglers, así como un virtuoso del ukelele), Dudley Klute (el otro tercio en ‘The Three Terrors’), y la inseparable amiga, manager, batería y pianista del grupo Claudia Gonson (ex ‘The Zinnias’ y ‘The Honeybunch’), que interpretan más de una veintena de canciones. Contando también en el apartado instrumental con las colaboraciónes del novelista Daniel Handler (acordeón y teclados), su compañero en Future Bible Heroes Chris Ewen (Ex ‘Figures On A Beach’, famoso Dj y teclista, quien aporta fondos instrumentales electrónicos), además de los fijos Sam Davol (cello), y John Woo (banjo, guitarra).
Se trata pues de una obra grandiosa en todos los aspectos, ya que si bien no era la primera vez que se editaba un triple disco, nadie hasta la fecha había editado 69 canciones juntas con la cantidad de aciertos, eclecticismo y calidad que el conjunto contiene (y difícil que alguien vuelva a lograrlo. No me olvido del quíntuple cd que poco después editó Andrés Calamaro con 100 canciones, pero su relevancia, variedad y calidad musical creo que están bastante por debajo de este trabajo). Stephen Merritt ha puesto el listón muy alto y, aunque sus últimos discos siguen siendo de un elevado nivel y parece que nunca dejará de investigar, esta obra sigue siendo referencia de la que dificilmente podrá desligarse (comentaba en este sentido: “digamos que ’69 Love Songs’ me vio explotar en ochenta direcciones diferentes, y que a partir de ahora nada de lo que haga significará un cambio”. Sin embargo, de una mente inquieta como la suya puede esperarse de todo y seguró que intentará superar la hazaña. Por el momento como mínimo sigue sorprendiéndonos).

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Publicado por jose / Archivado en:Discos
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El Orfanato

Domingo 1 marzo 2015

El orfanato (2007)

Director: Juan Antonio Bayona
Intérpretes: Belén Rueda, Fernando Cayo, Roger Princep, Monserrat Carulla, Andrés Gertrúdix

orfanato.jpgSi hace unos años alguien me hubiese dicho que, un día, me pasaría ocho meses sin pisar una sala de cine, seguramente me habría parecido increíble. Y es que hubo un tiempo en que quien esto escribe era perfectamente capaz de, en ocasiones, ver tres e incluso más películas por semana en el cine de turno. Pero aquí estamos, y resulta que desde la última vez en que pisé una sala de cine (para ver Zodiac) hasta el momento de ver El orfanato han pasado casi ¡nueve meses!.

¿Razones para esto?. Pues varias. Dejando a un lado el punto de vista de gente que, como yo, sostiene que vivimos el último suspiro del cine al menos tal y como lo hemos conocido hasta ahora, una razón de peso es sin duda el carísimo precio de las entradas. Jamás en la vida habría imaginado que dos personas tendrían que desembolsar casi 14 euros para entrar en un cine, y encima sin la garantía de ver una buena película a cambio (y sin contar con el gasto suplementario en palomitas y bebidas, por supuesto). Hace sólo diez o doce años, lo cual no es tanto tiempo, mis padres me daban precisamente la mitad de ese dinero cada fin de semana: 1100 pelas de las de entonces. No era precisamente una pasta, y aun así era posible pasar la tarde – noche viendo una peli de estreno en el cine, para luego gastar el dinero sobrante pillando “el puntillo” con los colegas a base de minis de cerveza barata y kalimotxo de tetra-brick.

De esta forma, a nadie le debe extrañar que sea mi novia la que me haya empujado últimamente a ver cine en pantalla grande. De no ser por ella, es seguro que no habría visto ni la mitad de las películas que he visto en los últimos dos años (no muchas, ciertamente); entre ellas esta que nos ocupa hoy.

El orfanato es la típica película encargada como cada año de maquillar los penosos registros cuantitativos y cualitativos del cine “apañó”. Pero tampoco hay que llevarse a engaño: en una producción de esta categoría, con mucho dinero de por medio, las campañas publicitarias hechas “a degüello” para poner culos en las butacas a toda costa, influyen de manera determinante en los resultados de taquilla. Y que una película sea un éxito no quiere decir necesariamente que sea una maravilla. Este es el caso de El orfanato, aunque todo depende del punto de vista con el que se enjuicie el filme.

Porque afortunadamente esto no es Alatriste, donde se mire por donde se mire, el resultado es una mierda del tamaño del Burj Dubai. Vista como mero entretenimiento, con la clara intención de dejar el cerebro a un lado de la butaca, El orfanato cumple su cometido, aunque sin alardes. El problema viene cuando tratamos de enjuiciarla como película con todas las letras. Entonces el frágil castillo de naipes se viene abajo estrepitosamente, saliendo a flote todas las carencias de una cinta que se parece al Monstruo de Frankenstein, construida a base de pedazos de otros filmes pegados aquí y allá, y cargada de topicazos, algún diálogo absurdo y escenas filmadas de manera lamentable (la atropellada carrera de Belén Rueda por la playa es un claro ejemplo). No se necesitan ni cinco minutos de metraje para tener la sensación de que se está viendo Los otros II, pero tampoco hace falta escarbar mucho para encontrar “referencias” a otras muchas películas del género de terror como Poltergeist, El Resplandor o House, una casa alucinante (de la cual plagia con absoluto descaro la idea central del argumento).

