Hey! Bo Diddley, “The Originator” (1928 – 2008)

Martes 21 febrero 2017

“Bo Diddley” nació en una granja algodonera cerca de McComb, Mississippi, el 30 de diciembre de 1928, siendo bautizado como Ellas Bates. Con 6 años fue adoptado por una prima de su madre, adoptando también su apellido y pasando a llamarse Ellas McDaniel. Coincidiendo con la “Gran Migración afroamericana” (de las zonas pobres del sur a las ciudades industriales del norte de EEUU) se trasladaron a Chicago donde estudió violín, hasta que su hermanastra Lucille le regaló una guitarra acústica. En esta ciudad vivió los cambios que sufrió el blues, con la inclusión de instrumentos eléctricos, batería, armónica, y en ocasiones saxos. Se quedaría prendado del sonido de la guitarra eléctrica, formó diferentes grupos con los que tocaba en los ratos libres que le dejaban los diversos oficios con los que se ganaba un sueldo. Una primera grabación para el sello Chess Records en 1955 (con las canciones Bo Diddley y I’m a man), el éxito que le sonrió y una banda fundamental para conseguir el sonido tan especial, destacando Jerome Green a las maracas y voces, y su hermanastra “La Duquesa” acompañando a la guitarra eléctrica, sin olvidar por supuesto los ritmos africanos y salvajes de batería. Frecuentes cambios de pareja y de domicilio. Colaboraciones múltiples con grupos y artistas de primera fila, influencia de su estilo y música a lo largo de las décadas (de Buddy Holly a Rolling Stones, de los Who a Bruce Springsteen, de Sex Pistols a Jesus & Mary Chain), cientos de versiones de sus temas (el who do you love es uno de los temas con menos acordes y más versiones diferentes en la historia de la música), y reconocimiento en forma de los más destacados premios en la música popular, han jalonado su carrera hasta el 2 de junio de 2008 en que problemas cardiacos le obligaron a mudarse de barrio, esta vez definitivamente.
Con un estilo muy personal, ritmos percusivos, repetitivos, rasposos, tribales y distorsionados, se convirtió en padre del rythm&blues, pieza clave en la evolución del rock&roll y en “el creador” de un sonido propio, el sonido Bo Diddley, algo que muy pocos han podido lograr. Si bien se basó en ritmos africanos, nadie había logrado la sonoridad y vibraciones que su guitarra sincopada y composiciones transmitían. Sin alardes ni virtuosismo en la técnica dejó para la posteridad riffs y ritmos que han quedado como clásicos, grabados en el inconsciente de gran cantidad de gente que los conoce pero que no sabría mencionar el nombre de su autor. En la interpretación de sus canciones, cargadas de humor y entusiamo, desprendía una fuerza contagiosa y primitiva, fundiendo sonido y movimientos, con la dosis exacta de mesura y energía. No he tenido la suerte de asistir a un concierto suyo en directo, pero creo que sin duda sería una de las experiencias más impactantes. Hasta que se pueda viajar en el tiempo tendremos que conformarnos con verlo en vídeo cantando y tocando su característica guitarra Gretsh cuadrada “square-bodied”, aunque para esta ocasión he preferido elegir dos vídeos de su primera época, antes de que diseñara dicha guitarra.

“Bo Diddley – Road Runner”

“Bo Diddley – Bo Diddley, 1955 (en el polémico Show de Ed Sullivan)

Seguro que los ángeles están celebrando, con bailes convulsivos y maracas en sus manos, la llegada del francés negro y su ritmo trepidante. bam bee bam bee bam bee bam bam…

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Chris Bell – I Am The Cosmos

Lunes 20 febrero 2017

Chris Bell
I Am The Cosmos
Rykodisc 1992

Chris Bell dejó Big Star en 1972, cansado de ver como la industria menospreciaba el trabajo de la banda, cansado de la indiferencia de un público que no supo ver las virtudes de un grupo que hasta muchos años despues no obtendría reconocimiento. Su relación con Alex Chilton se había ido enfriando paulatinamente, y el fracaso comercial de “#1 Record” precipitó la salida de Bell de la banda, mostrando ya claros síntomas de su caracter depresivo.
Aunque algunos temas de Bell se publicaron en el siguiente disco de Big Star, “Radio City” lo cierto es que el músico estaba ya completamente desvinculado de la banda y sumido en una profunda crisis personal, su hermano David, para tratar de animarle, organizó unas sesiones en Francia para que Chris grabase las canciones que aún guardaba, esas sesiones componen el grueso de “I Am The Cosmos” aunque en su momento los temas tambien fueron menospreciados y no fueron publicados.
Tras un retorno a Europa para tocar algunos conciertos acusticos, Chris Bell se apartó definitivamente de la música, dedicandose a trabajar en el negocio familiar de hostelería.
Los mejores temas grabados en Francia y algún otro grabado junto a Jody Stephens en Memphis se recopilaron en 1992, justo cuando el legado de Big Star empezaba a ser reconocido.
En las canciones de “I Am The Cosmos” aparece claramente el sello distintivo que Chris Bell imprimía a las composiciones de Big Star, empezando por su cálida y dolorosa voz, aunque lo que en “#1 Record” era optimismo aquí se torna en angustiosas reflexiones sobre la soledad y el amor impregnando todas las composiciones de un tono ciertamente oscuro.
Los únicos temas que recuerdan el vigoroso Power-pop de Big Star son “Get Away”, “Make A Scene” y la magnifica “I Got Kinda Lost” enérgicos y poderosos temas inundados de frenéticas guitarras donde Bell aporta su sensacional instinto melódico, el resto del álbum discurre por sendas mucho mas turbias e introspectivas, entre el folk acústico de “Speed Of Sound” o de la tremenda “You And Your Sister”, el pop de “Look Up” y lo que solo se me ocurre clasificar de pre-slow-core en agónicos temas como “Better Save Yourself” o la propia “I Am The Cosmos”, en los que se aprecia el mismo germen enfermizo que en las obras de Come, Codeine o Low.
El nexo de union en estos temas es el desesperado tono reflexivo inundado de desesperación, son estas canciones brutalmente honestas, de un hombre que ya nada esperaba de la música, que solo utilizaba sus composiciones para volcar todos sus conflictos internos.
Mientras tanto, los Big Star de Chilton entregaban otro trabajo cargado de amargura: “Third / Sisters Lovers”, un trabajo en esencia muy parecido a este “I Am The Cosmos”, cortando de raiz el vitalismo que caracterizó a la banda en sus inicios.
Chris Bell fallecería en un trágico accidente de tráfico en 1978, sin ver sus canciones publicadas, completamente olvidado y apartado de la musica.
Hoy día, el legado de Chris Bell ha adquirido por fin la importancia que merece, influyendo a cientos de bandas de todo el mundo que han visto en su sencilla inocencia un espejo en el que mirarse.

Foros Computer Age:
Chris Bell – I Am The Cosmos

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Neil Young and Crazy Horse – Rust Never Sleeps