En resumidas cuentas, y tal y como hemos dicho antes, pasarlo bien con El orfanato depende mucho del color del cristal con que se mire. Rodada de forma aséptica pero sin maestría alguna, de manera bastante rutinaria, entretiene lo justo y tiene algunos momentos buenos, aunque tampoco realmente brillantes. Sin embargo como película no resiste un análisis mínimamente serio, excepción hecha de la buena interpretación de Belén Rueda. La impresión es que por 6,90 la entrada uno se merece más a cambio. Claro que, tal y como están las cosas, tampoco se pueden pedir peras al olmo.

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Publicado por Leo / Archivado en:Cine
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Bowling For Columbine

Sábado 28 febrero 2015

Bowling For Columbine (2002)

Director: Michael Moore

Que algo extraño pasa en Estados Unidos era algo que algunos ya sospechábamos, que estaban tan enfermos es algo que a mi me pilla bastante de sorpresa.
Bowling For Columbine es un recorrido que realiza Michael Moore por la América profunda en busca de las causas que justifiquen el nivel tan indecente de violencia que asola su país, Moore nos muestra como los rifles se dan en los bancos al abrir una cuenta, como los adolescentes hacen experimentos con napalm, como las armas se venden y se compran en cada esquina.
Mas allá de ese panorama preocupante que la cinta nos muestra se deja entrever una realidad aun peor, hay otros países donde se venden armas libremente, incluso hay pases mucho mas militarizados que los Estados unidos, sin embargo la tasa de crímenes violentos triplica la tasa europea e incluso la canadiense, siendo Canadá el país mas cercano geográfica y culturalmente.
¿Qué es lo que lleva a un estadounidense a empuñar un arma a las primeras de cambio? Pues según nos muestra Moore el motivo es una especie de paranoia colectiva, una enfermedad social a gran escala.
El americano medio se siente profundamente amenazado en su vida diaria, aunque a menudo no es capaz de explicar que es lo que le amenaza, y en función de esto compra armas, protege su casa, de forma totalmente irracional.
La película tiene varios momentos delirantes, la entrevista con el presidente de la asociación del rifle, Charlton Heston da una idea de hasta donde puede llegar la ignorancia y el fanatismo, los relatos sobre los asesinatos en escuelas son estremecedores, pero lo mas estremecedor de todo es comprobar como los propios norteamericanos permanecen ajenos e impasibles ante lo que les ocurre.
Una cinta que todo el mundo debería ver, quizás nos ayudaría a detener muchas de las cosas que están pasando hoy en día.

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Publicado por Luis / Archivado en:Cine
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Nosotros Bailamos

Viernes 27 febrero 2015

No hay miedo a la castración.
En una silla estarás conmigo.
Bailaremos,
Bailaremos,
Bailaremos,
Bailaremos.
Pero nadie bailara con nosotros
En esta ciudad chiflada.
Chim-chim-chim, canta una canción de alabanza
Para tus ancianos, están en la parte de atrás.
Coge algunas nueces brasileñas para tu boda
Revisa esa fecha de caducidad, tío
Es mas tarde de lo que crees
No puedes pasarlo bien, no puedo pasarlo bien
No puedes pasarlo bien, no puedo pasarlo bien
Haz ese giro
Y mira como se rompe despedazado como un arco
Pero yo no estaré aquí para dejarte, ah ah ah
Porque yo no tengo ni idea, nunca mas.
Quizás podríamos bailar
Quizás podríamos bailar
Quizás podríamos bailar
Quizás podríamos bailar
Juntos
Juntos
Juntos
Juntos
La primera vez que veas..
Y luego seas..
Cinco veces para siempre
Y nunca estarás perdido.

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Publicado por Luis / Archivado en:Letras
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Caja Con Forma De Corazon

Jueves 26 febrero 2015

Ella me mira como a un piscis cuando estoy debil…
he estado encerrado en tu caja en forma de corazon
durante semanas.

Me he ahogado en tu trampa magnetica
desearia comer tu cancer cuando se vuelva negro

hey espera, tengo una nueva queja
siempre en deuda con tu inapreciable consejo
hey espera
tengo una nueva queja
siempre en deuda con tu inapreciable consejo

las orquideas carnivoras no perdonan una sola ofensa
me corto a mi mismo con el cabello de un angel
y la respiracion de un bebe

himen roto de su realeza que dejé en negro
lanzame tu cordon umbilical para que pueda escalar de nuevo

hey espera, tengo una nueva queja
siempre en deuda con tu inapreciable consejo
hey espera
tengo una nueva queja
siempre en deuda con tu inapreciable consejo

Ella me mira como a un piscis cuando estoy debil…
he estado encerrado en tu caja en forma de corazon
durante semanas.

he estado ahogado en tu trampa de brea magnetica
desearia comer tu cancer cuando se vuelva negro

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