Domingo 19 febrero 2017

Neil Young & Crazy Horse
Rust Never Sleeps
Reprise/Warner 1978

Uno de los discos mas populares e influyentes del genio canadiense, volvió a la actualidad hace unos años porque Kurt Kobain utilizo una frase de “hey hey, my my (out of the blue) en su nota de suicidio.
La mayoría de los temas están grabados en directo, aunque no se considera un directo como tal y tiene una cara con temas acústicos y otra con temas eléctricos junto a Crazy Horse.
Entre los temas acústicos destaca “trasher” con esa enigmática y preciosa letra: “headed out to when the pavement turns to sand, with a one way ticket to the land of truth, and my suitcase in my hand, how I lost my friends, I still don´t understand”.
“hey hey , my my” estremece, de una sencillez desoladora, desarma al oyente con sus versos, una vez que te vas, no puedes volver.
La cara eléctrica se inicia con uno de los mejores temas de Young,: “powderfinger”, la esencia misma de su talento, su voz quebradiza, sus interminables solos de guitarra y de nuevo una letra enigmática y emotiva, la perdida de la inocencia, el dolor y la sangre.
“welfare mothers” y “sedan delivery” muestran a Crazy Horse en plena ebullición, haciendo gala de un sonido robusto y sin fisuras.
El disco termina con la versión electrica de “hey hey, my my”, poniendo el definitivo contrapunto eléctrico al disco.
“Rust never sleeps” fue seguido de una extensa gira de Crazy Horse y de un disco en directo “live rust”. El canadiense demostraba estar por encima de modas pasajeras y entraba en los 80 con aun muchas cosas que decir.

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Ben Vaughn – Mood Swings (’90-’85 & More)

Sábado 18 febrero 2017

Ben Vaughn
Mood Swings (’90-’85 & More)
Restless Records, Demon Records 1992

Ben Vaughn es un músico que transmite complicidad. Entra a formar parte de tu vida del modo más natural, sin darte cuenta, como por casualidad, escuchas sus canciones y te apetece invitarle a tomar algo como si fuese un amigo de toda la vida. Y a partir de ahí aunque tardes años en no volver a coincidir con él nunca lo olvidas, lo llevas en el corazón.
Nacido en Filadelfia, cuenta la leyenda que su vida la cambió un disco de Duane Eddy que le regaló su tío a los 6 años. Fue modelando sus sueños y ampliando el bagaje musical como fan de diferentes emisoras de radio: soul, top 40, western… A los 12 años forma parte por primera vez de una banda (Verbal Garbage). En 1978 participa en la grabación de un EP independiente como miembro de Gertz Mountain Budguzzlers. En 1980 toca la batería en el grupo punk Sickidz. En 1983 y junto con Lonesome Bob empiezan a actúar bajo el nombre de Ben Vaughn Combo (Ben a la guitarra, armónica, voces, y Lonesome a la batería, voces), pronto entrarían Aldo Jones (bajo, voces) y Gus Cordovox (acordeón, órgano, voces) para dar consistencia al grupo, hasta 1988 que empieza a firmar los discos sólo con su nombre. Su estilo pasa por el rhythm&blues, rockabilly, folk, soul, country, pop, rock, punk, songwriter, surf… en fin toda una enciclopedia de la música popular del siglo XX.
“Mood Swings (’90-’85 & More)” contiene una selección de canciones que abarca desde las primeras grabaciones como Ben Vaughn Combo(1985) hasta el disco “Dressed in Black”(1990). Como todo recopilatorio tiene sus carencias y soy partidario de escuchar los discos completos para no perderse grandes canciones que aquí no aparecen, pero viene muy bien para conocer una etapa importante de su carrera.
Trae los dos temas de su primer single: “My First Band” ,con un típico riff de rock&roll, y “Vibrato in the Grotto”, instrumental clasicamente surf. No pretende innovar, sencillamente tocar y disfrutar la música con la que se siente más identificado.
Del primer LP “The Many Moods of Ben Vaughn” (1986) ofrece cuatro canciones, pero en este caso son nuevas versiones grabadas en 1992, destacando la canción menos rockabilly “I’m Sorry (But So Is Brenda Lee)”, grabada previamente por Marshall Crenshaw. Del siguiente trabajo “Beautiful Thing” (1987), uno de sus grandes discos, aparece una buena selección: “Jerry Lewis in France”, “Shingaling With Me” con un estribillo pegadizo o “Big House With a Yard” con punteos de guitarra característicos de la casa son buenas muestras de su capacidad como autor de grandes canciones.
En “Blow Your Mind” (1988), aunque aparecen todavía miembros del Combo, viene firmado en solitario e incluye nuevos instrumentos y diferentes músicos e ideas. Contiene temas que invitan a moverte como el power-pop-country “Daddy’s Gone For Good” o el tema sobrante de las sesiones que sólo saldría en single “Rhythm Guitar”, o bien a sentarte y tomar una copa mientras escuchas el instrumental tipo Duane Eddy “El Rambler Dorado” o meditas sobre el problema que te has sacado de encima “She’s Your Problem Now” (como tomarse con humor la pérdida de una chica. -Esta fue la primera canción que conocí de Benjamin Vaughn y la que me animó a adentrarme en su música- ).
De “Dressed in Black” (1990), otro gran disco, “Doormat” o “Too Sensitive for This World” son dos buenas canciones si buscas los medios tiempos, pero son igual de disfrutables las más rocker “Growin’ a Bear”, “Dressed in Black” o “The Man Who Has Everything” (canción que en 1982 había prestado a “The Morells” para su debut “Shake and Push”). En este segundo disco como único responsable cuenta con grandes colaboradores: John Hiatt, Marshall Crenshaw, Gordon Gano, Alex Chilton, Foster & LLoyd…
Como bonus track este recopilatorio trae la canción con aires sureños e hispanos “El Camino” del grupo Ween, una grabación casera sólo con guitarra del siguiente disco de versiones editado en Italia “On Mono”.
Luego vendría la famosa grabación de “Rambler 65” hecha por completo dentro de su coche o las exitosas aportaciones como músico de películas y series de TV, o como productor y colaborador de importantes artistas, pero esa es otra parte de la historia de este gran amigo, un poco travieso, pero que siempre te alegrará la vida con una sonrisa sana y una música vital, elaborada con tradición y modernidad pero simpre con buen gusto.

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Canciones Perfectas (III): Streets Of Your Town

Viernes 17 febrero 2017

Considero esta una de las grandes canciones de Go-Betweens, grupo fundamental en el pop de los ´80, uno de los más influyentes y que paradojicamente nunca lograron destacar en las listas de éxito. Autores de canciones aparentemente inofensivas, pero cargadas de diferentes formas de rebelión y conmoción personal.
Arranca la historia del grupo cuando Robert Foster y Grant McLennan se conocen en Brisbane (Australia) en 1978. Lanzan su primer disco en 1981 y en nochevieja de 1989, tras una década de grabaciones y seis buenos discos en su haber deciden poner punto final , cansados de la escasa rentabilidad comercial.
El disco “Tallulah” (1987) les sitúa por primera vez en las listas británicas. Al año siguiente con “16 Lovers Lane” llegan al puesto 81, su mayor logro en las listas. De este disco sacarán como single ‘Streets of your town’, pero su fracaso les acabará hundiendo, los malos resultados acabarán haciendo mella y, a pesar de componer cada vez mejores canciones, la relación entre ellos se irá distanciándo y sus diferencias empujándoles a intentarlo en solitario.
En sus trabajos por separado no sólo no decrece la inspiración, sino que se vislumbran perfectamente las dos caras del grupo. Por un lado Robert saca discos con mayor variedad de estilos, uno profundo y calmado, con toques grandiosos, otro con arreglos simples y escasa instrumentación, otro con aire country y todo de versiones, para pasar a uno con mayor solidez y contundencia en la seccción rítmica. Grant McLennan en cambio nos sigue obsequiando con las gemas pop y dulces que siempre le caracterizaron, unas veces con más acierto que otras. Su obra ofrece una poesía más humilde que la de su compañero pero igualmente válida y más rica en matices personales.
Coincidirán en puntuales reuniones para actuaciones y grabaciones, y obtendrán un unánime reconocimiento tras la publicación del último disco juntos en estudio “Oceans Apart” (2005) .
Sirvan estas líneas como reconocimiento y agradecimiento tras la reciente noticia de la muerte de Grant McLennan.

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